Oncativo es una localidad del centro de la provincia de Córdoba, en el departamento de Río Segundo. Fue fundada en 1869. Es una zona con mucha actividad agrícola y fabril. El clima no es tan hostil en invierno, suele haber mucho viento y llueve poco; y los veranos no son tan húmedos. En octubre tiene lugar la Fiesta Nacional del Salame Casero, que convoca mucho turismo.
-Emilse, contanos en qué año fuiste a vivir a Oncativo y por qué elegiste ese lugar.
-Estoy desde 2009. Vine porque en Oncativo vive mi hermana Natalia desde el 2001, cuando se casó. Desde entonces elegí vacacionar en este lugar todos los veranos. Además, aquí son amplias las posibilidades de crecimiento laboral en cuanto a mi profesión, ya que hay seis escuelas secundarias, más un nocturno de modalidad adultos. También está a 80 kilómetros de Córdoba Capital y de Villa María, ciudades donde todo está al alcance y estás en menos de una hora. Me gusta, además, la cercanía con toda la zona turística, dado que estamos a 120 kilómetros de Carlos Paz y Alta Gracia, desde donde empieza toda la cadena turística de las sierras cordobesas.
-En Oncativo también están tu mamá y tu otra hermana.
-Mi mamá y Marilen se vinieron hace un año a vivir acá, y les ha ido bien en cuanto a progreso económico. El objetivo es reunir a la familia, traer a mi hermana Mirian y a mi papá, a los que todavía les cuesta despegarse del pago. Y… no es fácil estar lejos de donde uno nació, pero, gracias a Dios, viajamos seguido.
Emilse Ponce tiene 30 años. Es hija de Sixto Román Ponce (conocido en nuestro pueblo como Titino) y de María Vicente (Coca). Sus hermanas son: Natalia (32 años), Marilen (26) y Mirian (25).
Natalia el año q viene se recibe de profesora de geografía, y Marilen está terminando el secundario. Su madre, en tanto, está próxima a jubilarse.
En Henderson la familia vivió por años en diagonal 25 de mayo entre España y 1º de Mayo.
-¿Qué recuerdos tenés de la infancia: el barrio, los juegos, los amigos?
-Tengo gratos recuerdos de mi infancia junto a mis hermanas; el patio grande de mi casa nos permitía desarrollar juegos al aire libre; nos criamos muy unidas. A los 7 años empecé con el ajedrez, ya que mi papá es profesor; nos iniciamos con mi hermana Natalia y después se sumaron mis otras hermanas.
Amigos de la infancia recuerdo algunos, pero no quiero quedar mal con nadie, así que omito (risas).
Dentro de los recuerdos de la infancia y la adolescencia quiero destacar a mis amigos de la sala de ajedrez, que conformamos un lindo grupo; no los nombro porque seguro de varios me voy a olvidar.
Como representante de Henderson en el juego ciencia, Emilse fue campeona en los Torneos Juveniles Bonaerenses de 1996.
“Hace un tiempo daba un taller de ajedrez en un secundario de acá, pero después, con el estudio universitario, se me complicó. Es mi asignatura pendiente, algún día retomaré”, dice la segunda de las cuatro hermanas Ponce.
Las primeras canillitas
Mientras cursaba la educación primaria en la escuela Nº 1, Juan Bautista Alberdi, a los 9 años Emilse empezó a vender el diario Noticias junto a su hermana mayor.
Así lo cuenta: “A todos lados íbamos juntas. Rescato aquellos tiempos sanos, en que podías salir seguro a la calle, sumado a la buena gente y la tranquilidad del pueblo. Eran comunes los canillitas en esos tiempos, pero creo que fuimos las primeras mujeres en vender diarios; eso era cosa de los chicos (risas). Siempre teníamos el mismo recorrido, y mucha gente solidaria nos compraba a nosotras porque ya nos conocía (risas)”.
De esa etapa de su vida, la hendersonense radicada hoy en Oncativo rescata además “el respeto que me inculcaron mis padres. De ellos aprendí cómo manejarme en la vida, cómo tratar a las personas y cómo ser educada. Además aprendí la cultura y el valor del trabajo”.
La secundaria la completó en la EEM Nº 2 (ex colegio Nacional). Es promoción 2001, turno mañana. Los estudios continuaron en el ISFDyT Nº 8 de Pehuajó, establecimiento en el que se recibió de profesora de Historia en 2006. Además es licenciada en Ciencias Sociales y Humanidades, carrera de la Universidad Nacional de Quilmes (con la que Córdoba tiene convenio).
Una vez recibida en Pehuajó trabajó en Henderson de 2006 a 2008. Lo hizo en la EEM Nº 2, la EEM Nº1 y la escuela Agropecuaria.
-¿Cuál es tu actividad laboral hoy? Contanos un poco en qué consiste y cómo es un día tuyo: otras actividades fuera del ámbito laboral, hobbies, tiempo libre.
-Me dedico de lleno al trabajo como profesora, y cuando tengo tiempo me gusta practicar yoga o juntarme con amigas a matear. Los findes que puedo viajo a las sierras a pasar el día. También solemos ir los sábados a la ciudad de Córdoba, al cine o a cenar; es una ciudad hermosa, a la que amo.
-¿Qué cosas destacás o te gustan más de Oncativo?
-Es una ciudad que no atrae por el turismo sino por lo fabril. Posee un parque bastante grande y lindo donde hay juegos interactivos hechos de palos, se le llama “Parque de Palos”.
También se le da importancia a la cultura. Hay un teatro hermoso en el centro, que se llama “Victoria”, activamente en funcionamiento. Todos los fines de semana de diciembre se desarrolla “Diciembre de Muestra”; es un festival de folclore y cuarteto donde vienen artistas de la provincia. También en la plaza se llevan a cabo diversas exposiciones escolares y municipales. En marzo se realizan los carnavales, donde concurren carrozas de la zona y se pone muy bueno. Además, la ciudad cuenta con dos clubes deportivos: “Flor de Ceibo” y “Unión”, en los que se realizan diferentes actividades deportivas y vienen muy seguidos a tocar bandas de cuarteto, como La barra, La fiesta, Sabroso, al cual sigo (risas).
Hablando de esta música característica de la provincia mediterránea, Emilse está en pareja con Guillermo Torres, oriundo de Pehuajó. El, además de trabajar en una empresa de internet, integra una banda de cuarteto. La misma se llama “La Movida” y tiene su página en Facebook: La Movida Cuarteto Oncativo.
-Oncativo es la sede de la Fiesta Nacional del Salame Casero, ¿de qué se trata?
-La Fiesta del Salame se convoca en octubre y dura tres días. Comienza con un baile y luego exponen todos los productores de embutidos de la provincia y Nación; finalmente, el domingo se realiza un almuerzo donde se pueden comer todas las variedades de salame y fiambres en general. Se elige el más rico y ése es el "Rey del Salame".
-¿La principal actividad de producción es la agrícola-ganadera? ¿Qué otros rubros ofrecen fuentes de trabajo?
-Esta es una zona eminentemente agrícola y fabril. El INTA está a cinco kilómetros. Aquí se encuentran las fábricas Scorza, VHV, VAARO, CLASS, etcétera, que exportan maquinarias agrícolas e insumos a distintos puntos del país. Incluso de Zunino Agrometal vienen acá a buscar máquinas, los he visto. Por ende, el nivel adquisitivo, económico y laboral de la ciudad es importante.
-¿Cómo es el clima en general y en invierno en particular?
-En invierno es seco, llueve muy poco últimamente; suele haber días de mucho viento. Los veranos no son tan húmedos como allá, y se sobrellevan un poco mejor; lo mismo los inviernos, se pasan un poquito mejor. Al estar cerca de las sierras, el aire se renueva constantemente.
-Teniendo en cuenta que es una ciudad con alrededor de 15 mil habitantes, ¿encontrás alguna similitud entre Oncativo y Henderson? ¿En qué aspectos?
-El ritmo de vida es muy similar. Si bien posee un poco más de habitantes, 16 mil, se lleva una vida de ciudad-pueblo. La diferencia se nota por la ruta provincial 9, que divide al pueblo en dos y por la cual día a día transitan innumerables colectivos; y cada media hora van y vienen de Villa María a Córdoba, ya que Oncativo queda al medio de estas ciudades. La terminal de ómnibus esta dentro del pueblo, y es muy concurrida. A la salida del pueblo pasa la autopista Córdoba-Rosario, recientemente construida. También pasan por la ciudad el tren de carga y el de pasajeros.
Otra diferencia que noto con Hederson es el acento en las palabras, a lo que al principio me costó acostumbrarme, pero ahora lo veo como algo natural. Acá, al estar cerca de la capital, está bien marcado el acento cordobés, y todo el que me escucha hablar por primera vez me pregunta de dónde soy y cómo vine a dar acá (risas). Perdí la cuenta de cuántas veces expliqué la misma historia. También hay palabras que acá se dicen muy distinto; por ejemplo, el pan se pide por tira y no por kilo.
-¿Qué otros lugares de Córdoba conocés?
-En cuanto al turismo: Córdoba Capital -hermosa ciudad-, Carlos Paz, La Cumbrecita, Nono, Villa General Belgrano, Alta Gracia, Río Ceballos, Mina Clavero, Los Rehartes, Los Cocos, La Cumbre, etcétera. Son lugares preciosos, es una provincia hermosa; nunca se termina de conocerla.
-¿Tenés conocimiento de la existencia de otras personas de Henderson en Oncativo?
-No tengo conocimiento. Sí viven aquí muchas personas del Gran Buenos Aires, que han encontrado una fuente de progreso económico.
-¿Estás al tanto del acontecer de Henderson?
-Sí, hablo todas las semanas con mi papá y mi hermana. Además, por medio de Hendersonline y mirando a diario el Face de mis contactos.
-¿Con qué frecuencia visitás el pueblo que te vio nacer?
-Voy en Semana Santa, vacas de invierno, día de la madre y para las fiestas de fin de año. ¡Siempre es un placer volver al origen!
-¿Cuál fue la última vez que estuviste? ¿Sabés cuándo será la próxima?
-En Semana Santa fui por última vez. Tengo pensado ir ahora, en el finde largo de junio, y luego, de vuelta, en las vacas de invierno, que acá son dos semanas antes que allá.
-¿Extrañás cosas del pueblo? ¿Cuáles?
-Primero, a mi padre y hermana; luego, el pueblo en sí, sus calles, su plaza inmensa; el lugar donde me crié y viví mi infancia y adolescencia, que es lo que uno siempre añora, por más que esté viviendo en una isla paradisíaca; los amigos, a los cuales no menciono porque seguro siempre alguien falta.
-Por último, gracias y agregá lo que quieras.
-No quiero perder la oportunidad de agradecer a la gente que, tanto a mí como a mis hermanas, nos tendió una mano cuando necesitamos ayuda para ir a los torneos de ajedrez o para lo que necesitáramos; a esa gente que, sabiendo todas las necesidades económicas que pasamos de chicas, nos tendió una mano desinteresadamente; gente que hoy se alegra por vernos bien y no hace diferencia social. A toda esa gente, que es mucha, por eso no la nombro, no quiero olvidarme de nadie, ellos saben quiénes son, que hace de Henderson un pueblo querido y de bien.
Tampoco quiero dejar pasar la oportunidad para agradecer al señor intendente, Enrique Tkacik, y a la señora Beatriz Arpigiani, quienes me ayudaron en su momento, cuando necesité para estudiar en Pehuajó. Creo que éste es el momento preciso para hacerlo saber.
Es mucho mi agradecimiento cuando recuerdo que aún hay gente que vale la pena valorar y agradecer.
También a ustedes, de Hendersonline, por darme el espacio.