PARTE DE PRENSA DE DIRECCIÓN DE SALUD
INFORME SOBRE LAS ENFERMEDADES DIARREICAS
Las enfermedades diarreicas son infecciones del tracto digestivo ocasionadas por bacterias, virus o parásitos, cuyo principal síntoma es la diarrea. Esto es, la deposición 3 o más veces al día de heces sueltas o líquidas.
Las diarreas son más frecuentes en verano debido al clima que favorece la diseminación de las bacterias que las provocan. Con las altas temperaturas, aumenta el riesgo de deshidratación. Por eso en caso de diarrea es importante acudir rápidamente a un médico y no auto medicarse, ya que puede ser el síntoma de enfermedades como el cólera.
Estas enfermedades infecciosas se transmiten por la ingesta de partículas de materia fecal infectada a través del consumo de alimentos o agua contaminados, o mediante el contagio de persona a persona a través de las manos, principalmente por no lavárselas adecuadamente luego de ir al baño o cambiar pañales.
La diarrea suele durar varios días y de acuerdo a su frecuencia puede privar al organismo del agua y las sales necesarias para la supervivencia.
La mayoría de las personas que fallecen por enfermedades diarreicas en realidad mueren por una grave deshidratación y pérdida de líquidos.
Infección: La diarrea es un síntoma de infecciones ocasionadas por muy diversos organismos bacterianos, víricos y parásitos, la mayoría de los cuales se transmiten por agua con contaminación fecal.
AREA DE EPIDEMIOLOGIA
Malnutrición: Los niños que la padecen son más vulnerables a las enfermedades diarreicas. A su vez, cada episodio de diarrea empeora su estado nutricional. La diarrea es la segunda mayor causa mundial de malnutrición en niños menores de cinco años. Fuente de agua no segura: El agua contaminada con heces humanas procedentes, por ejemplo, de aguas residuales, fosas sépticas o letrinas, es particularmente peligrosa. Las heces de animales también contienen microorganismos capaces de ocasionar enfermedades diarreicas. El agua envasada comercialmente no garantiza en todos los casos su potabilidad
Otras causas: Las enfermedades diarreicas pueden también transmitirse de persona a persona, en particular en condiciones de higiene personal deficiente. Los alimentos elaborados o almacenados en condiciones antihigiénicas son otra causa principal de diarrea. Los alimentos pueden contaminarse por el agua de riego. También pueden ocasionar enfermedades diarreicas el pescado y marisco provenientes de aguas contaminadas.
¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?
Entre las medidas clave para tratar las enfermedades diarreicas cabe citar las siguientes:
Solución de sales de rehidratación oral (SRO): en caso de no existir deshidratación o de que ésta sea moderada, o con fluidos intravenosos en caso de deshidratación severa o estado de shock. Las SRO son una mezcla de agua segura, sal y azúcar, que se absorben en el intestino delgado y reponen rápidamente el agua y los electrolitos perdidos en las heces.
Alimentos ricos en nutrientes: el círculo vicioso de la malnutrición y las enfermedades diarreicas puede romperse continuando la administración de alimentos nutritivos —incluida la alimentación exclusiva con leche materna durante los seis primeros meses de vida — durante los episodios de diarrea, y una vez que los niños están sanos. Por eso, ante la presencia de diarrea es muy importante acudir rápidamente al centro de salud, en especial si se trata de bebés o niños pequeños, embarazadas y personas con enfermedades crónicas. NO dar antibióticos sin indicación médica, los mismos pueden agravar el cuadro de diarrea.
Claves para prevenirlas
Los agentes infecciosos causantes de la diarrea son alrededor de 20 y se transmiten habitualmente por la vía fecal-oral (es decir, a través de la ingesta de agua o alimentos contaminados con materia fecal, o mediante la contaminación directa de las manos u objetos utilizados diariamente.) LA FALTA DE HIGIENE, LA INGESTIÓN DE AGUA Y ALIMENTOS CONTAMINADOS SON LAS VÍAS POR MEDIO DE LAS CUALES SE ADQUIEREN ESTAS INFECCIONES.
AREA DE EPIDEMIOLOGIA
¿Qué podemos hacer para prevenir las diarreas? 1) Consumir sólo agua segura. Si no se cuenta con agua de red, colocar 2 gotas de lavandina por cada litro de agua o hervirla durante 3 minutos, tanto sea agua para beber, lavarse las manos o los dientes, cocinar o lavar las verduras y frutas. Las bebidas envasadas no garantizan la potabilidad 2) Lavarse cuidadosamente las manos con agua y jabón, después de ir al baño, de cambiarle los pañales al bebé, y antes de comer o manejar los alimentos. Es muy importante el secado de manos luego de un adecuado lavado de manos, usando toallas descartables. No se aconseja el uso de secadores de aire caliente como los que hay en estaciones de servicio, supermercados, hoteles etc. 3) Lavar frutas y verduras con agua segura. Si se van a consumir crudas, dejarlas en un recipiente en agua con un chorrito de lavandina durante 10 minutos y luego enjuagarlas muy bien con agua segura. 4) Consumir únicamente alimentos bien cocidos o fritos, preparados higiénicamente. No consumir pescados o mariscos crudos, ni alimentos elaborados en la vía pública. 5) Mantener los alimentos bien tapados y refrigerados, ya que los microorganismos pueden ser transportados por insectos o por el polvo, y se multiplican con rapidez, especialmente en épocas de calor. 6) Verificar que los alimentos que se adquieren en los comercios y que requieren cadena de frio estén refrigerados adecuadamente, en particular los lácteos, pescados, cremas heladas, preparaciones con mayonesas, etc. 7) Alimentar al niño con leche materna durante los primeros 6 meses de vida. Entre las múltiples ventajas de la lecha materna está la de proporcionar defensas contra las infecciones gastrointestinales. 8) Esterilizar diariamente las mamaderas. Éstas constituyen un excelente medio de cultivo para las bacterias causantes de la diarrea, por lo que es importante desechar todo resto de alimento que quede en ellas, lavarlas cuidadosamente con agua y jabón o detergente, y esterilizarlas. Para ello, es suficiente hervirlas durante 10 minutos en un recipiente con abundante agua segura limpia. No trasladarse con la leche preparada en la mamadera: siempre preparla antes de la ingesta inmediata 9) Utilizar baños, letrinas o cualquier otro medio que garantice el aislamiento de las excretas.
LAS PRINCIPALES MEDIDAS PARA PREVENIR LA DIARREA EN BEBÉS Y NIÑOS, SON:
- Prolongar la lactancia materna.
- Mantener las manos limpias (tanto de los niños como de los adultos que los cuidan).
- Lavar y esterilizar las mamaderas.
- Utilizar baños o letrinas.
- Desechar los pañales descartables en bolsas bien cerradas. - Desechar la materia fecal de los pañales de tela en baños o letrinas, y lavar bien los pañales con agua y jabón.
¿QUÉ HACER ANTE LA PRESENCIA DE DIARREA?
Consultar al médico o acudir a un centro de salud lo antes posible.
Administrar líquidos abundantes para prevenir la deshidratación.
En caso de bebés y niños pequeños, no interrumpir nunca la lactancia.
Deshidratación: por qué evitarla
Durante un episodio de diarrea, se pierde agua y electrolitos (sodio, cloruro, potasio y bicarbonato) en las heces líquidas, los vómitos, el sudor, la orina y la respiración. Cuando estas pérdidas no se restituyen, se produce deshidratación. Este síntoma es el más grave de las enfermedades diarreicas.
¿CUÁLES SON LOS SIGNOS DE DESHIDRATACIÓN?
El mayor riesgo de las diarreas es que pueden provocar una rápida y severa deshidratación, la que debe tratarse a tiempo. Por eso es muy importante consultar al médico ante la aparición de diarrea, y estar alertas a los siguientes síntomas, especialmente en bebés y niños pequeños:
- aumento de la sed
- disminución del volumen de orina
- hundimiento de los ojos
- rechazo de los alimentos
- llanto sin lágrimas - boca seca - decaimiento
Cuidados especiales para embarazadas, bebés y niños
La diarrea puede provocar la pérdida rápida de líquidos produciendo una deshidratación grave. Por eso es muy importante estar alertas ante cualquier síntoma de diarrea y/o vómitos, especialmente en los niños, las embarazadas y las personas con enfermedades crónicas (VIH, tuberculosis, etc.).
IMPORTANTE: Ante síntomas de diarrea o vómitos, hay que consultar inmediatamente al médico para evitar la deshidratación. En el centro de salud se recibirá la atención adecuada y medicamentos gratuitos, de ser necesarios.