22-11-2012 16:42 |
Dos personas que habitan sobre esta calle se quejaron porque estuvieron varias horas sacando agua del interior de sus casas. Lamentaron los daños sufridos en ropa, colchones y hasta electrodomésticos. También expresaron su descontento por la falta de respuestas del Municipio a sus pedidos y el comportamiento de empleados de Eden
Como consecuencia de las últimas lluvias, y como ha ocurrido en anteriores ocasiones, algunas personas que viven en las zonas afectadas tuvieron que padecer que el agua ingresara en sus domicilios.
Tal fue el caso de dos vecinas de calle Colón, quienes se mostraron molestas porque -dijeron- desde la medianoche del miércoles hasta las 7 de la mañana del jueves estuvieron sacando agua de sus viviendas. Para dar más credibilidad a sus dichos invitaron a Hendersonline a pasar al interior de las mismas. Efectivamente, lo expresado en palabras afuera se vio reflejado en los hechos adentro.
Dos vecinas -de apellidos Feller y Pacheco- damnificadass por estas nuevas lluvias y el anegamiento de la calle como consecuencia de las mismas se quejaron angustiadas porque perdieron camas, colchones y ropa. Una de ellas contó que hace una semana había podido comprarse un lavarropas y un secarropas, y ahora, como ambos artefactos se le mojaron, no sabía si iban a seguir funcionando.
Manifestaron además su malestar para con las autoridades del Municipio, puesto que -indicaron- nadie se había acercado hasta el momento -Hendersonline estuvo en el lugar alrededor de las 14 horas- para darles una mano. Y agregaron que tampoco fueron tenidos en cuenta sus reclamos cuando llamaron para solicitar, por ejemplo, arena para colocar en la entrada de sus casas y apaciguar con ella el paso del agua.
También explicaron que ellas, junto a otros vecinos, cortaron la calle, para que dejaran de pasar los autos, ya que éstos producían olas que hacían que el agua siguiera ingresando en sus domicilios.
Las dos mujeres perjudicadas por estas nuevas lluvias se quejaron además por el accionar de personal de Eden, que “cortó de mal modo las cintas y sacó los carteles que habíamos puesto”. Añadieron que al pedirle a uno de los empleados de la empresa prestataria del servicio de energía eléctrica que dieran la vuelta para no pasar por esa calle, éste les habló de “mala manera”.
Estas mujeres y el resto de los vecinos de las adyacencias de Colón y Falucho esperan que no siga lloviendo en lo inmediato, porque, de ser así, las cosas para ellos van a empeorar.