En la foto, Hugo junto a integrantes
del Movimiento de los Sin Tierra.
Hijo de Norberto Sánchez e Isabel Ortiz, Hugo Armando Sánchez vivía cuando era chico en la calle 1º de Mayo número 730, "al lado de la antigua sodería Fernández", referencia.
Julio César y Viviana Sánchez son sus hermanos; al igual que Daniel y Marisa López, por parte de madre, y Mirian, Pascual y Matías Sánchez -fallecido-, por parte de padre.
Amigos de la infancia dice tener muchos, "más los del corazón siempre fueron "Víctor Caballín y Noralí Molinuevo, y su hermano Juan José".
-¿Por qué en su momento el apodo Pelusa?
-¿Sabés una cosa esa? Esa pregunta no te la puedo responder porque nunca supe la verdadera causa del apodo.
-¿Hay quienes te siguen llamando así?
-Todo el mundo me llama así, no sé si alguien me conoce por Hugo.
"Pelusa" cursó la primaria en la Escuela Nº 1. Compañeros de esa etapa escolar "recuerdo a todos, era un grupo bien loco", indica, y trae a la memoria a algunos de ellos: "Marcelo Noblía, Carlos Marcelo Cano, Daniel Varenna, Santiago Squarzón, Liliana Ron, Edgardo Zunino y Jorge Cortes".
-¿Y maestras?
-La que más recuerdo es la profesora Mudeth, de Matemática.
Con respecto a la secundaria, Hugo Sánchez cuenta: "Bueno, yo no estudié la secundaria en Henderson. Salí en el primer año y volví estudiar cuando fui para el monasterio, y ahí estudié en el colegio Marianista de la ciudad de 9 de Julio".
Sobre algún recuerdo en particular junto a sus abuelos, indica que "todos los momentos fueron especial con mis abuelos, porque fueron ellos los que me criaron y educaron. El abuelo era una persona muy rígida, y la abuela un amor, como es hasta el momento".
-¿A qué edad empezaste a estar vinculado con la religión y la Iglesia y de qué manera?
-A los seis años. Eso es una cosa graciosa, porque la abuela me mandaba para la catecismo y yo me mandaba para otro lado, no quería saber nada con la Iglesia. Un día estaba saliendo del salón paroquial corriendo y el padre Pablo me agarró del brazo, me sentó en la silla y me dijo: “Chico buro, ¿quiere bife?”. Me dio un sermón y me hizo una propuesta de ayudar en la misa como monaguillo y él me dejaba entrar de gracia en la pileta de la Iglesia, que en ese tempo funcionaba en el fondo del terreno. Ahí fui tomando el gusto por las cosas de la Iglesia.
El padre Pablo siempre me daba libros para leer, revistas; a él le gustaba que en los momentos que no estábamos haciendo nada en la iglesia etuviéramos siempre con libros.
Me quedé con él hasta los 18 años. Después me fui para el monasterio en Los Toldos para vivir una vida de monje. Quien despertó mi vocación fue el padre Pablo, con su ejemplo y manera de vivir seriamente su ministerio sacerdotal, cosa que todavía procuro imitar.
-¿Cómo llegaste a estar al lado de la hermana Isabel y qué actividades realizabas junto a ella?
-La hermana Isabel es otra persona fantástica, una persona santa dedicada al servicio de Dios. Ella dio vida al MTA, Movimento Teresiano del Apostolado. Participamos del encuentro nacional de la juventud; de las misiones atrás de la vía, como decíamos atiguamente, en la misión de Nuestra señora de Luján. De esa misión salió la actual capilla de Luján.
-¿Has vuelto a ver a Isabel o tener noticias de ella?
-No, nunca más la vi después que salí de Henderson.
-¿En qué año te fuiste de Henderson y a dónde?
-Bueno, yo me fui en 1984 para Los Toldos, al monasterio de los Monjes Benedictinos.
Estudios, paso por monasterios y salida de la Iglesia Católica
Así nos lo cuenta Hugo: "No siendo la secundaria, que fue en el colegio Marianista, todos mis estudios fueron en el monasterio de Los Toldos. En 1988 los monjes me trasladaron al monasterio del Paraguay. En 1991 realicé un año de desierto con los Hermanitos de Jesús en Corrientes. Ahí me encanté con la Teología de la liberación. Tiempo difícil para la Iglesia Progresista, que era perseguida por El Vaticano y Juan Pablo ll. Los teólogos de la liberacion eran silenciados. En 1993 me trasladé al monasterio de la Anunciación de Goias, ubicado entre los pobres de la ciudad, siendo un lugar de reflexión teológica de la liberación. En este monasterio estuve hasta 1995, cuando salí definitivamente de la Iglesia Católica Romana, por no concordar con los caminos pastorales de la Iglesia y su tratamiento de los pobres. De esta manera ingresé en la Iglesia Episcopal Anglicana del Brasil. Junto con otros padres y religiosos estudié en el CANT, Centro Anglicano de Teología".
-¿Desde qué año ejercés el sacerdocio y a qué diócesis pertenecés?
-Desde 1995, fui recibido por la Iglesia Anglicana. Pertenezco a la diócesis anglicana de Brasilia, y estoy como misionero en el distrito misionario de la Iglesia en el norte de Brasil, que comprende tres estados (provincias): Rondonia, Mato Grosso y Mato Grosso del Sur; soy el arcediago (monseñor) de esta región.
-¿En qué otros lugares estuviste antes de radicarte donde estás actualmente?
-Bueno, desde 1995 siempre actué como misionero. Fui párroco en Goias desde 1997 a 2000. En el 2000 fui transferido como primer sacerdote anglicano en el norte del Brasil pra la ciudad de Ariquemes Rondonia, donde me quedé por 13 años, fundando varias comunidades entre los Sin Tierra de la ciudad.
-¿Cómo se llama la ciudad actual y a qué estado pertenece?
-Ahora estoy en la ciudad de Campo Verde, en el estado del Mato Grosso. Es una de las ciudades más ricas del Brasil. Es una ciudad donde las diferencias culturales y financieras están muy marcadas. Está dividida en dos: de un lado se quedan los ricos, con casas millonarias de estancieros y políticos; del otro lado los pobres empleados.
El padre Hugo Armando Sánchez cuenta que Campo Verde, la ciudad donde está radicado dedse fines del año pasado, tiene 32.000 habitantes, que el clima es como los días de primavera en Henderson, y que la ciudad está rodeada de estancias, con produción de soja. "Somos la tercera ciudad en producción de soja y la primera en producción de algodón. La única fuente de empleo son las estancias y el comercio; el agronegocio ocupa el 60 por ciento de mano de obra".
-¿Cómo es el trato cotidiano entre la gente?
-Aquí la gente es muy fría, dificílmente se tiene trato con los vecinos; las personas se dan por camadas sociales, es muy raro.
-¿Tiene alguna similitud con Henderson?
-Ninguna semejanza con Henderson. Allá somos una familia grande, todo el mundo se conoce, se habla; acá no.
-¿Sabés si viven otras personas de Henderson?
-No estoy solo por acá. Tengo una amiga que es argentina, de Misiones, y nos hablamos siempre.
-¿Qué actividad empezaste a desarrollar cuando llegaste?
-Bueno como continuo a hacer parte de la Teología de la Liberación fui a buscar a los pobres y acompañarlos pastoralmente. Bueno, asesoro al MST (Movimiento de los Sin Tierra), que lucha por la reforma agraria; alimentamos esa lucha a partir de la lectura de la Biblia.
-¿Cuál es tu tarea actualmente, en qué consiste?
-Yo ejerzo la tarea de párroco de la paroquia de la Anunciación, y soy el delegado episcopal (esto corresponde al cargo de monseñor en la Iglesia Católica Romana) para tres estados: Rondonia, Mato Grosso y Mato Grosso del Sur. Soy el coordinador de las iglesias y de los curas que están en esta región, ya que el arzobispo primado del Brasil es nuestro obispo, y como no puede estar presente siempre en la vida de la Iglesia, yo lo represento.
Sobre el Papa Francisco
-¿Conocías a Jorge Bergoglio cuando era cardenal?
-Sí, él hacía los retiros en el monasterio de Los Toldos.
-¿Tuviste oportunidad de conocerlo ya siendo Papa?
-No, sólo lo conoci en Los Toldos. Como Papa sólo lo vi ahora en la visita al Brasil, pero no tuve contacto.
-¿Qué concepto tenés de él?
-Es una persona buena, comprende a los pobres y sus nesecidades; es un crítico del capitalismo salvaje, una persona más próxima a la Teologia de la Liberación.
-¿Notás cambios en la Iglesia con su llegada al Vaticano?
-Bueno, eso se notará a lo largo de los años. No podemos olvidar que la Iglesia pasó muchos años con dos papados: uno el de Juan Pablo ll, un papado triunfalista, y el de Benedicto XVI, un papado monárquico, queriendo volver a los años anteriores al Vaticano ll; ahora los cambios se darán despacio.
-¿Cuáles serían esos cambios?
-Cambios como la inserción de las mujeres en la vida de la Iglesia; la acojida de personas divorciadas en los sacramentos; el ecumenismo sincero y la abertura a las otras religiones.
Otra vez, y siempre, Henderson
-¿Qué extrañás de Henderson?
-De Henderson extraño todo: los amigos, parientes, la manera de ser, la calle Florida, la esquina del banco Provincia, el Fútbol Club...
-¿Cuánto hace que no venís al pueblo?
-Ya hace unos cinco años.
-¿Sabés cuándo vendrás nuevamente?
-Si Dios quiere estaré por ahí en enero del 2015.
-¿Seguís en contacto con gente del pueblo?
-Sí, tengo a la abuela todavía viva, mis hermanos y muchos amigos.
-¿Está en tus planes radicarte en algún momento nuevamente en Henderson?
-Es un sueño volver para Henderson, mas no sé si será posible, porque no tenemos Iglesia Anglicana. Sí volver para Argentina. Tenemos muchas iglesias en Capital, Bahía, en el sur. Acá la gente siempre me pregunta por qué no me nacionalizo brasilero, ya que estoy aca hace más de veinte años. Y siempre respondo que mi bandera es Azul y Blanca; eso no se puede mudar, está en el corazón.
-Gracias y agregá lo que quieras.
-Bueno, gracias a ustedes por este espacio, por el cual me mantengo conectado a mi pueblo, y nos vemos en enero si Dios quiere.