En diálogo con Hendersonline contó que tenía participación en los veranos cuando venía de vacaciones y vendía los productos, una vez recibida de Psicóloga se imaginaba trabajando en ese rol específico, y teniendo una participación junto a Carlos Martínez. Celeste coordina el taller protegido y da detalles de cómo funciona.
"En ningún momento se me pasó por la cabeza hacerme cargo", sostiene. Es así que pensó en reunir gente y se conformó una Comisión Directiva. La presidenta de la misma es Carmen Martínez de Ledesma, su vice María Angélica Mateos, el tesorero Yanni Stracia y algunos son padres de los chicos.
Funcionamiento
Este Taller Protegido se dedicó específicamente a la huerta, a la venta de los productos el cual tiene un valor agregado ya que los mismos son orgánicos, no se utilizan fertilizantes en el proceso de cultivo.
"Los chicos hacen todo, siembran, cultivan y tienen un acompañamiento de un Ingeniero de la Municipalidad y también del INTA que les indica como hacer las cosas. También esta Daniel Moreira con los varones ayudándoles con los invernáculos afuera, se entiende muy bien con los chicos", nos cuenta María Celeste.
De lunes a viernes tienen que cumplir una jornada diaria de 8 horas, por el verano vienen solo turno mañana. El taller está abierto durante todo el año, allí los chicos desayunan y meriendan. La franja etaria de un taller protegido va desde los 18 hasta los 65 años, siendo la mayor una mujer de 40 años; se le exige certificado de discapacidad y primaria.
Capacidades diferentes confluyen tales como: discapacidad motora, visual, síndrome de Down, hay una chica hipoacusica, esto hace más compleja la tarea diaria.
Los chicos u “operarios” tal es el nombre correcto, reciben unos “peculios” a través del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires. En forma bimestral llega el dinero, un porcentaje es para los chicos y otro se destina al mantenimiento de la granja. En este momento reciben, además, un aporte de la Municipalidad.
Se realiza una rendición de cuentas en forma bimestral, de las altas y bajas de los chicos, gastos, insumos, etc.
Se está gestionando un subsidio por única vez del Ministerio de Agricultura por intermedio de Julio Currás, el cual serviría para el arreglo de los invernáculos y huertas. Cabe recordar que a fines del año pasado la granja sufrió un acto vandálico en el que hubo destrozos.
Experiencia personal
"Siendo tan joven mi experiencia es muy positiva, principalmente en el trato con los chicos. La primer cosa que costó fue que la imagen de Carlos dentro de la granja es muy fuerte, y eso a veces genera situaciones de resistencia", dice la coordinqadora. Antes que Celeste hubo un lapsus en el cual se hizo cargo del lugar un matrimonio. Es por esto que son muchos los cambios que debieron afrontar los chicos y es lógica la resistencia al cambio en un principio.
Celeste nos cuenta que hoy se siente "con más tranquilidad", asevera que con el grupo de mujeres mantiene charlas, hacen bromas, se ríen y trabajan muy bien con las dificultades lógicas de cualquier grupo. “Estoy muy contenta, es muy positivo”, apunta.
Por último, la coordinadora asegura que una vez al mes realizan una feria con los productos en algún local que les presten, y los chicos tienen un porcentaje de las ventas.
En este momento hay tomates, berenjenas, repollo, tomate perita, albaca, dulces, torta de 80 golpes, prepizzas. Durante el verano la gente se puede acercar en el horario de 7 a 11 o hacer los pedidos por internet o teléfono.
Celeste invita a la gente a que se acerque a conocer la Granja, a ver que hacen los chicos, como trabajan y agradece también a la comunidad que de alguna u otra manera acompaña.