29-09-2013 12:49 |
Claudia es abogada, vive en Mar del Plata con su familia desde hace muchos años, pero nunca se olvida del pueblo, al que regresa cuando puede. “Henderson representa mis raíces, mi adolescencia, la amistad, los pic nic de la primavera, ir a bailar al Casco, el viaje de egresados; tantas cosas maravillosas. Imposible olvidarlas. Es más, siempre les he transmitido a mis hijos todas esas vivencias”, asegura quien comparte hoy un poco de su historia de vida lejos del pago chico
-¿Cómo está compuesta tu familia?
-Estoy casada y tengo tres hijos: Magdalena, Juan Manuel y Liza. Y soy abuela de María Emilia, de cinco meses. Magdalena está casada, es abogada y somos socias en el Estudio Jurídico; Juan Manuel dentro de muy poco se recibe de abogado, y Liza está cursando las últimas materias de la carrera de Psicología. Tengo a mis padres, que están muy bien, y trato de disfrutarlos todo lo posible -turnándonos con mi hermano- y a mi hermano Pablo, al que extraño muchísimo, pero la vida nos ha dado la felicidad de poder vernos muy seguido. Sin dudas, tengo una familia maravillosa.
-¿En qué año te fuiste de Henderson y a dónde?
-A principios de 1987 mis padres tomaron la decisión de mudarnos a Mar del Plata, ya que luego de la inundación de 1985 las condiciones laborales de mi padre no eran las óptimas en Henderson. Eligieron la ciudad de Mar del Plata porque en ese momento ofrecía una oferta laboral interesante. Así que en febrero de 1987 nos despedimos de la gente querida y a comenzar de nuevo. Sin dudas fue una decisión difícil, yo tenía 21 años y era dejar mis amigos, mi vida. A mi hermano Pablo le costó también muchísimo; el tenía 11 años y la vida de un chico de pueblo era totalmente diferente a la de ciudad.
-¿Dónde vivías en Henderson?
-En Henderson vivíamos en la calle Italia 743, al lado de lo de Juan Carlos Zaldívar y casa por medio con la carpintería de Cano. En ese momento era calle de tierra, y en los veranos tan calurosos de Henderson pasaba el camión regador para refrescar y aplacar la tierra, para que no vuele.
-¿Qué hacía tu papá en el pueblo?
-Mi papá era mecánico. Tenía su taller en Roque Sáenz Peña, frente a lo de Andrés González y Trinitario. Mamá era ama de casa.
-¿Qué recuerdos tenés de la infancia, dónde hiciste la escuela primaria y qué compañeros recordás?
-Si bien yo nací en Henderson, por razones de trabajo, a partir de mis 3 años estuvimos fuera hasta mis 11 años, regresamos y terminé séptimo grado en la Escuela Nº 2; el director era Rovira, y creo que vice era Kity Barrera.
-¿Y la secundaria ?
-El secundario lo hice en el Instituto Santa Teresita. Fue una etapa maravillosa, la que jamás olvidaré. Existía un compañerismo muy lindo. Había pupilas de toda la zona y la pasábamos espectacular. Tengo grandes amigas desde esa época del colegio: Alicia Oertlinger, mi gran amiga de toda la vida; Sandra Cais, Marcela García, María N Locatelli, Linda Vicente, Liliana Comas, Andrea Caramico, Marisa Fuhr; todas promoción 1982.
-¿Qué otros recuerdos tenés de esa época?
-Los fines de semana eran fabulosos. En esa época no existían los peligros de ahora, y nos divertíamos mucho. Recuerdo los veranos en época de carnaval, salíamos a dar vuelta en bici, y ya luego en auto. En Henderson aprendí a conducir y saqué mi primer registro. Allí transcurrió toda mi adolescencia.
-¿Qué es lo que más extrañás del pueblo?
-Cuando uno vive en una ciudad, sin dudas extraña la seguridad de salir de tu casa y dejar la puerta sin llave o el auto estacionado con los vidrios bajos y las llaves puestas, entre otras cosas, ya que los afectos son irremplazables. Pero también la ciudad tiene otras ventajas y/o oportunidades; por ejemplo, poder seguir estudiando o crecimientos laborales.
-¿Alguna vez pensaste volver a vivir a Henderson?
-En el año 2004, por razones familiares, permanecí en Henderson casi un año. Mis hijos concurrieron al Colegio Santa Teresita, pero luego regresamos a Mar del Plata. Ellos hicieron muy buenos amigos, con los cuales mantienen una fluida relación actualmente.
-¿Solés viajar a Henderson?
-Siempre que podemos vamos a Henderson. Allí tengo gente muy querida: Andrés González y familia, Alicia Oertlinger y demás que ya mencioné.
-¿Y a España, donde vive tu hermano Pablo?
-Mis padres actualmente viven en Mar del Plata, y mi hermano Pablo vive con su familia en Palma de Mallorca, pero nos vemos una o dos veces por año, y nuestra comunicación es diaria, gracias a la tecnología e internet. En este momento mis padres se encuentran visitándolo.
-¿Tenés amigos de Henderson que viven en Mar del Plata con los cuales te frecuentás?
-En Mar del Plata viven tres compañeras de colegio, pero con Andrea Caramico es con quien tengo una relación más cercana.
-¿Estás al tanto de las cosas que pasan en el pueblo? ¿De qué manera?
-Trato de estar al tanto de todas las noticias mediante las páginas y/o diarios on line, o cuando hablo por teléfono con gente de allá. Siempre estoy conectada.