20-05-2013 11:26 |
Una vecina acercó a Hendersonline su inquietud porque en el lago hay chicos que juegan y se hamacan colgados de la soga que muestra la imagen y han sufrido golpes en más de una oportunidad; en algunos casos hasta fracturas. Esta situación se da desde al menos dos meses y la ven a diario muchas personas
“En el lago, varios chicos, no puedo calcular el número porque varían día a día, entre 7 y 13-14 años, juegan colgados de una soga a la que le atan un pedazo de goma espuma o un bidón que les sirve de asiento. Se hamacan a una altura considerable; la soga debe tener seis metros y cuelga de una rama de sauce, que por milagro no se ha quebrado. A veces giran a gran velocidad empujados por los otros y, al llegar al tronco de la planta, para no chocar contra él, se sueltan, dejándose caer al suelo. Se hamacan juntos, sumándose hasta llegar a cinco o seis. Sé que se han caído y lastimado”.
El texto precedente es parte del mail que esta vecina envió a Hendersonline.
La mujer también expresa en su misiva que “vi que estaban tomando vino de una caja, entre otras bebidas. Están solos en un lugar y horas que me preocupa”.
Esta situación tiene lugar al borde del lago, en la superficie alta de la parte interna que da sobre prolongación de Roque Sáenz Peña. Por ese lugar pasan todos los días muchas personas, que van a caminar al circuito biosaludable.
“No llega el agua hasta ellos, al caer es sobre piso duro y tipo barranca, por la altura. Hace unos días un chico se cayó y un matrimonio lo ayudó a subir desde muy abajo. Anteriormente se quebraron unos dedos, más tarde un brazo. Una madre se quejó y sacaron la soga, pero al tiempo volvió a estar”, añade la vecina, y aclara que lo único que la motivó a compartir esta inquietud es su preocupación por que algún día un chico sufra un accidente grave y haya que lamentarse.