Foto: inundación en Magdala año 2012
LA UDUV EN CAMINOS RURALES, CON RECLAMOS POR OBRAS HIDRICAS Y ACCESOS
Como es habitual, la Unión de Usuarios Viales (UDUV) volvió a congregarse hoy sábado en la Zona Vial VIII, con el objetivo de tomar contacto con vecinos de localidades que continúan realizando reclamos, como es el caso de Magdala; uno de los pueblos postergados de obras que se prometieron, y que además constituyen una necesidades cruciales para su desarrollo local.
En horas de esta mañana, en la zona de deslinde entre los Partidos de Hipólito Yrigoyen y Pehuajó (estancia “Las Nenas”), donde se anunció hace 4 años la pavimentación del acceso a la localidad de Magdala, la UDUV recibió a vecinos, varios de ellos pobladores rurales, que reclaman mejoras viales.
Sobre el mediodía, haciendo propicia la jornada, en horas del mediodía los representantes de la UDUV se movilizaron al puente de Ruta Nacional 226 e intersección con Ruta Nacional 5, para así verificar su estado, tras un mes de reparado, luego de esperar dos años su obra demandada por un acto negligente de un chofer del Municipio de Pehuajó.
Allí, los presentes trataron en asamblea el caso de la “Autovía Ruta nacional 5”, analizado en la jornada desarrollada el jueves en Capital Federal, en donde se hizo extensiva una nota al Ministerio de Planificación Federal. Ya van casi 5 años de la promesa oficial de la Autovía, la cual se cargó de fuerte simbolismo en su anuncio e inauguración de un inicio de obra que no fue.
RECLAMO EN CAMINOS RURALES Y EL HISTORICO ACCESO DE MAGDALA
No es para menos, el reclamo puntual de los productores de esa zona es que del extremo de prometer el pavimento al pueblo, comprendiendo un tramo de 8 kilómetros, ahora no se observa una red vial en condiciones. Se trata del camino del exferrocarril y otros accesos secundarios a la localidad, por donde circulan muchos camiones y maquinaria agrícola, además de vehículos particulares. Allí en 2012 la traza vial fue invadida por inundaciones y temen que si no se levantan y mejoran caminos, pueda suceder lo mismo, es decir, que ya no desean lo utópico, que sería el pavimento; al menos exigen estados aceptables para poder transitar; al igual que muchos pueblos de la zona, hoy limitados por el avance de las escorrentías y el nivel freático, como son los casos de Bellocq, Cadret, Hortensia, Ordoquí (estas cuatro localidades en el distrito de Carlos Casares), Lavalle y Andant (Daireaux), entre otros.
Remitiendo al antecedente histórico reciente, en el marco de la celebración del centenario de Magdala, ya hace 4 años, la otrora Ministra de Infraestructura Bonaerense Arq. Cristina Alvarez Rodríguez, junto con el Intendente Pablo Zurro y su delegado municipal habían anunciado públicamente la realización de la pavimentación; pero superado el calendario de festejos en esa comunidad, jamás se habló oficialmente del tema, es decir, no se dio explicaciones del por qué no se hizo ninguna obra.
POSICION DE LA UDUV
Desde la UDUV, en torno a esta situación, exaltaron que entre 2008 y 2011 se hicieron un sinfín de anuncios en localidades del interior, especialmente en la Zona Vial VIII; que en los últimos 20 años no vio un solo kilómetro de nuevo asfalto (los últimos datan de principios de la década del 90´, como son los casos de Rutas 50 –entre Carlos Casares y El Triunfo-, y 86 –entre Daireaux y Arboledas-, y tres accesos a localidades). Los ejemplos más emblemáticos son los de Magdala (Acceso a Ruta 86, en 2010 a través de un anuncio en medio de la celebración del centenario), la “Ruta del cereal” (en su tramo Mones Cazón – Salazar, que en 2008 implicó hasta una inauguración simbólica del inicio, a cargo del Gobernador Daniel Scioli; en cambio hoy se está tratando de terminar con apenas un mejoramiento no pavimentado), el acceso Estación Transener-Ruta 65 (que comunicaría la red vial y ciudad de Henderson con Ruta 65; y que 2009 y más tarde, en 2011 se anunció su licitación en vísperas de campañas electorales) y por otro lado, el tan pedido pavimento a Bellocq (se presentó un proyecto por parte del Senador Omar Foglia, pero sin dársele lugar en el presupuesto bonaerense desde 2010 a la fecha).
Sobre estos pedidos para responder a demandas históricas de localidades que censo a censo pierden más que población, población activa, emprendimientos y servicios que requieren comunicaciones estables, el referente de UDUV de la Zona Vial VIII, Dr. Jorge Lapena sostuvo: “llevamos más de 5 años esperando que al menos se pavimente un kilómetro de los muchos que se comprometieron nuestros funcionarios provinciales y el mismo Gobernador en persona. Hoy sabemos que la prioridad es repavimentar las pocas rutas existentes y altear con mejoras muchos caminos, haciendo a la par obras hídricas para evitar inundaciones o anegamientos en los caminos; pero es justo que también gradualmente, una vez que se cumpla esa prioridad mínima, que está muy demorada, exceptuando un tramo de la Ruta 65, comiencen a verse algún acceso asfaltado. Somos la zona de la provincia que más contribuciones realiza per cápita, y a la vez, la que menos recibe en termino de obras, con el agravante de estar pagando un plus impositivo en los combustibles, como lo es el Fondo Hídrico, y algunos servicios, y después nos encontramos que no hay casi nada a cambio. No solamente hablamos de camiones de cereales y hacienda que se movilizan, también remises escolares, ambulancias y vehículos particulares al no haber medios de transportes públicos.”
En relación al trabajo puntual en Magdala y zona, el coordinador de la UDUV, Ing. Ignacio Zavaleta rubricó días atrás, en la reunión llevada a cabo en la ciudad de Pehuajó, una serie de medidas basadas en el análisis estadístico-económico de lo que aporta cada comuna al Estado bonaerense para fondos viales, y cuánto se presupuesta; y asimismo, de lo presupuestado por la Provincia, cuánto realmente se aplica y cómo se distribuye en el territorio. Expresó: “nos encontramos que se invierte presupuestariamente menos de lo demandado sin concebir la idea de inversión en términos de infraestructura vial; pero si fuera poco, luego nos encontramos que ni la mitad se destina de ese presupuesto y debemos sufrir las consecuencias. Es como un vehículo, si año a año no se hace su adecuado mantenimiento, superada la década o más, ya se empiezan a padecer las consecuencias; y mas sin decimos que no se ha hecho nada para reflotar el ferrocarril y que al haber caminos no pavimentados sin arreglar, vemos más concentración vehicular. Comprendo que no tiene que ponerse bien cuando anuncian obras, como desde UDUV ya vimos como se suspenden, prorrogan o se olvidan. Dicho de otra manera, no queremos aplaudir el corte de cintas de una ruta que se va a realizar, sino el corte de cintas de una que se termina; miremos lo sucedido en la ´Ruta del cereal´ y nos daremos cuenta de esto.”
POLEMICO “FONDO HIDRICO”
En el reclamo de productores rurales, también se insistió que, de no verificarse obras hídricas, se deje sin efecto el denominado “Fondo Hídrico” que ya tiene dos décadas de vida. No es menor la preocupación, advierten los chacareros y varios de los vecinos que siguen de cerca el tema hídrico, recordando que hace 20 días en Carlos Casares, donde cerró un tambo por falta de caminos, las entidades rurales se congregaron y pidieron acciones a la Zona Oeste de Hidráulica –sita en la ciudad de 9 de Julio-, de donde no se recibió el acuse. No así, pero ya en una situación extrema, Hidráulica debió acudir a realizar tareas para salvaguardar la zona de “Cuero de Zorro”, en el Norte del partido de T. Lauquen.
En su análisis, la UDUV precisa que del “Fondo Hídrico” no se destina únicamente su recaudación en el Noroeste bonaerense (zona más propensa a inundaciones intermitentes por su condición arreica), y que a pesar de los pedidos, nunca se hizo una rendición pública. El dato más firme de esta organización es que varios pueblos rurales han pagado impuestos muy altos, incluyendo el plus del “Fondo Hídrico”, y jamás tuvieron en su zona obras viales e hídricas; siendo esa disparidad un objeto de crítica permanente.
Por las razones expresas, la UDUV proyecta ahora una nueva reunión, esta vez para congregar vecinos del grupo residente en la ciudad de Rivadavia.