03-03-2014 10:30 |
Acompañado por su hermano Matías y su tío Quito, el adolescente de 15 años estuvo el jueves y el viernes últimos realizando prácticas futbolísticas en el mencionado club de Primera división. Antes de viajar a Carlos Tejedor, ciudad en la que vive, Lea (foto) dialogó con Hendersonline
Cada vez que anda por Henderson puede vérselo demostrar sus cualidades con la número 5 en el complejo Don Matías, cuyos responsables son su padre y un tío, Julio César y Enrique Quito Rojas, respectivamente.
Leandro Rojas vive en Carlos Tejedor. Allí cursa cuarto año en la Escuela Secundaria Básica y juega en la Sexta categoría (1999-2000) de Huracán Fútbol Club, que participa en la Liga del Oeste. En la cancha puede ubicarse, indistintamente, como delantero o volante tanto por izquierda como por derecha.
Quince años es una edad propicia para que los varones que tienen condiciones futbolísticas e ilusiones de algún día llegar a formar parte de clubes de Primera división de Argentina, comiencen a probarse en ellos.
Eso es lo que hizo Lea la última semana, más precisamente el jueves 27 y el viernes 28 de febrero. Con su hermano Matías y su tío Quito llegó al verde césped de Racing Club.
El jueves el pibe convenció en cancha a los seleccionadores, quienes quisieron verlo en acción el viernes; entonces los Rojas conocieron en la noche del primer día la luna de Avellaneda.
Con la ilusión de la criatura que bailaba en la película de Juan José Campanella, Leandro concurrió a la segunda jornada de práctica.
El protagonista contó a Hendersonline que la prueba futbolística en el club albiceleste consistió en "jugar todos los chicos de 1999 y 2000 un partido; éramos 22 chicos, y de ellos elegían 11".
En la primera jornada lo probaron de 8, y en la segunda como delantero.
Quien admira mucho a Radamel "El Tigre" Falcao agregó que "el primer día me fue bien y me convocaron entre los 11 mejores para el otro día, para jugar contra los pibes de Racing".
Tras la segunda práctica "me dijieron que si quería podía volver, porque les había gustado como jugué".
Sobre qué consejos le había dado su tío antes de la práctica del jueves, el sobrino indicó: "Me dijo que jugara en equipo y que demostrara lo que sé". Y, conocedor de la tranquilidad que caracteriza a Quito, soltó una risa y respondió "maso, maso" cuando se le preguntó si lo había observado nervioso durante la prueba.
Como tantos jóvenes, Leandro Rojas puso en marcha la ilusión de algún día poder vestir los colores de un club importante de nuestro país. Y lo hizo probándose en uno de los denominados cinco grandes. De modo que es alentador para él que los encargados de la prueba hayan quedado conformes con su rendimiento y le hayan dicho que podía volver.
Así como lo hizo en Racing, el joven futbolista tiene pensado ir a otros clubes cuando se dé la oportunidad, incluso a Boca, aunque sea un ferviente simpatizante de River.