Cristina cuenta que es hija de Nancy Lorea, y que tiene un hermano, Juan Ignacio Serra, por parte de madre. Ella, a su vez,tiene dos hijos: Axel y Ximena.
La protagonista de la primera entrega de 2015 de “No te olvidés del pago” vivía en Henderson en la calle 1° de Mayo al 800, entre Roque Sáenz Peña y Vicente López.
Acerca de los recuerdos de su infancia en el pueblo dice que son muchos; “algunos tristes”, aclara. Y cuenta dos, ambos tristes e impactantes.
El primero, cuando un primo suyo falleció “aplastado por la rueda de un camión”.
El segundo trago amargo tuvo lugar cuando ella tenía ocho años. Así lo relata: “Vivíamos en una quinta, pasando por lo de Sánchez. Y los otros vecinos eran la familia Díaz; Lidia Díaz, compañera de primaria. Se nos quemó la casa y nos quedamos con lo puesto. Gracias a Dios no había nadie. La gente fue muy solidaria. La familia Russo, padres de Mirta y Marta, nos consiguió una vivienda en la diagonal 25 de Mayo, al lado de la carpintería de García”.
Pero Cristina Lorea también pasó momentos muy lindos: “Jugando con Beatriz, Mirta, Nancy y Angélica González, mis amigas de la infancia, a los juegos de la época: rayuela, saltar la soga, la casita; ¡nos divertíamos mucho!
Sobre algún recuerdo en particular junto a sus abuelos, la hendersonense radicada en Santa Teresita expresa: “Mi abuelo falleció en el ’64; yo era muy chiquita, pero como vivíamos con ellos mi abuela fue como mi segunda mamá, ya que mientras mi madre trabajaba ella se encargaba de mí. También me defendía mucho de los retos de mi madre. Partió hace casi ocho años, a dos meses de cumplir 92 años. Una grosa mi abuela”.
-¿En qué escuela cursaste la primaria? ¿Algunas maestras y compañeros que recuerdes?
-La primaria la cursé en la escuela N° 1. Mi maestra de primer grado fue Matilde García. Algunos compañeros que recuerdo eran: Gladys Munar, Iris Calvo, Carmen Peralta, Lidia Díaz, Silvia Hernández, Monteagudo, Luis Moreti, Gustavo Patelli, Carlos Coppié, Luis Sánchez.
"La 'Negra' Mudeth también fue maestra mía", dice Cristina, y trae a su memoria una anécdota: "Recuerdo que el de Monteagudo me había dicho una palabra (no sé cuál), y le hizo lavar la boca con cepillo y jabón; ¡era muy brava!
Recuerda además que fue abanderada "y le entregué la bandera a Pedro Trinitario. Las vueltas de la vida nos reencontró en jardín de infantes; él con su hijo Lucas y yo con mi hija Ximena, en la misma salita hasta terminar preescolar".
-¿En qué año terminaste la etapa secundaria y en qué colegio?
-Terminé en el año 1975 en el Colegio Santa Teresita, gracias a la señora Rosa Cuffini, madrina de confirmación, que me consiguió una beca; mi mamá trabajaba en su casa.
-¿Algunos compañeros de promoción y profesores que recuerdes?
-Compañeros: Adriana Cena, Adriana Aguirrezabala (Q.E.P.D. -añade-), Graciela Belén, Iris Calvo, Graciela Falbo, Victoria Biaiñ, Alejandra Martínez, Gladys Munar, Esther E. Mayoral.
Profesores: doctor Delorme, doctor Barloco, Rosa Cuffini, "Negra" Mudeht, Sor Micaela, “Cachi” Leymarie.
Cristina Lorea se fue de Henderson a Capital Federal en marzo de 1976; “en pleno golpe de Estado”, referencia.
En la Ciudad de Buenos Aires estudió Enfermería en el hospital Británico. Menciona a Liliana Tofalo como una de sus compañeras de la carrera que por ese entonces era terciaria.
-¿Cuánto tiempo hace qué estás radicada en santa Teresita?
-Hace 16 años, y muy feliz de haber elegido vivir cerquita del mar, a cinco cuadras.
En la localidad de la costa bonaerense, Cristina se desempeña como “enfermera a domicilio, y a veces trabajo en farmacias, en temporada de verano”.
Respecto de otros hendersonenses que también vivan en la ciudad balnearia, dice que “hay un señor que tiene una ferretería, pero no tengo contacto”.
Las cosas que más le gustan de Santa Teresita son la playa y el mar.
-¿Preferís la ciudad en el verano o en el invierno, sin turistas?
-Me gusta de las dos maneras. El verano rompe la rutina, pero también es muy lindo cuando volvemos a estar sin turistas; aunque, como estamos a 350 kilómetros de Capital, por lo general siempre nos visitan.
-¿Cómo es la época invernal?
-Por lo general, después de Semana Santa es muy lindo, porque uno vuelve a reencontrarse con sus amigos y retomar las actividades de invierno, más tranqui.
-¿Cuál de las localidades de la costa atlántica te gusta más y por qué?
-¡Obvio que Santa! Pero el Partido de La Costa tiene muchos lugares muy lindos. Santa no es fantasma en invierno, el 70 por ciento de los negocios quedan abiertos; tenemos cafeterías abiertas las 24 horas, se realizan eventos; y en localidades vecinas, también.
-¿Con qué frecuencia visitás Henderson?
-Una vez al año, seguro; para fines de junio, que es el cumple de mi madre. Pero a veces, como este año, más. Estuve para el 24 de enero y el 29 de marzo.
-¿Qué lugar o lugares no podés dejar de visitar cada vez que venís?
-La plaza y el lago son mis lugares favoritos.
-¿Cómo ves al pueblo comparado con cuando dejaste de vivir en él?
-¡Creció mucho!
-¿Volverías a radicarte algún día en Henderson?
-Por ahora no está en mis planes, pero nunca digas de este agua no he de beber.
-Gracias por participar.
-Gracias a ustedes.