Por la enseñanza del profesor Soler pasaron generaciones y generaciones de alumnos, muchos de los cuales hoy ejercen esa profesión de profesores de educación física, en la que él fue un verdadero señero.
Como no podía ser de otra manera, el Polideportivo municipal llevará por siempre su nombre. Un homenaje merecido que tuvo en vida, antes de que la salud no le permitiera seguir con su incansable rutina deportiva. Fue, es y será un ejemplo. Se fue Manuel Soler, después de sembrar mucho.
Desde este humilde lugar expresamos nuestro más sentido pésame a sus familiares y seres queridos; y vivimos el momento con la misma consternación que lo vive todo un pueblo.