Como hemos comentado en artículos anteriores, en la primera mitad del siglo pasado gran cantidad de familias numerosas vivían formando verdaderos barrios chacareros.
De esta manera, muchos nacían, iban a la escuela y continuaban en su juventud establecidos en el campo. Estos jóvenes, como todos, también tenían sus inquietudes sociales, culturales y deportivas, afines al ámbito en el que se desempeñaban.
Así fue que comienza a germinar la idea de conformar una institución que los aglutine. Esto finalmente se concretó el 1º de setiembre de 1935, cuando aproximadamente doscientos cincuenta jóvenes -miren ustedes qué numero- se reunieron en la chacra del señor Leopoldo Blanco, donde, previo almuerzo campestre, se procedió a formar el club Juventud Agraria.
Luego se nombró la comisión provisoria, que posteriormente, el 15 del mismo mes, quedó elegida de manera definitiva. Los cargos y los asociados que los ocuparon fueron los siguientes: presidente, Julián Hernández; secretario, José Martín; tesorero, Vicente Garrote; vicepresidente, Elena Ercoli; prosecretaria, Severina García; protesorero, Agustín Iglesias; vocales: Salvador Marcos, Bernardino Sánchez, José Mena y Tomás Thomas; revisor de cuentas, Humberto Ercoli; y revisor de cuentas suplente, Ramón Mendicuchia.
Los socios reunidos en asamblea propusieron varios nombres, que fueron elevados a la central, adoptándose el nombre del gran colonizador de Sudamérica Nicasio Oroño.
Inmediatamente se pusieron en actividad y organizaron bailes, veladas y otras fiestas que recibieron el apoyo de la población, permitiendo el ingreso de importantes recursos.
Uno de sus objetivos fue la contratación de un maestro para dictar clases primarias por la noche a los asociados analfabetos, en el mismo ámbito rural.
A principios de la década del ´70, y ya como Centro Juvenil Agrario, inauguraron su sede social en diagonal Hipólito Yrigoyen, donde contaba con servicio de cantina, billares y un gran salón, en el que se hacían fiestas familiares y grandes bailes.
A principios de los 90 comenzó una remodelación total de las instalaciones, que debió ser suspendida, por los problemas económicos producidos por las inundaciones, que afectaron a toda la comunidad; hasta que hace unos años se reanudaron los trabajos y, afortunadamente, ya está prevista la pronta reinauguración del salón.
Esta entidad, a través del tiempo cumplió con sus objetivos, acercando a la juventud del campo, para realizar en forma común todo tipo de actividades que hacen al desarrollo de la comunidad.
Por JOL
Foto ilustrativa: primera comisión directiva.