Miguel Solari tiene 51 años. Sus padres son Eder Solari, conocido como “Pingo”, y María Angélica Branchina, “Beba”. Tiene tres hermanos: Gerardo, Silvina y Facundo.
Es padre de Patricio y convive con Sandra Dallo, “la mujer que me hizo conocer esta hermosa ciudad de Villa Mercedes y a muchos mercedinos que me brindaron su amistad y cordialidad”, dice Miguel sobre su compañera de vida.
-¿En qué calle vivías en Henderson?
-Realmente he vivido en muchos barrios de Henderson, pero recuedo dos muy especiales, por todo lo que compartí. Uno es el barrio Obrero, donde todavía aparecen imágenes de las siestas en la canchita o cazando con la honda en el monte de Cazajus; y el otro domicilio en el que viví es en diagonal 25 de mayo 125, al lado de Zunino.
-¿Recordás amigos del barrio y juegos que compartían?
-Recuerdo amigos del barrio Obrero, con quienes compartíamos juegos como el hoyo pelota, la bolita, el fútbol. Entre ellos: Jorge y Roberto Pierretti; Pedro Bustamante; Miguel y Jorge Vicente; Juan, Nito y Quito Piccirillo; Bocha y Pinco Hernández...
-¿Dónde cursaste la primaria y la secundaria? ¿Compañeros y docentes que recuerdes de ambos establecimientos?
-La primaria la hice en la Escuela N° 2. Allí compartí con compañeros que hoy todavía soy mis amigos, como Oscar Mateos, Sergio Alfano, Gerardo Vega, “Luchi” Bíscaro, Carlos Rodolfo Rizzi, “Tachi” Perez, Alicia Santesteban, Laura Martínez, Normita González, Silvia Sánchez; y seguramente me olvido de varios.
El colegio secundario lo hice en El Nacional. Empezamos en el viejo edificio y luego fuimos los primeros egresados del nuevo edificio, en el año 1980. Allí cursé con la mayoría que veníamos del primario y se sumaron otros buenos compañeros, como Lucía Tissera, Susana Camps, Walter Méndez, Santiago Odriozola, Santiago Petrucci.
Como docentes, del primario tengo muy lindos recuerdos de Graciela Cabral, ella fue nuestra maestra de 1º a 3° grado; y del secundario recuerdo mucho a Néstor Villanueva, Susana Salaberría, Héctor Martínez.
Consultado sobre algún recuerdo que tenga de un momento particular vivido junto a sus abuelos, Miguel cuenta una anécdota ocurrida en casa de sus abuelos paternos: Luis Solari y Luisa Colamarino de Solari.
“Recuerdo un día que me había invitado la abuela a almorzar. Yo adoraba la sopa que hacía mi abuela, nunca más tomé una sopa tan rica. Cuando terminamos, me quería hacer dormir la siesta, cosa que yo no quería; entonces negociamos: me dijo que si le daba de comer a las gallinas me quedaba levantado. Obviamente que acepté. Lo que no sabía era la ración… Jajaja. Mi abuelo tenía un tambor de 200 litros por la mitad con maíz, y yo les tiré casi todo el maíz… Jajaja. Cuando mi abuelo vio lo que había hecho me corrió tres días seguido...”.
Miguel Solari se fue de Henderson en el año 1981, a Capital Federal. Allí hizo el ingreso en la UBA para la carrera de derecho, “que nunca terminé”.
En Buenos Aires nació su hijo Patricio y trabajó en varios lugares, hasta que logró tener su propio comercio.
“En el año 2006 conozco a Sandra, radicada en Villa Mercedes, y decido trasladar mi negocio a esta ciudad. Aquí, con la ayuda de Sandra y la gran hospitalidad de los mercedinos, que siempre me hicieron sentir uno más, pude desarrollar mi negocio e insertarme completamente en la vida cotidiana de esta hermosa ciudad. Mi negocio es una pequeña distribuidora de artículos de bazar y limpieza”, explica Miguel acerca de su actividad laboral y su llegada a San Luis.
-¿Encontrás similitudes entre Villa Mercedes y Henderson?
-Villa Mercedes tiene muchas cosas de mi querido Henderson. Es una ciudad de 140 mil habitantes, la segunda ciudad de la provincia; muy tranquila, donde todos se conocen, donde podés charlar con el vecino y compartir con tus amigos. Una ciudad que, vayas al lugar que vayas, encontrás amigos y podés compartir una mesa de café o una charla.
Respecto de las fuentes laborales que brinda Villa Mercedes, Miguel relata que “tiene la ventaja de ser una ciudad muy importante por su desarrollo industrial; muchas empresas de primera línea están radicadas aquí; esa combinación de ciudad tranquila y con mucho movimiento comercial fue lo que más me atrapó”.
Fiesta característica y atractivos turísticos
-Aquí se realiza anualmente la fiesta de la calle Angosta, muy prestigiosa a nivel nacional, donde concurren los mejores folkloristas de nuestro país. Además aquí se encuentra el estudio de grabación de música de mayor tecnología del país; por tal motivo es un centro de convocatoria permanente de músicos de todos los géneros del país.
Estos son los mayores atractivos de la ciudad, porque el río V, que pasa por ella, tiene poco caudal de agua y no está explotado turísticamente. Si bien San Luis es una provincia con muchas sierras, Villa Mercedes está al sur de la sierras, y eso le quita mucho turismo, ya que prefieren la misma capital provincial o la villa de Merlo, que son los principales centros de atracción de la provincia.
-¿Conocés a otras personas de Henderson que estén radicadas allí?
-Aquí en San Luis están radicados Roberto López, que sigue en el rubro de supermercados, y “El Pollo” Martorell; ambos en la ciudad capital de la provincia.
-¿Qué otras localidades de la provincia te gustan?
-Personalmente creo que San Luis, con el circuito serrano y el Potrero de los Funes, es lo más bello de la provincia, y me encanta ir los feriados cortos y fines de semana a El Trapiche, un hermoso lugar para descansar y disfrutar. El rio, las sierras y bosques, en un mismo lugar muy tranquilo. Hay otras atracciones, como la villa de Merlo, las salinas, las quijadas y el valle de Conlara, que son dignas de visitar.
Miguel Solari añade que “San Luis es una provincia muy rica en recursos minerales, belleza natural, con un gran crecimiento industrial desde los años 80; esto le ha dado también un crecimiento importante en su población (la duplicó en los últimos 30 años). Y cuenta con una reserva hídrica importante, entre diques y embalses suma más de 15.
-¿Con qué frecuencia viajás a Henderson?
-Henderson es mi lugar, es mi tierra, donde están mis padres y hermanos, donde tengo los recuerdos más lindos de mi infancia y juventud, mi familia y mis amigos; es el lugar que llena mi corazón y al que quiero volver para vivir. Trato de ir cada tres o cuatro meses, pero no alcanza; normalmente son viajes cortos, de dos o tres días, y me quedan muchos amigos por visitar
-¿Qué lugar o lugares no podés dejar de visitar cada vez que venís?
-Cada vez que viajo, mi paso obligado es el café en el club, donde casi seguro encuentro a la mayoría de mis amigos. Al resto trato de visitarlos, como también a familiares y parientes.
Miguel cuenta que está al tanto de las cosas que suceden en Henderson a través de los portales digitales, “y hasta cuando puedo escucho radio por internet, sobre todo el fútbol los domingos, comentado por Pechito”.
En una de las fotos que él nos acercó, y compartimos en nuestro Facebook, puede verse a Miguel Solari integrando la Quinta división de Fútbol Club, en el año 1979.
-Gracias y agregá lo que quieras.
-Quiero agradecerles a ustedes por la invitación y saludar desde aquí a todos mis amigos y familia; y un abrazo especial para mis grandes amigos Oscar “Chapo” Mateos y Alejandro “Mono” Ledesma, que en mis dos últimos viajes pasé a saludarlos y ellos también habían viajado.