17-02-2013 12:21 |
Un muchacho hendersonense logró hace unos años casi una hazaña, aunque no por lo positivo, sino porque rompió con un mito. ¿Cómo era eso de que los Citroen y los Ami 8 no vuelcan?
Al pibe, ya cerca de los 20 años, el padre carpintero le había comprado un Ami 8, para que anduviera por el pueblo sin riesgo de entrar en fechorías típicas de la juventud, como las de correr carreras o hacer coleadas. Para ambas cosas, se sabe, el limitado vehículo está incapacitado.
Aunque debe reconocerse que los Citroen 2CV, 3CV y el Ami 8 cuentan con otras virtudes, como, por ejemplo, que son ideales para pasar zonas anegadas por agua, y también son muy estables, debido a su sistema de suspensión. Se los denomina los autos imposibles de volcar.
Pues bien, nuestro protagonista de hoy intentó hacer una coleada con su nuevo Ami 8 en una calle de la zona de quintas, el auto logró deslizarse un poco, pero no se mantuvo dentro de la ruta deseada por su inexperto conductor y la zanja que había al costado del camino le jugó una mala pasada.
El Ami 8 perdió toda estabilidad posible y quedó con las ruedas para arriba en medio de la zanja. Por suerte, los ocupantes no sufrieron consecuencias. El hecho es que el conductor logró romper el mito, aunque haya sido ayudado por la zanja.