11-03-2015 09:37 |
Distintos trabajos vienen llevándose a cabo en el hogar para niños y adolescentes ubicado en avenida San Martín. Ya se ha colocado membrana en techos y se han realizado revoques en varias partes, quedando pendientes otras. Además se han puesto cerámicos y azulejos. Hendersonline dialogó al respecto con la persona que se encontraba al frente de estas tareas. También con la empleada que estaba junto a los chicos.
José Cruz estaba en la mañana del martes 10 trabajando en las paredes de uno de los ambientes del hogar Esperanza que dan a la calle. Ante la consulta de Hendersonline, el albañil que forma parte del plantel municipal contó que, entre otros trabajos, en la institución se están realizando varios revoques nuevos en distintos sectores. La mayor parte de ellos -añadió- hubo que hacerlos como consecuencia de la rotura por efectos del viento de una membrana que estaba colocada en los techos. La misma, también ya fue renovada.
Cruz señaló que además se han colocado cerámicos en la cocina y el comedor y azulejos en un baño; y que se han llevado a cabo trabajos de plomería.
Dejamos que el trabajador siguiera dándole duro y parejo al fratacho y fuimos a conversar unos minutos con Jessica Riestra, quien en ese momento estaba al cuidado de tres chicos -luego llegó uno más- y cocinando carne al horno.
Consultada respecto de cuántos niños y adolescentes -la edad máxima para permanecer es 18 años- viven hoy en el hogar Esperanza, o casa Padre Pablo, la empleada indicó que son catorce. De ellos, seis se sumaron en las últimas dos semanas, tres de los cuales concurren solamente a dormir.
De los once residentes que están de forma permanente, uno va al jardín maternal, cuatro al jardín de infantes, la misma cantidad a la primaria y dos al secundario.
Este año, los integrantes del hogar empezaron a ir a la Casa del Niño y el Centro Complementario.
En cuanto al personal que trabaja en la institución, Jessica Riestra expresó que son dos empleadas a la mañana, dos a la tarde y una a la noche. Esto es de lunes a viernes. Sábados y domingos está Jessica sola.
El hogar Esperanza está desde hace unos meses bajo la órbita municipal, y su directora es la docente Flavio Ledo.