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Dave Pizarro explica su proyecto sobre el cuidado de los ancianos

17-10-2013 11:23 | 

Adalberto Pizarro, o Dave (foto), como todos lo conocen, es enfermero universitario. Desde hace trece años ejerce su profesión a domicilio, en forma particular. Además da clases en el Centro de Formación Profesional de nuestro pueblo y en Daireaux. En una charla con Hendersonline brinda detalles de “Porque la vejez es un problema de algunos… y el futuro de todos”, el proyecto de su autoría que ingresó en mayo en el Concejo Deliberante y el cual compartimos al final de la nota. También afirma que a nivel local ningún hogar para ancianos privado está habilitado

 

 

-¿Qué materias y de qué carreras estás dando actualmente?

-Estoy dando clases en la Tecnicatura Superior de Enfermería que se dicta en Daireaux, la materia Cuidados de la salud centrados en la comunidad y la familia. Y en nuestro pueblo, en el Centro de Formación Profesional, doy las materias Salud pública y Práctica profesionalizante, en la carrera de Auxiliar de enfermería y en la de Mucama, sólo la Práctica profesionalizante”.

Dave Pizarro hace trece años que trabaja en forma particular. Anteriormente lo hizo en el hospital, en la clínica San Luis -hasta que ésta cerró la parte de internación-, estuvo un tiempo por su cuenta, en 2004 entró como coordinador en el asilo San José -estuvo dos años-, y después se dedicó por completo a trabajar de forma particular. Consultado acerca de si extraña esa etapa de labor institucional, afirma: “No, no, no; yo amo trabajar en la calle, es otro el contacto que tenés con la gente, con la familia”. Respecto de la cantidad de pacientes con la que cuenta, Pizarro señala que “son muchísimos. Lo que pasa es que hay mucha rotación; hay gente que precisa mis servicios en determinado momento y algunos que atiendo desde siempre”.
Su compañera de vida, la enfermera Patricia González, suele ayudarlo en el trabajo, aunque él dice que a ella le gusta más trabajar en instituciones.

 

-¿Por qué elaboraste y en qué consiste el proyecto “Porque la vejez es un problema de algunos… y el futuro de todos”?

-Lo elaboré a partir de mi experiencia laboral, yo tengo un máster en Gerontología Social en la Universidad Maimonides. Los adultos mayores han pasado a ser uno de los mayores grupos vulnerables. Tal es así que la Provincia dictó una ley, la 14.263. Cuando empecé a hacer el proyecto esta ley no estaba reglamentada, por lo tanto no estaba en vigencia. Hoy sí está reglamentada, a partir del 19 de mazo de 2013.

El espíritu del proyecto no es en sí castigar ni reprimir a los lugares donde se cuidan ancianos. Que haya la mayor cantidad, pero que cumplan los requisitos mínimos que tienen que tener, y que estén reglamentados y controlados como pide la ley. Todos estos lugares deben contar con un director, que debe ser un profesional universitario relacionado con la actividad; puede ser un médico, puede ser un licenciado en enfermería. Esto lo dice la ley, y el proyecto está muy  orientado a lo que señala esto. No está orientado a si la puerta debe abrir para un lado o para el otro. Se iba a ir construyendo a medida que el proyecto tomara fuerza y se incorporara más gente. Lo que se pide en el proyecto es tratar de formar una masa crítica que nos ayude después. Habrá un arquitecto que nos asesorará en la parte edilicia, habrá quien nos asesorará en otra cosa, nosotros podemos asesorar en salud; se había visto la posibilidad también de hacer una reunión en el Concejo Deliberante donde viniera gente a exponer. La idea era linda.

Adalberto Pizarro ingresó su proyecto en el HCD a través del bloque del Frente para la Victoria. Además lo expuso ante todos los concejales, no en el recinto ni en una comisión en sí, sino en una sesión privada. Esto fue en el mes de mayo. Dave relata a Hendersonline que a todos los ediles les encantó el proyecto, les pareció bárbaro, pero después se fue diluyendo por otros temas que el Concejo consideró más prioritarios.

El autor de “Porque la vejez es un problema de algunos… y el futuro de todos” recuerda que en el cuerpo deliberativo se pidió al intendente Enrique Tkacik que informara si sabía o conocía de la existencia de la ley 14.263, y que brindara un informe acerca de la situación en que se encontraba el cuidado de los adultos mayores que estaban institucionalizados en Henderson. Pero hasta el momento no ha habido novedades al respecto.

“El alma o corazón del proyecto son los derechos de los ancianos, o sea que sean tratados igual que todos, con autonomía y dignidad; y a partir de eso formar y capacitar gente, que haya un control de gente que sea responsable. A mí no me interesa que haya 40, que cobren 5 pesos o que cobren 1.000, sino que los que están funcionando se adecuen a las normas básicas. Yo hice este proyecto con la intención de que se haga una ordenanza”, relata Pizarro.

 

-¿Sabés qué pasó con el proyecto una vez ingresado en el Concejo?

-Sé hasta que ingresó en comisión, no más Cuando querés acordar pasó un año, y la situación sigue igual.
 

-¿No has hablado personalmente con el intendente al respecto?

-No, no. Al intendente, cuando estuve en la gestión, le presenté un proyecto muy parecido a éste, lo único que en el 2004, casi diez años antes, y me dijo que se lo diera al concejal Andrés Mateos, que en ese momento era el presidente del Concejo.


-¿Estás de acuerdo con la ley 14.263?

-Sí, comparto todo lo de la ley. Es una ley que regula todo. Regula la parte edilicia, la parte funcional; regula quiénes deben atender a los ancianos; regula cuál debe ser la autoridad que controle eso. Lo que pasa es que yo puse más énfasis en lo que son los cuidadores, para que brinden cuidados de calidad. Estos pacientes toman muchos remedios, hay que tener cuidado de que no se deshidraten, porque no toman agua si no les das; quienes trabajan en el cuidado de estos pacientes tiene que ser gente que tenga el conocimiento mínimo para atender a adultos mayores. También relacioné mucho el proyecto con lo que es el trabajo digno. Esto va a redundar en un beneficio no sólo para los ancianos, o para los adultos mayores, sino también en gente, que va a poder tener un trabajo digno porque va a ser alguien calificado. También valorar el trabajo, porque no es lo mismo lo que puede ganar una persona que está capacitada que otra que no lo esté.


-¿Cuáles son las mayores irregularidades que tienen los geriátricos de Henderson?

-Bueno, la mayor irregularidad es que ninguno está habilitado, ninguno está encuadrado dentro de la ley.


-¿El asilo San José tampoco está en regla?

-El asilo, sí, está en regla; puede ser que venga una inspección y le diga que falta pintar alguna parte con una pintura especial, pero de lo que hay en Henderson es lo mejor.
Yo fui dos años coordinador del hogar de ancianos, y le modifiqué todo. Cuando me fui, el intendente dijo, está en un diario, que le cambié la cara, el funcionamiento. Por ahí era muy técnico, y ahora es un lugar moderno, medianamente lindo, iluminado, con un comedor amplio. Fueron sectorizando los lugares, porque hay ancianos que están inmovilizados; entonces vos no podías tener en la última pieza a una persona que apenas caminaba y en la primera habitación a alguien que caminaba bien.


“Es muy difícil el tema de la inserción con los abuelos, porque la vida cambió de tal forma que por ahí todo lo que hay no les llama la atención. Por ejemplo, los abuelos no tienen el hábito de leer, ninguno tiene el hábito de haber hecho gimnasia; mirar televisión, por ahí algunos no ven, otros están sordos. Les gusta mucho los festejos de cumpleaños, donde hay música, pero tampoco muy seguido. Es complicado que te saquen de tu casa y te lleven a un lugar donde no conocés a nadie; hay que ponerse en el lugar, también son seres humanos como nosotros. Hay que ver qué sensaciones sienten, por qué se expresan de determinada forma en una institución. Hay un montón de cuestiones que son bastante complicadas”.


“Lo que yo también pido en el proyecto es una atención mucho más personalizada, o sea, tratar de distinguir las necesidades de cada ser humano. No te digo que vas a poner una enfermera para cada abuelo, pero por lo menos hacer una valoración de ese abuelo que ingresa a la institución. Una valoración es algo muy completo que se hace en enfermería, donde se hace una historia de su vida y se puede sacar qué les gusta, qué no les gusta”.

 

-¿Hay algún relevamiento de cuántas residencias funcionan en Henderson?

-No, nada. Yo les pedí a los concejales si podían llevarlo a cabo, pero no se ha hecho.


-¿Quién es el órgano encargado del contralor de los asilos para ancianos?

-El ministerio de Salud. Pero no está haciendo relevamientos, sino que celebra convenios, será con Región Sanitaria y ésta celebrará convenios con la municipalidad de Hipólito Yrigoyen. Generalmente se descentraliza la tarea. No son dependientes directos del ministerio de Salud.


-Y el control tiene que hacerse tanto en lugares estatales como privados.

-En todos. Ponele que el hogar de ancianos San José, al estar trabajando con PAMI, tenga la habilitación y cumpla con todos los requisitos que pide la ley. Lo vendrá a controlar PAMI cada tanto tiempo, no sería tan imperioso que lo controle el municipio. Pero de todos los otros lugares no hay ninguno habilitado.


Respecto de si puede pasar que no se realicen inspecciones en los hogares para la tercera edad también por el hecho de que, si llegaran a clausurarse, quedarían varias personas sin trabajo, Dave Pizarró respondió: “Convengamos que al intendente por ahí poco le importa la gente que trabaja. Cuando cerró (la parte de internación de la clínica San Luis) la clínica el intendente no se preocupó si quedábamos diez, once, cinco, cuatro o tres sin trabajo”. Además reitera que el espíritu del proyecto “no intenta castigar ni sancionar a nadie, sino que cada uno se adecue”. Agrega: “Y dándole su tiempo, tampoco vas a adecuar un lugar en diez días. Tendrá su tiempo, y el órgano de contralor irá verificando que el agua sea agua limpia de red, que los baños estén en condiciones, el control de los residuos patogénicos, la cocina. Por eso te das cuenta de que el espíritu del proyecto es trabajo más digno. Puede trabajar una manipuladora de alimentos. Entonces vas formando un grupo de gente capacitada”.

 

           Nota y foto: María José Cuadrado

 

 

 

                           Compartimos a continuación el proyecto completo

 

 

 

Porque la vejez es el presente de algunos…

y el futuro de todos.

 

 

Fundamento Filosófico

Antes de entrar en el tema convocante, fijaremos ciertos términos o definiciones:

 

Cultura

Cultura (en latín: cultura, 'cultivo') es un término que tiene muchos significados interrelacionados. En el uso cotidiano, la palabra "cultura" en enfermería la conceptualizamos como:

Los conjuntos de saberes, creencias y pautas de conducta de un grupo social, incluyendo los medios materiales (tecnologías) que usan sus miembros para comunicarse entre sí y resolver sus necesidades de todo tipo.

En el siglo XX, la "cultura" surgió como un concepto central de la antropología, abarcando todos los fenómenos humanos que no son el total resultado de la genética. Específicamente, el término "cultura" en la antropología americana tiene dos significados:

  1. La evolucionada capacidad humana de clasificar y representar las experiencias con símbolos y actuar de forma imaginativa y creativa; y
  2. Las distintas maneras en que la gente vive en diferentes partes del mundo, clasificando y representando sus experiencias y actuando creativamente.

 

Comunidad

Una comunidad es, en líneas generales, un grupo de seres que comparte algo. Este conjunto puede tener en común una actividad, un lenguaje, una normativa, una región, una ciudad o un país, pero para que se aplique el término ‘comunidad’ en todos los casos, sin excepción, debe existir un nexo entre sus integrantes.

 

Grupos vulnerables

Son aquellos grupos o comunidades que, por circunstancias de pobreza, origen étnico, estado de salud, edad, género o discapacidad, se encuentran en una situación de mayor indefensión para hacer frente a los problemas que plantea la vida y no cuentan con los recursos necesarios para satisfacer sus necesidades básicas.

La vulnerabilidad coloca, a quien la padece, en una situación de desventaja en el ejercicio pleno de sus Derechos y Libertades.

 

Paciente

Miguel de Unamunu definió a quien requiere cuidados como "un ser humano, de carne y huesos, que sufre, ama, piensa y sueña". Quizá es la mejor definición, pues todos los textos de medicina tienen, en general, una visión "etic", esto es, en términos antropológicos, una visión desde el observador, no atendiendo el otro enfoque, el "emic", el del observado, lo que piensa, lo que siente quien demanda cuidados. (F. Maglio)

 

Tres son los principios sobre los que se fundamenta la atención a los seres humanos:

ž      autonomía,

ž      beneficencia y

ž      justicia.

 

 

 

Ética

Desde la ética de la virtud del Siglo de Pericles al utilitarismo de Stuart Mill mucho se ha escrito y discutido sobre el tema.

No sólo es importante el enfoque filosófico del término y sus problemas o consecuencias, sino más bien práctico, es decir, reflexionar éticamente desde la cotidianeidad  y en este sentido el mejor comportamiento ético podría devenir de las palabras de Confucio: "No hagas a otro lo que para ti no quieras". Este sabio principio moral (del latín "mos", costumbre, norma) tiene su versión positiva en el Evangelio que cita: "amar al prójimo". (F. Maglio)

 

Cuidado

Cuidado es la acción de cuidar (preservar, guardar, conservar, asistir). El cuidado implica ayudar a la otra persona, tratar de incrementar su bienestar y evitar que sufra algún perjuicio.

 

Ética en los cuidados al ser humano

No es otra cosa que preguntarse (como enfermero) frente a quien necesita cuidados: "¿estoy haciendo con él lo que me gustaría que hicieran conmigo, de ser yo el paciente?".

La contestación a ese interrogante puede distinguir al enfermero-robot  del enfermero-persona; "persona", en su etimología greco - latina: lo que vibra detrás de la máscara, el "per - sonare", la mutua vibración que es el encuentro personal, esto es, la persona que necesita cuidados con la persona que brinda cuidados, o como fue definida la enfermería: "Una confianza que se entrega a una conciencia". (F. Maglio)

 

PROYECTO

 

 

Redactar una propuesta de Ordenanza que regule la estructura edilicia y el funcionamiento de las residencias para adultos mayores de gestión privada en el Partido de Hipólito Yrigoyen.

 

Cita aclaratoria: este proyecto se comenzó a elaborar a finales del año 2012. Hasta el último registro, en Febrero de 2013, no figuraba en mis consultas a través de la web, la reglamentación de la ley 14263. Es menester mencionar, que si bien el mismo, carece a estos momentos de significación para su principal objetivo, sea tomado en cuenta por su enfoque humanístico en la atención de las personas que residen en los lugares antes mencionados.

 

 

 

Misión y Visión del Proyecto

 

Misión: Proponer un documento de posicionamiento, en el que se detallan los criterios y estándares básicos para proporcionar una asistencia digna a los ciudadanos que habiten o permanezcan en las Residencias para Adultos Mayores, cuyo lema es:


Autonomía y dignidad en Residencias de Adultos Mayores.

 

Visión: Completa para un trabajo complejo como son los cuidados de media y larga duración, donde convergen múltiples servicios que persiguen satisfacer las necesidades de un usuario con una casuística diversa a la que hay que responder de forma eficiente, ofertando servicios de calidad y centrados en servir a este ciudadano.

 

Hacia una ciencia, y arte del cuidar, digna, humana y de calidad para nuestros mayores.

 

 

JUSTIFICACIÓN DEL PROYECTO

He observado, a través de 21 años ejerciendo mi profesión, de comentarios de usuarios y familiares de los mismos, de investigación y  de un trabajo de campo, que en  nuestro distrito no existe ningún control ni ordenanza regulatoria dictada por organismos municipales (ejecutivo o legislativo) que regule la habilitación y funcionamiento de las residencias para adultos mayores, si bien existe una ley Provincial, la 14263, la misma no está reglamentada por lo tanto no está en vigencia. (Ver Cita Aclaratoria en Proyecto)

Con esta recolección de datos, he llegado a la conclusión de: que la instalación y funcionamiento de las residencias para adultos mayores se ha desvirtuado con el devenir de los años, convirtiéndose en un negocio propiciado por la demanda, que encima especula con la menor erogación monetaria, la cual concluye en una resultante ilógica: menor costo del servicio igual a mayor deficiencia en el servicio.

El proyecto no contempla el contralor de pagos fiscales, ni de reglamentos para operar con Obras Sociales, lo que sería oneroso para los pequeños oferentes del servicio de gestión privada, sino de regular con propuestas lógicas y adaptables a la situación, la deficiencia edilicia y la atención y bienestar de los residentes.

 

 

 

DIAGNOSTICO DE SITUACIÓN

Realidad de los hogares para ancianos

 

Los geriátricos, hogares o asilos de ancianos existen como resultado de la incapacidad de la sociedad para hacerse cargo de sus ancianos. 

Las familias muchas veces no saben, no pueden o no quieren asumir la tenencia de las personas mayores, o por lo menos de algunos de ellos. El deterioro en el funcionamiento familiar se produce, en muchos casos, cuando uno de los miembros de la familia padece una enfermedad que lo incapacita y depende de otros para realizar actividades rutinarias como bañarse, ir al baño, afeitarse, vestirse o movilizarse.

Vivir con la familia es lo más adecuado para su desarrollo personal. Pero hay situaciones, que tienen que ver con alteraciones del grupo familiar, que justifican que el anciano abandone su hogar por uno sustituto. Una residencia de ancianos debe ser lo más parecido posible a un hogar y no a una clínica, sanatorio u hospital. 

Nada más alejado de la realidad actual en nuestro medio. La diferencia entre los geriátricos en los países desarrollados y los tristes remedos locales con ese nombre es enorme. La problemática de los geriátricos tiene una raíz socio económica. La mayoría no tiene poder adquisitivo para pagar un establecimiento de estas características debiendo  aceptar y acomodarse a establecimientos con instalaciones precarias, con escaso y mal calificado personal, y servicios que suelen variar entre regulares y malos. Que normalmente no tienen habilitación y deberían ser clausurados.

Pero el tema económico también paraliza a las instituciones públicas. Que no se deciden a verificar, exigir y clausurar los “geriátricos” clandestinos, porque entonces se verían obligados a solucionar el problema de sus ocupantes, con recursos y en otras instalaciones que no existen, porque no hubo interés y/o recursos para construirlos. Entonces, suele ser mucho más fácil (e hipócrita) mirar hacia otro lado, fingir que esa realidad no existe, y omitir los controles y acciones necesarias, hasta que ocurre una tragedia. 

Y entonces aparecen los titulares de los periódicos dando cuenta del incendio que provoca la muerte de varios ancianos en un edificio inadecuado. O la inundación que dejo al descubierto otros ancianos viviendo en sótanos infectos.

Y allí recomienza la impostura. Las declaraciones huecas. Las promesas falsas. Las preocupaciones fingidas. (Y la esperanza que pronto se olvide el tema para el que no hay voluntad/recursos suficientes.)

Este problema requiere de dos acciones diferentes. Una, en la esfera política, dependerá de la voluntad social de exigir a sus representantes o candidatos a formular acciones reales sobre esta cuestión, modificando la deprimente situación actual.

La otra, es la propia solución a este problema al menos, de manera parcial. Porque la falta de geriátricos (los verdaderos) es un problema que alcanza a todos, ricos y pobres. Los que tienen, los que pueden, debieran advertir esta cuestión, que puede alcanzarlos también a ellos, porque en algún momento serán ancianos, y tal vez enfermos, y necesitarán disponer de sitios adecuados para internarse, vivir y comenzar a pensar que, si además de invertir en complejos comerciales, edificios de oficinas o viviendas, no ha llegado el momento de pensar en atender a este tan gran y desatendido mercado que constituye la población de la tercera edad.

 

A través de la investigación de campo, se ha constatado:

·         Deficiencias edilicias (baños, cocinas, habitaciones, mobiliario, agua potable, sistemas de climatización (frío y calor), salidas de emergencia, falta de métodos como señalética, elementos y organigramas para la prevención y evacuación en incendios o catástrofes.

·         Que los residentes son atendidos por personas que carecen de formación idónea que conlleva a una falta de conocimiento mínimo, como son las necesidades básicas del ser humano para mantener la homeostasis (característica de un organismo vivo, por la cual mediante la absorción de alimentos y vitaminas (metabolismo) puede regular las funciones que existen dentro de él, para mantener una condición estable y constante)

·         Hacinamiento

·         Falta de historias clínicas legales, directores responsables con formación racional legal, higiene del ambiente y los internados, manejo de los residuos patológicos

·         Falta de controles sanitarios por autoridades competentes en salud (Dirección de Salud Municipal o Entes Provinciales),

·         Controles en la administración de medicamentos (quien los indica, quien los provee y quien los administra)

·         y otros factores que serán desarrollados a través del debate al que invitamos a participar a  todos los ciudadanos, profesionales, entidades o interesados específicos.

 

 

Tomando como base de partida el diagnóstico de situación más el debate, con la intención formar una masa crítica que nos facilite una cantidad mínima de material necesario para mantener el proyecto, trataremos de tomar posiciones  direccionadas a: reglamentar la estructura edilicia, personal que desempeña las distintas tareas en el cuidado de los usuarios, designar la autoridad de control y varios requerimientos que se detallan como ausentes.

Quiero expresar, concretamente, que dentro de los objetivos que se proponen, este proyecto no tiene por finalidad castigar o restringir las actividades a quienes están operando con anterioridad al mismo, sino formular las directrices que reglamenten y aseguren los derechos de los usuarios. Todo tendrá su tiempo de adecuación y afirmo categóricamente que redundará en beneficios como la posibilidad de generar mayores puestos de trabajos dignos y asegurará a los usuarios una estancia en las residencias con plena autonomía y respeto por los derechos inalienables que tenemos como seres humanos.

¡Vamos! Pensémoslo un poco… Abramos nuestra mente y nuestro corazón. 

Podemos y debemos ayudar a nuestra sociedad a vivir mejor, y a la vez obtener un beneficio. 

¿Nos atrevemos a considerar este desafío?

 

 

 

 

OBJETIVOS

Autonomía y Dignidad

 

Vivir con autonomía y dignidad es un objetivo vital básico de cualquier ser humano, autonomía para poder tomar decisiones relacionadas con la vida, y dignidad para ser reconocido como persona y como ciudadano de pleno derecho que vive en un territorio determinado.

Hemos ganado años a la vida. Somos más longevos, vivimos más y esto hace que el incremento de la población mayor en las sociedades y concretamente en nuestra ciudad se halla incrementado notablemente, por lo tanto es una obligación moral de las sociedades modernas como la nuestra, atender las necesidades de aquellas personas mayores que por encontrarse en situación de especial vulnerabilidad, requieren apoyos para desarrollar las actividades esenciales de la vida diaria y alcanzar una mayor autonomía personal; y poder ejercer plenamente sus derechos de ciudadanía.

Debemos promover la calidad y eficacia del sistema para la autonomía y atención a la dependencia porque con ella aseguraremos la eficacia de las prestaciones y servicios.

Cuando por razones de salud o de otra índole el ser humano se vuelve dependiente, o dicho de otra manera cuando necesita ser cuidado en mayor o en menor medida para realizar su vida diaria, el hombre sigue siendo el mismo, y la autonomía para decidir sobre su vida y la dignidad que le habilita como ser humano, se hace si cabe, más importante que cuando no tenía ningún tipo de dependencia.

El ingreso en un centro para poder ser cuidado como seres humanos dependientes, supone trasladar la casa de uno a ese nuevo espacio, que nunca será como el hogar donde uno ha vivido, pero que al menos requiere unos ingredientes mínimos, para que estos ciudadanos puedan vivir con bienestar, libertad y dignidad el tiempo que les quede de vida, o hasta que recuperen el nivel de autonomía necesario para volver a su domicilio.

Estos ingredientes o amenidades, se deben centrar en mejorar la calidad de vida de estas personas de la manera más individualizada posible, de tal forma que por cada residente exista un proyecto vital, inserto en la generalidad y peculiaridad de organizaciones flexibles que deben adaptarse a las necesidades de sus usuarios, y de forma específica a intentar responder con eficiencia y eficacia a un ciudadano dependiente cada vez más informado, y por qué no decirlo, cada vez más exigente, como verdadero cliente consumidor de servicios que atienden a la dependencia.

Este proyecto que se presenta, supone el establecimiento de unos requisitos mínimos técnicos y de valores que configuran un modelo humanista de gestión de las residencias de mayores, con una base estructural basada en una serie de valores prioritarios, y esenciales sobre los que se derivan todos los servicios de este tipo de organizaciones.

Estos valores determinan los fundamentos indispensables  que deben tener las residencias de mayores para responder de forma digna a las necesidades de sus usuarios:

«Necesitamos espacios en los que se potencie la autonomía y la libertad a la hora de planificar la vida individual en el centro, dando prioridad a la intimidad, dignidad, y confort al ciudadano que vive y recibe servicios en estas organizaciones».

Con esta filosofía de partida, se pretende  aportar estándares, diseñados por profesionales expertos del sector, con un lenguaje profesional claro y sin ambigüedades, que sean útiles para gestionar la calidad de los servicios ofertados en una residencia de mayores. Pongo a consideración la adhesión de organizaciones, instituciones, políticos, gestores, profesionales y usuarios,  para construir una  forma de entender la atención al dependiente, en la que prevalezca  una visión integral del ciudadano donde la equidad, la solidaridad y la libertad de decisión, se integren  en una sociedad para todas las edades y todas las posibles realidades físicas, psicológicas, sociales y funcionales.

En conclusión: el objetivo final del mismo es contribuir a crear un modelo residencial del siglo XXI con organizaciones dinámicas e independientes, que tienen como misión principal conseguir el bienestar social de las personas mayores, donde prime la personalización de la atención, orientando la actividad asistencial hacia la excelencia.

Agradezco a muchas personas anónimas que de alguna manera u otra me han enseñado a través del tiempo cómo quieren ser cuidados, cómo quieren recibir los servicios y por sobre todo a profesionales, políticos y amigos alentándome en mi propuesta de contribuir al desarrollo de una conciencia social que exija a  los prestadores de servicios para adultos mayores y a nuestros gobernantes, que los más vulnerables sean atendidos de la forma que se merecen, que los cuidados de los dependientes se profesionalicen, desarrollando la tecnología del cuidado como instrumento de la calidad de vida, que el respeto a la autonomía en la toma de decisiones de este ciudadano sea salvaguardada en cualquier espacio donde pueda vivir, y que toda la población sea el centinela de visión permanente, que sin mirar para otro lado, vigile los servicios que reciben especialmente los que no tienen voz para quejarse ante una atención inadecuada.

 

“Mi responsabilidad profesional es favorecer el cuidado del patrimonio humano y de los seres que lo constituyen a través de la investigación, de la docencia y el amor de lo simple de cuidar”.

 

 

NOTA: Este documento puede ser utilizado por cualquier organización y/o servicio que se identifique con este modelo y  filosofía de trabajo, con el propósito de mejorar su organización, y lo expongo a consideración, debate y modificaciones, para que se logre convertir en la génesis  que actúe como disparador en la formulación de estándares mínimos funcionales de gestión, que a mi juicio, deberían cumplir las residencias de adultos mayores que provean servicios a dependientes en el Partido de Hipólito Yrigoyen, y/o conseguir si procede, la certificación por parte de las autoridades pertinentes.

 

 

                     Adalberto Oscar Pizarro

                                   Enfermero Universitario MN 50305

Máster Universitario en Gerontología Social

 

 

Lluvia: 12, 15 y 17 milímetros registraron, respectivamente, YPF, sector Agronomía de cooperativa El Progreso y Marcelo Posada hasta las 18 horas del viernes 6 de noviembre. Así informaron en uno y otro caso ante la consulta de Hendersonline.

 

+ A la edad de 61 años falleció Héctor Daniel González. No se realiza velatorio. Sepelio: viernes 6 de noviembre a las 9.30 horas. Se llevará a cabo un responso en la Iglesia evangélica (Italia entre Rivadavia y Mariano Moreno). Q.E.P.D.

 

El HCD de Hipólito Yrigoyen invita a la comunidad al acto de descubrimiento de la placa en homenaje al primer intendente electo por voto popular de nuestro distrito, Don Osvaldo Arpigiani. Sábado 14 de noviembre a las 10 horas en el palacio municipal.

 
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