Andrés tiene 43 años. Es hijo de Juan Carlos López y Olga Biaiñ; hermano de Carolina y Jacinto; y padre de Manuel, de 22 años, Ernestina (20), Andrés (19), Enzo (17) y Newen (foto), de sólo un mes. Su actual pareja se llama Mirta.
En su infancia y adolescencia en Henderson vivió en la diagonal Hipólito Yrigoyen. De la primera etapa dice que jugaba a los “juegos normales de antes, como escondida, mancha; pero el que nunca faltó fue el fútbol en el terreno de Mayoral o en la canchita de Salgado”.
En cuanto a los amigos de la infancia, Andrés indica que “eran los pibes del barrio: Jorge Manes, Ricardo Taién, Osvaldo Gorjón, Martín y José Luis Salgado”.
Consultado acerca de por qué el apodo que lleva, “Poyi” cuenta que “la versión que tengo es que me lo pusieron dos pícaras maestras del jardín de infantes porque era muy chiquito o porque tenía un pollito bordado en el guardapolvo”.
Andrés López cursó la primaria en la Escuela número 2, y la secundaria en el ex Colegio Nacional. “Soy de la promoción 87, empezamos la secundaria con la llegada de la democracia, en el 83”, referencia.
Tanto de una como de otra etapa escolar dice acordarse de casi todos sus compañeros. Para citar a algunos, de la primaria menciona a Adrián Montesino, Lucía Domínguez, Ismael Cholfo y Claudia Ballesteros. De la secundaria a Marcelo Fernández, Roberto Diez, Marcelo Chalú, Victoria Arrospide, Verónica Molinuevo y Augusto Coppié.
Una vez finalizados los estudios en Henderson decidió empezar la carrera de Educación Física en la Universidad Nacional de La Plata, que luego no terminó. Mientras estuvo en la capital provincial vivió en el Centro de Estudiantes Universitarios de Henderson. Del CEUH afirma que “es un pedazo de Henderson en La Plata, por lo que me apena bastante cuando escucho que hay algún proyecto para demolerlo”.
- ¿En qué año te fuiste por primera vez a vivir fuera de Henderson definitivamente, por qué y a dónde?
-Yo me fui de Henderson en el 2006, a vivir a Neuquén capital, por una oferta laboral que tenía.
- ¿Desde qué año estás viviendo en Chos Malal y por qué elegiste ese destino?
-En Chos Malal estoy viviendo desde el año 2011. Elegí ese destino porque mi actual pareja vivía allí; en el momento en que dejé de trabajar en Neuquén capital decidí mudarme.
- Contanos un poco en qué consiste tu trabajo.
-Mi trabajo es soldadura en general, herrería artística. Comencé con ese proyecto en el momento con un plan que tiene el Gobierno, que consiste en que el dinero que te paga ANSES por el fondo de desempleo mensualmente, te lo entregan en un pago único todo junto, con otra cantidad que te da el Ministerio de Trabajo para comprar el equipamiento para el proyecto productivo que uno elige; es algo que me parece muy bueno.
- ¿Qué otras actividades realizás?
-Trato de realizar deportes en todos los momentos que puedo.
- ¿Qué cosas te gustan más y cuáles menos de Chos Malal?
-Chos Malal es un lugar muy tranquilo, es algo parecido a Henderson en ese sentido; lo que puede ser un poco molesto es el viento, que es bastante fuerte allá.
- ¿Hay trabajo en líneas generales? ¿Qué rubros ofrecen mayores posibilidades de empleo?
-La oferta de empleo mayor está en el comercio.
- ¿Tenés contacto con gente de Henderson que viva allí o en alguna localidad cercana?
-No, en Chos Malal no conozco a nadie de Henderson. Estuve con gente de Henderson en Rincón de los Sauces, en Neuquén y, ya un poco más lejos, en Bariloche.
- ¿Cuántos días te quedás en Henderson? ¿Por qué viniste ahora y no para alguna de las fiestas?
-En Henderson voy a estar hasta el 23, once días en total. El motivo es que egresaron dos de mis hijos, y es un momento en el que es lindo poder acompañarlos físicamente.
- ¿Cuál fue la vez anterior que estuviste y cada cuánto tiempo visitás el pueblo?
-La vez anterior que estuve fue en agosto, y visito Henderson cada tres o cuatro meses.
-¿Cómo lo encontrás ahora con relación a cuando te fuiste? ¿Mejor, peor? ¿En qué aspectos?
-Comparándolo con cuando me fui, lo encuentro mejor en lo social, pero a mi entender es algo que pasa en el país en general. Estamos viviendo los mejores años desde el retorno de la democracia. Yo creo verlo en la gente, principalmente; no veo demasiada gente sin trabajo, el rubro de la construcción, por lo que me cuentan cuando vengo, es un boom. Creo que tiene mucho que ver en esto el plan de construcción de viviendas PROCREAR. Por eso, en líneas generales, veo que el país está bien, y Henderson no es una isla.
- ¿Además de los familiares, qué lugar o lugares no podés dejar de visitar cada vez que venís?
-El lugar que no puedo dejar de visitar es el complejo “La Gedionda”, de Daniel “Dulce” Iriarte, y a la “Marichu”; también hago alguna pasadita por el bar de “Rosquete”; y algún partidito de bochas en lo de la “Betty” me juego.
- ¿Sabés cuándo será la próxima vez que vengas?
-Es muy probable que vuelva en marzo, porque mi intención era traer a mi bebé para que lo conozca la abuela, pero no pude.