25-04-2015 09:13 |
El emotivo acto de presentación tuvo lugar en el salón del Centro de Empleados de Comercio en la noche del viernes 24 de abril. La integrante del Círculo Literario "Emma R. de Jonas" estuvo acompañada por familiares, colegas, autoridades y público en general. Hizo uso de la palabra en primer término Enrique Fernández, presidente del Círculo y esposo de la autora. Previamente, en la plaza Estrada, frente a la iglesia Santa Teresita y en el marco del evento, se plantó un roble como parte del programa "Y volverán a ser árboles", del cual Henderson es sede. Compartimos un resumen de lo acontecido
A las 18.30 horas del viernes 24 de abril, en plaza José Manuel Estrada, frente a la parroquia Santa Teresita, se plantó un roble, como parte del programa "Y volverán a ser árboles". Entre los presentes se encontraban Esteban Fauret, Isabel Daibes y otros integrantes del programa, de la ciudad de Pehuajo; escritores del Círculo Literario "Emma R. de Jonas" y público.
La especie elegida para ser plantada tiene que ver con la relación y la identidad con el roble por parte de la familia protagonista de El árbol.
Al finalizar se leyó una poesía alusiva a la especie.
Ya en horas de la noche, como estaba programado, en el Centro de Empleados de Comercio, en cuyas paredes lucían cuadros pintados por artistas plásticas locales, amigas de Renée Dufour, se llevó a cabo la presentación de El árbol.
Parte de su familia acompañó a la escritora, como Enrique Fernández, su marido; Mariana Fernández, hija de ambos, de Pehuajó; nietos y Liliana Dufour, hemana de Renée.
Entre los presentes también se encontraban el nuevo director de Cultura de Hipólito Yrigoyen, Alejandro Avila, junto a su esposa; el cura párroco Tomasz Wargosky; integrantes del Circulo de Escritores local y de Pehuajó; y el escritor deroense Rafael Rueda -ganador del último Café Literario-, junto a Adriana, su esposa.
Hizo uso de la palabra en primer término el presidente del Círculo "Emma R. de Jonas", y esposo de la escritora, quien aprovechó a felicitar a su mujer por el arduo trabajo de investigación realizado, por poder haberlo concretarlo, y poder él compartirlo junto a ella. Al final de la velada, Enrique le acercó a Renée un ramo de flores.
Cuando le tocó el turno de hablar a Esteban Fauret, mencionó, entre otros conceptos, que la edición del libro lleva impreso el logo del programa "Y volverán a ser árboles". Agradeció y se mostró contento por haber sido invitado a la presentación literaria, e instó a leer el libro, por ser ameno y de una prosa llevadera.
Luego Renée, al dirigirse a los presentes, mencionó los pormenores a la hora de editar el libro. En tal sentido señaló que en 2014 había hecho una acotada edición, pero un tiempo después -según contó- le agregó páginas, en razón de que llegaron a sus manos datos de íntima relación con los sucesos que se narran en dicha obra literaria. Indicó además que El árbol resalta los rasgos de las personas, no sólo de su familia, sino también de quienes incidieron en cada uno de ellos desde distintos lugares ideológicos, morales y espirituales.
Además de manifestar la inmensa felicidad de que hayan estado acompañándola su familia, sus amigos y los escritores, Renée destacó el aporte de su hermana Liliana como correctora de esta obra, además de impulsarla a continuar. También subrayó la colaboración de su hija Mariana, quien desde el primer momento la incitó a investigar la rama familiar, por ser ella misma parte de ese gran árbol.
Por su parte, la profesora Nerea "Nerita" Alvarez, invitó a todos los presentes a sumarse a los encuentros de los días miércoles del Círculo de Escritores.
El momento musical de la velada estuvo acompañado en voz por Vanesa Flores y en guitarra por "Tito" Flores, intepretando, entre otros temas, Ojos del cielo, del cantautor Víctor Heredia.
Antes de la finalización del acto, Renée Dufour hizo entrega de un ejemplar a Alejandro Avila y al padre Tomasz. También otros dos para que les sean acercados al intendente Enrique Tkacik y al saliente director de Cultura, Marcos Tamborenea.
También la anfitriona tuvo tiempo para agasajar a los presentes con un pequeño ágape -que incluyó brindis y un fuerte aplauso- y firmar ejemplares de su flamante obra literaria.
Grande fue la emoción que reinó durante la alocución de la autora de El árbol, a través de sus cálidas palabras. Y lo propio ocurrió cuando su hija Mariana dijo estár presente en nombre de su hermana Verónica -que por razones de distancia no pudo formar parte del encuentro- y de su querido y recordado hermano Andrés.
Texto y foto: María José Cuadrado