21-12-2013 16:27 |
"Luego de que la semana pasada dos infractores de tránsito cumplieran la pena de tres días de arresto (con más las accesorias de inhabilitación de quince meses para conducir y multas de más de tres mil pesos a cada uno), el día viernes 20 del corriente mes, un nuevo condenado por contravenciones de este tipo cumple prisión (esta vez de tres días y medio de arresto), inhabilitación de nueve meses, destrucción del registro, y multa de de tres mil ciento quince pesos". Así comienza la información recibida al respecto desde el Municipio y que se transcribe a continuación. El texto también hace referencia a otros temas inherentes al control del tránsito
TERCER INFRACTOR DE TRANSITO CONSECUTIVO QUE CUMPLE PENAS DE PRISION E INHABLITACION.
Luego de que la semana pasada dos infractores de tránsito cumplieran la pena de tres días de arresto (con más las accesorias de inhabilitación de quince meses para conducir y multas de más de tres mil pesos a cada uno), el día viernes 20 del corriente mes, un nuevo condenado por contravenciones de este tipo cumple prisión (esta vez de tres días y medio de arresto), inhabilitación de nueve meses, destrucción del registro, y multa de de tres mil ciento quince pesos.
Se trata de medidas totalmente inusuales, tomadas desde el Juzgado de Faltas de la Municipalidad de Hipólito Yrigoyen, que ya contaba con algún antecedente en ese sentido.
En este último caso (al que refiere el título de la nota) el infractor, que es también altamente reincidente, ha cometido faltas graves como exceso de velocidad, falta de luces y/o frenos, desobediencia y fuga de las autoridades; además de las de ruidos molestos y falta de uso del casco (faltas sobre las que -desde hace tiempo- trabaja y enfatiza la Municipalidad).
En el expediente en que se ha dictado la sentencia que ahora nos ocupa, se encuentran agregados un sinnúmero de antecedentes de quien ha sido declarado responsable; resultando la circunstancia más grave y determinante de las medidas adoptadas, el hecho de que el sentenciado se encontraba inhabilitado desde julio de 2.012 y, sin embargo, conducía vehículos de distinto porte, cometiendo infracciones y sin acatar las órdenes de las autoridades, especialmente no deteniéndose en los operativos.
Ahora deberá cumplir el arresto y luego ponerse al día con las multas para obtener una nueva licencia (la anterior habría sido destruida conforme las previsiones de la ley), previo cumplimiento de la inhabilitación que se le ha dictado y que ameritaría, en caso de ser transgredida la misma, la inmediata detención del infractor y la aplicación de mayor cantidad de días de arresto, multas y ampliación del plazo de inhabilitación pra conducir.
Las sentencias:
Se destaca la reincidencia, la falta de apego a la ley -del autor de los ilícitos-, la necesidad de aleccionar y desalentar a potenciales infractores y la punición natural que corresponde a un infractor de estas características.
Se menciona el factor preventivo con relación a accidentes que pudiera ocasionar el desaprensivo conductor, a quien se invita a la toma de conciencia y a la reflexión.
Radicalización de controles.
Se encuentran abocados -con gran intensidad, compromiso social y efectividad- los uniformados policiales y los inspectores municipales, a controlar y dejar constancia de las infracciones que observan; así como adoptar todo tipo de medidas que correspondan.
Por estos días están prácticamente omnipresentes dichas autoridades, fiscalizando el cumplimiento de los distintos requisitos que exigen las leyes de tránsito.
Ello ha dado un excelente resultado, ya que luce muy bien el tránsito, en una época del año en que suelen ocurrir descontroles de todo tipo, y -sobre todo- en una ciudad difícil donde todas las calles son de doble mano y existen largas diagonales; además de contar con un impresionante crecimiento con respecto a la cantidad de vehículos que circulan.
Ruidos molestos. Decibelímetro. Destrucción de escapes.-
Se utiliza el decibelímetro (medidor de sonidos) y se destruyen desde hace un tiempo los escapes antirreglamentarios.
Exceso de velocidad. Radar
Empleados municipales trabajan -en ocasiones sorpresivamente- en los distintos puntos de la ciudad munidos de un radar móvil (acompañados de algún policía o Inspector), procediendo, en caso de constatarse el sobrepaso de los 40 km/h permitidos en zona urbana, a la retención del vehículo y/o de la licencia.
Uso del alcoholímetro.
Se controla, especialmente en horas de la noche, la graduación de alcohol en sangre de los conductores, y se procede -en caso de infracción a los límites permitidos- al secuestro de rodados y/o licencias y, en su caso, a la detención de los imputados en sede policial.
Seguro y licencia.
También se ha mostrado firmeza absoluta ante este tipo de faltas, requiriéndose la cobertura de responsabilidad civil a todo tipo de vehículos, como por ejemplo ciclomotores.
Casco del acompañante.
Se observa que los vecinos asimilan la obligatoriedad de esta medida, que en realidad ha existido desde siempre, pero con relación a la cual hubo que hacer una campaña -reconocida por su creatividad- (a través de la Oficina Municipal de Educación Vial, recientemente creada) para la toma de conciencia.
Bicicletas.
Se requiere a los ciclistas no entorpecer el tránsito especialmente en la zona céntrica, no circular bicicletas a la par, ni más de dos en fila, bajo apercibimiento de multas.
Ordenamiento. Uso de cámaras fotográficas.
Durante casi todo el año, empleadas municipales han recorrido la ciudad tomando fotografías de vehículos en infracción (principalmente estacionados sobre la vereda, en contramano o sobre la entrada de garages), tomas que posteriormente son elevadas ante el Juzgado de Faltas para que adopte el temperamento que estime corresponder en cada caso.
Cámaras de seguridad.
En el mismo sentido, la instalación de las cámaras de seguridad permiten visualizar los distintos puntos del pueblo, y -por tanto- no solo sirven para la prevención y esclarecimiento del delito, sino que permiten, además, captar y fotografiar imágenes de vehículos en infracción.
El tránsito hoy.
A pesar de las contingencias adversas que se han mencionado (algunas propias de nuestra ciudad), y sobre todo en esta época del año, se hacen visibles muy buenos resultados, aunque siempre, lógicamente, hay cosas para mejorar; y, es de rigor decirlo, los responsables del tránsito no pueden relajarse ni distraerse mínimamente, ya que, pareciera propio de la idiosincracia de muchos el transgredir normas (y especialmente ocurre en el tránsito), cada vez que queda -aunque más no fuera- un mínimo margen de impunidad. Ello sin perjuicio de reconocer el apacible y respetuoso comportamiento de la inmensa mayoría de los vecinos de nuestra ciudad.
El rol de los Jefes Policiales.
Es de destacar la labor que, especialmente el Comisario y el Subcomisario, vienen desempeñando con auténtica vocación, en el sentido de dirigir eficazmente a los agentes y poner su trabajo, ideas y compromiso al servicio de la mejora del tránsito.
A su vez, no dudan en labrar actuaciones penales cada vez que los infractores sobrepasan la -en ocasiones- delgada línea que separa una contravención de un delito.
Firmeza y decisión del Intendente
El mandatario comunal monitorea, toma decisiones, organiza y lleva al diálogo con sus colaboradores mediadas a implementar, que han resultado hasta ahora sumamente provechosas; además de firmar resoluciones caracterizadas por la firmeza y la solidez de sus argumentos.