01-08-2013 11:41 |
Iniciado el primer circuito de visitas a instituciones y vecinos de la ciudad de Henderson, el Frente Progresista, Cívico y Social está socializando sus ejes de propuestas sobre las que ayer hizo hincapié en el trabajo empeñado en materia de “prevención”. Así comienza el texto enviado desde ese espacio político, que transcribimos a continuación
FRENTE PROGRESISTA, CIVICO Y SOCIAL
Se presentó el Eje de propuestas “Legislar para la prevención” cuya finalidad es el “bienestar comunitario”
Iniciado el primer circuito de visitas a instituciones y vecinos de la ciudad de Henderson, el Frente Progresista, Cívico y Social está socializando sus ejes de propuestas sobre las que ayer hizo hincapié en el trabajo empeñado en materia de “prevención”. Legislar para la prevención, es decir, la antelación de un problema, evitando consecuencias no deseadas es uno de los ejes transversales de la agrupación política de cara a los comicios electorales.
El Frente Progresista, Cívico y Social pone su énfasis en el trabajo desarrollado en años recientes referidos a la prevención, cuyo correlato se ha visto materializado en nuevas Ordenanzas Municipales, algunas de ellas, vanguardia respecto a la región o territorio bonaerense. El desaliento al alcoholismo y otras adicciones como flagelo que se potencia en sus consecuencias a los más jóvenes (ya en el año 2000, con réplicas en municipios vecinos, dada la eficacia de la legislación), reforzada con diversas jornadas abiertas a la comunidad (una de las últimas, vinculadas al tabaquismo, para todas las edades) y en común articulación con el Centro de Prevención de las Adicciones local; el ordenamiento del tránsito, tanto como la educación vial (reflejado en ordenanzas vinculadas a cuatriciclos, controles sobre ruidos molestos, nueva diagramación de la circunvalación, redireccionamiento del tránsito pesado, entre otros), reforzados con la creación de la Oficina de Educación Vial; los programas de prevención y mitigación del riesgo sanitario, con iniciativas complementarias desde el Honorable Concejo Deliberante, como otras vinculadas a talleres abiertos con distintos estratos etareos de la ciudadanía; la zonificación de usos de suelo en la Sección Quintas para reorganizar diversas actividades alentando la sana convivencia entre vecinos y empresas del medio; y una serie de ordenanzas focalizadas al cuidado del medio ambiente, como por ejemplo para el uso responsable, la regulación del traslado y la prohibición de depósitos de agroquímicos en la planta urbana, además de la profundización de las campañas de destino final de residuos sólidos urbanos (desde la erradicación de bolsas camisetas hasta el circuito final de los residuos y cuidado de espacios públicos); los trabajos articulados con el área de discapacidad y atención de personas con capacidades diferentes (desde la Escuela Municipal de equinoterapia, hasta las obras públicas para personas con discapacidad); la promoción humana atendiendo a instituciones de bien público (entre las últimas acciones, el apoyo a Casa del Niño); la regulación, pero acompañada de promoción de rubros emprendedores, como el gastronómico (creando una nueva legislación, pero también propiciando canales de formalización y capacitación en lo atinente a manipulación de alimentos y prevención de enfermedades, como el síndrome urémico hemolítico), son referencias testigos de la labor emprendida en el ámbito deliberativo.
En este sentido, “Legislar para la prevención” trae consigo resultados arduamente positivos, y aunque intangibles en lo inmediato, tangibles en el mediano plazo, con claras referencias en el tiempo. Así por ejemplo lo expresan los visitantes a la ciudad, o quienes después de muchos años retornan a su terruño (entre 2001 y 2010 por ejemplo, la ciudad creció casi 1.000 habitantes –según Censo 2010-, representado por un 73,5 % de inmigrantes, que retrata más que nada una elección o deseo por residir en Henderson). Ellos, más que nadie, aprecian por ejemplo cambios en torno a la limpieza de la ciudad, uso más responsable de los agroquímicos, más atención a la prevención sanitaria, menos accidentes de tránsito (y más motociclistas con casco, siendo más leve las consecuencias), menos tránsito de vehículos pesados sobre la ciudad, más charlas y talleres abiertos a la comunidad desde demandas o interés corrientes de ésta, entre otras evidencias que exhiben una sostenibilidad de los pilares del bienestar social. Así, quienes visitan periódicamente la ciudad han podido ilustrar este espacio urbano ordenado, limpio y con una población que goza de servicios e infraestructura suficiente, pero también de un clima comunitario donde se pregona la sana convivencia, tratando de trabajar más en la instancia de la prevención, para entonces no tener que centrar la atención en problemas o consecuencias que derivan en flagelos y en ciertas circunstancias, en hechos irreparables. Las estadísticas, no solo locales, sino otras comparativas en relación a otras jurisdicciones bonaerenses, y también a lo largo del tiempo en la propia, confirman progresos (reducción de accidentes de tránsito dentro de la ciudad, más baja tasa de delitos en la región con ámbito en la Departamental Pehuajó, más densidad de arbolado público, más servicio de limpieza urbana, menos población con Necesidades Básicas Insatisfechas dentro de la región Noroeste –según Censo INDEC 2010-, entre otros indicadores), que en definitiva implican hablar de “más calidad de vida para el común de los habitantes”.
Teniendo en cuenta esa dirección, la agrupación política adiciona en este escenario de elecciones, más etapas de trabajo a iniciativas preexistentes, y otras nuevas propuestas a realidades que acontecen desde tiempo reciente, nutridas todas ellas a partir de las visitas y reuniones, en otros casos, mantenidos con vecinos e instituciones, además de un análisis contextual de los postulantes al Honorable Concejo Deliberante. Por consiguiente, el Frente Progresista, Cívico y Social exalta en sus primeros proyectos trabajar para que los pilares comunitarios del bienestar, como lo son la salud, la educación, el medio ambiente, el trabajo, la cultura, el deporte y la sana convivencia social pueden tener su máxima expresión positiva en equidad para el conjunto de la población.