Juan Pablo Novillo vivía en Henderson junto a sus padres (Andrés Novillo y Rosa María Guillén) y sus hermanos (Alejandro y Clarisa) en Mariano Moreno y Urquiza, a una cuadra del hospital.
Del pueblo natal recuerda al barrio, los amigos, “cuando jugaba al fútbol y al básquet”, “los veranos en la pileta de Unión, con el Negro Almeira y demás plagas”.
Cursó la primaria en el instituto Santa Teresita, y los dos primeros años de secundaria (luego se fue de Henderson) en el ex colegio Nacional.
Entre algunos amigos del barrio y compañeros y camaradas de la etapa escolar vienen a su memoria Matías Odriozola, Gabriel Thomas, Matías White, Juan Andrés Ginestet, Juan Copié, Eduardo Aranguiz, Luis Guardia, Pablo Nievas, Andrés Otero, Emiliano Giménez, Vanesa Forte, Jorgelina Cabrera, Lucía Granados, Silvina Alonso, Patricia Ibarra, Magdalena Romero, Matías Cano y Ricky Mora.
-¿En qué año fuiste a vivir a Mar del Plata y por qué allí y no a otro lugar?
-Me vine a vivir acá en el `95, porque mi viejo consiguió trabajo de encargado de edificio y nos vinimos toda la familia; mi hermano mayor ya vivía acá, estudiando y trabajando.
Sus padres también siguen viviendo en Mar del Plata, al igual que su hermana; en cambio su hermano mayor “hace más de diez años que no vive en Argentina, ahora está en Cancún, México”.
Juan Pablo cuenta que está en pareja y su mujer (Cintia) se encuentra embarazada de tres meses, por lo cual va a ser papá por primera vez: “Yo todavía yo no tengo hijos, mi mujer tiene una nena de seis años”.
-¿Cuál es tu actividad laboral hoy? Contanos un poco en qué consiste y cómo es un día tuyo: otras actividades fuera del ámbito laboral, hobbies, tiempo libre.
-Trabajo de profesor de educación física y también de encargado de edificio, y los fines de semana de mozo en una parrilla.
Juego al fútbol, salgo a correr, a pasear por la costa, a comer; visito amigos, familia; leo bastante; hago de todo un poco.
-¿Qué cosas destacás o te gustan más de Mar del Plata además del mar?
-Todo. Me encanta esta ciudad. Sus paisajes, la gente, la oferta de todo lo que tenés para hacer.
-¿Cómo es la ciudad en invierno?
-En invierno es linda y tranquila, comparada con el verano; lo único negativo es el viento que hay, más el frío.
-¿Conocés toda la costa atlántica? ¿Cuál de todas las ciudades que la componen te gusta más?
-Conozco bastante. Me gusta mucho Pinamar, y todos los años voy de camping a Mar Azul. Esa zona es muy linda: Mar Azul, Mar de las Pampas, Cariló, etcétera. También, por las distancias, voy seguido a Miramar.
-¿Te gusta estar en Mardel en verano o te cansa que la ciudad se llene de turistas?
-Me encanta en verano. No reniego de la gente, bueno, algunas veces sí (risas). Me gusta por todas las cosas que hay para hacer: teatro partidos de fútbol, recitales. Lo único negativo es la mugre que queda en las playas.
-¿Cuál es la actividad que ofrece mayor fuente de trabajo?
-Lo que está relacionado con el turismo: eventos, gastronomía, hotelería, etcétera.
-¿Encontrás en Mar del Plata alguna similitud con Henderson? ¿En qué aspectos? ¿Cómo es la gente en general?
-Similitudes, no. Es una ciudad grande, hay mucha inseguridad, tránsito, robos. La gente y el trato son diferentes, nadie te conoce, no se puede confiar en la gente; más allá de que tengo muchos amigos de acá y de otros lugares de pueblo.
-Allí viven varias personas de Henderson. ¿Tenés contacto con algunas ellas?
-Sí, con Alejandro Martín, Mauro García, Matías Odriozola, Andrés Sánchez Cena, Diego Villarreal, aunque hace mucho que no lo veo.
-¿Estás al tanto del acontecer de Henderson?
-Siií; por amigos, Facebook, el diario.
-¿Con qué frecuencia visitás el pueblo que te vio nacer?
-Muy poca; no me quedó familia, sólo amigos, y muchos ya no viven ahí.
-¿Cuál fue la última vez que estuviste?
-La última visita fue en febrero, para el casamiento de Melisa Soria, ¡una amiga de toda la vida!
-¿Volverías a radicarte nuevamente en Henderson algún día?
-Sí, me radicaría para tener una familia y que los hijos se críen como me crié yo; pero es muy difícil, estoy acá, y mi familia y la de mi mujer, también.
-Gracias.
-Gracias a ustedes y un abrazo.