-¿Dónde vivías en Henderson?
-Toda mi vida hasta los 18 años viví en la calle Almafuerte al 800, donde aún hoy viven mis padres. Luego me radiqué en Nueve de Julio, donde vivo actualmente.
-¿A qué se dedicaban tus padres?
-Mi mamá, cuando yo era chico tenía una peluquería y, por supuesto, ama de casa, que no es poco. Mi papá junto con mi abuelo tenían un bar y canchas de bochas; luego un hospedaje, y finalmente se dedicó al reciclado de metales, hierro, cartón, etcétera.
-¿Dónde cursaste la primaria?
-En la escuela número 2, mi maestra de primer grado fue Araceli Del Alamo.
-¿Qué compañeros recordás de esa etapa escolar?
-Por suerte, muchos: Alejandro Di Pietro (compañero de banco de primero a séptimo), Mariano Pinedo, Mariela Natale, Belén González, Marta Saavedra, Gisela Ron, Gisela Goitisolo, Maria José Fillia, Mariano Salvador, Maximiliano Loza, Flavio Surós, Fernando Michelis, Gure Charterina, Maximiliano Alvarez, Pablo Cano, Marcelo Wilches, Nelson Condado. Me olvido de varios, seguro, y pido disculpas.
-¿Y la secundaria?
-La secundaria en el Colegio Nacional.
-¿Qué amigos te quedaron de aquella época? ¿Mantenés contacto con algunos de ellos?
-Me mantengo en contacto más asiduamente con Rubén Arza, Carlos Canepare, que son compañeros de estudios de Nueve de Julio. Hoy en día podemos estar en contacto gracias a las redes sociales, así que nos vamos poniendo al día con muchos. De esa época, promo ´91, Marta Saavedra, Andrea Carpio, Gisela Ron, Mariel Marcos, Flavia Gauna, Silvia Sendin, Alejandro Novillo, Alejandro Avila, Juan Pablo Thomas, Juan Pablo Salgado, Maxi Loza, Patricio O´Connor, Carlos Canepare, Rubén Arza, Verónica Velasco, Andrea Rojas, Marcela Speroni, Sandro Otero, Cristian Garciari, Edgardo González, Sebastián Nicolier.
-¿En qué año te fuiste de Henderson y por qué?
-Me fui en el año 1992 a estudiar Tecnicatura en Alimentos en el I.S.E.T.A. ubicado en Nueve de Julio.
-¿Qué te motivó a estudiar tecnicatura de alimentos en Nueve de Julio?
-Me pareció una carrera con mucho futuro y salida laboral, y no me equivoqué, ya que hoy en día la producción de alimentos es una de las industrias más importantes del mundo, en continuo desarrollo, y actualmente vivo de mi profesión.
-¿Qué te dejó aquella etapa de estudiante de una carrera que por entonces era bastante nueva?
-Me dejó una formación muy fuerte respecto a lo profesional, pero por sobre todo en lo ético. También muchos de mis amigos, ya que por ser bastante nueva venían a estudiar de muchas ciudades del interior de la Provincia; tengo algunos en Tandil, San Pedro, Junín, Suipacha, Bragado y otras localidades de la Provincia.
-¿Dónde trabajás hoy y cuál es tu tarea específica?
-Trabajo junto a mi esposa en un Laboratorio de Análisis de Agua y Alimentos que abrimos hace dos años y medio, aproximadamente. Hacemos análisis de cereales, agua y alimentos. También dictamos cursos relacionados a nuestra profesión y asesoramos a empresas productoras de alimentos en cuestiones de calidad, higiene, y en la parte técnica. Hasta hace dos años tuvimos una fábrica de productos lácteos durante seis años, y anteriormente siempre estuve ligado al rubro lácteo desde que me recibí.
-¿Cómo está compuesta tu familia?
-Está compuesta por mi esposa Maricel, con quien estudiamos juntos la carrera. Unos años después de recibirnos nos casamos. Tenemos dos hijos: Franco, de 6 años, y Lucía, de 4.
-¿Qué actividades disfrutan de realizar en familia o en forma separada?
-Nos gusta mucho viajar, visitar amigos y familiares, así que cuando podemos nos vamos a algún lado. Yo practico ciclismo desde hace unos años con un grupo de rural bike de la ciudad. También cuando puedo me hago alguna escapada a las sierras o la montaña para hacer un poco de mountain bike. También en familia emprendemos alguna bicicleteada juntos.
-¿Cuál es tu lugar preferido en Nueve de Julio?
-Nueve de Julio, a pesar de ser mucho más grande que Henderson, no es muy diferente de él. No tiene paisajes o lugares espectaculares, pero tiene mucha tranquilidad y vida de pueblo. Tiene un parque muy lindo, un autódromo para los amantes de las carreras (ciudad fierrera si las hay, cuna de Yoyo Maldonado y Daniel Cingolani, por nombrar algunos).
-¿Tenés contacto con otros hendersonenses que vivan en Nueve de Julio?
-Sí, acá viven muchos hendersonenses; yo me veo de vez en cuando con Carlos Canepare, María José Fillia y Alejandro Mecadán.
-¿Qué es lo que más extrañás del pueblo?
-Extraño la tranquilidad de la siesta, ese silencio, sobre todo en verano, que sólo los que somos de pueblos o ciudades chicas como Henderson podemos apreciar y extrañar. Se extraña la familia y los viejos amigos del barrio: Silvio “Tito” Flores, los hermanos Hernández, vecinos de enfrente a mi casa, Alejandro “Pato” Zaldivar, los hermanos Bíscaro, Ata Alonso, Manuel Ferreira, Pablo Lamaizón y todos los que jugábamos al fútbol en el, todavía en construcción, club El Biguá. Y por supuesto las chicas del barrio: Mariela, Amorina, Belén, Elina, Paula y Elsa. Pero por sobre todas las cosas extraño a “los hermanos elegidos”, como nos decimos siempre, que son mis amigos Miguel Manso, Federico Burgos, Silvio Albornoz, que por esas cosas de la vida hemos agarrado cada cual para lados diferentes y nos cuesta vernos, pero siempre estamos presentes. Extraño esa cosa de ir a Unión Deportiva después de comer a jugarnos unos partidos a la paleta con ellos. Y vaya entre esos amigos mi recuerdo a uno muy querido, Ale Manso, que se nos fue antes de tiempo.
-¿Qué recuerdos tenés de tus abuelos?
-Tuve la suerte de conocer y disfrutar a tres bisabuelos: Modesta Morán, madre de mi abuela materna, Fernando Neri y Manuela Ourcade de Neri, padres de mi abuelo paterno. Y por si fuera poco, a mis cuatro abuelos: Maruca Morán y Horacio “Cholo” Apraiz, por parte de mi mamá, gente de campo y lechero del pueblo. Por otro lado, Rosa Sidoli y Fernando “Lucho” Neri, por parte de mi papá. Se dedicaba a la fabricación de ladrillos. Hoy en día sólo "Lucho" está presente. Recuerdos, los mejores, amor de sobra para todos los nietos; mi mayor orgullo son precisamente ellos, que nos dejaron a todos los nietos el ejemplo de que el único camino para conseguir lo que uno necesita es el del trabajo honesto y que el amor es la base de la familia.
-Tenés familia en Henderson y estás relativamente cerca, ¿viajás con asiduidad?
-Viajo bastante cuando mi trabajo me lo permite y trato de repartirme entre amigos y familia el poco tiempo que tengo cuando estoy allá. Igual siempre me vuelvo debiendo una cena con algún familiar o el asado con los amigos, deudas que un día tendré que saldar.
-Tu hermana, Rosana, es concejal en el pueblo, ¿a vos también te gusta la política?
-Me gusta, y en las últimas elecciones incursioné un poco en una agrupación política de Nueve de Julio; pero lo que no tengo es tiempo disponible para dedicarle como corresponde, así que por el momento lo miro desde afuera.
-¿Cómo ves el pueblo hoy?
-Como todos los que pasamos tiempo sin verlo, lo vemos como realmente es, siempre lindo. Veo cosas desde lo cultural, lo deportivo y, sobre todo, relacionado con la juventud, que me gustan y que, lamentablemente, no se ven en las ciudades vecinas.
-¿Volverías a radicarte en Henderson?
-Yo creo que no, por oportunidades laborales estoy mejor ubicado en Nueve de Julio.
-Gracias, y agregá lo que gustes.
-Mi agradecimiento para ustedes por generar este espacio donde uno puede “rendirle homenaje” a sus raíces y sentir que no ha sido olvidado. Si me olvidé de alguien pido disculpas, los años no vienen solos.