En el momento que visitamos la residencia se encontraban trabajando Cecilia Burgos, Beatriz Ayala y Liliana Save.
Claudia nos cuenta que busca que San Lucas sea diferente del resto de los lugares, porque como es la última etapa de sus vidas que transitan los abuelos, para ella tiene que ser tranquila y contenida: “Trato de que se marque la diferencia desde la contención”. Para ella, el lugar tiene que ser colorido, alegre, divertido; y la alimentación variada, dentro de lo que cada uno pueda comer.
La residencia posee un consultorio médico para atender las primeras urgencias y luego derivar al hospital; además cuenta con habilitación de Bomberos Voluntarios de la ciudad de Pehuajó y todas las medidas de seguridad, como son matafuegos, luces de emergencia, etcétera. El lugar está permanentemente monitoreado; de esa forma -dice López- tiene un control no sólo sobre los posibles robos, sino también de algún maltrato, si es que lo hubiera.
La directora informa a Hendersonline que San Lucas también brinda la posibilidad a los abuelos de salidas transitorias, estar durante el día y volver a la casa por la noche, o viceversa.
-¿Con qué servicios cuentan los abuelos en este momento?
-Actualmente tienen servicio de peluquería y podología; además, obviamente, de los médicos de cabecera de cada abuelo. Próximamente habrá una psicopedagoga.
-¿Los familiares acompañan al abuelo?
-No tengo nada para decir en cuanto a los familiares; cuando se festejan cumpleaños vienen los familiares del resto, o al menos uno de cada familia se acerca.
Tengo muy presente que como la casa de ellos no hay, y siempre van a querer volver; al principio cuesta la adaptación, pero luego no quieren irse. Se formó una gran familia entre todos.
* Vale aclarar que la residencia San Lucas no trabaja con ninguna obra social, sólo lo hace en forma particular.
Información enviada por María José Cuadrado