05-10-2012 10:23 |
Pasaron tres décadas desde que Omar Cena arrancó con la venta de diarios en la ex terminal de ómnibus de nuestro pueblo. Hoy, junto a su hermana Julia, sigue con esa actividad, y en ese lugar, aunque también, muy a su pesar, algunas horas lo hace desde el nuevo edificio donde llegan y salen los micros. Hendersonline se acercó a desearle feliz cumpleaños al Chori, quien estaba acompañado por un amigo que también celebraba aniversario en su rubro
Al momento de la charla con Hendersonline, El Chori se encontraba tomando mates con un amigo que había hecho un alto antes de ir a abrir su negocio. Se trata de Carlos Suárez, quien también había cumplido el 3 de octubre un nuevo aniversario -en este caso fueron 15 años- en su actividad como despachante de bebidas en el bar El Rosquete, que alguna vez supo ser el escenario donde Ezequiel Sanz filmó una de sus Historias rurales.
En 1977 Omar Cena trabajaba en la cooperativa El Progreso. Hasta que sufrió el accidente. Como consecuencia del mismo debía viajar seguido a Capital Federal, por lo que no pudo continuar cumpliendo horario en ese comercio. Cuando se inauguró la vieja terminal, en 1982, el intendente de ese momento, Aitor Arambarri, le propuso trabajar en el kiosco que allí iba a funcionar.
Por esos años, y hasta mucho más acá en el tiempo, en el pueblo hubo también más repartidores de diarios, como Rolo, Fernández y Flores, entre otros.
Sobre su trabajo, Cena cuenta que "hubo épocas en que me fue bien, otras no tanto y otras mal". Lo cierto es que desde que empezó con el oficio de canillita no ha parado. En la actualidad, él y su hermana reparten alrededor de treinta periódicos por día, y los domingos la cifra supera los cien.
-¿Cuál es el diario que más se vende?
-Clarín, aunque no me guste (ríe).
-¿Repartís algún diario que contenga noticias locales?
-Sí, sólo La Mañana.
-¿La aparición de medios online ha perjudicado un poco la venta?
-No, para nada.
-Contanos un poco cómo te has adaptado a trabajar en la nueva terminal, ¿fue fácil?
-Nooo, me cuesta adaptarme mucho allá, porque hace más de 30 años que estoy acá. Como linda, es muy linda, pero comercialmente no me favorece, no circula gente; además de que no entra gran cantidad de micros. La terminal nueva quedó un "chiche", pero el problema es que no circula gente. Por el momento estoy acá. Agradezco al Municipio por el apoyo que me da, al permitirme permanecer aquí debido a que no hay una abundante entrada de micros.
-Acá también tendrás a tu gente.
-Claro, acá tengo a mis amigos, mi gente. Acá paran, conversamos, tomamos mates; se charla de todo: futbol, política…
-¿Alguna anécdota que recuerdes?
-Que con este kiosco criamos a mis dos hijas; una es profesora de educación física y la otra está a punto de recibirse de abogada; es un orgullo para mí, y, a pesar del problema que tengo, soy feliz.
Una cosa muy importante para destacar, y que me emociona, es que la gente, cuando me ve, se acerca, para que no me baje de la moto. Eso me emociona, y quiero destacarlo, agradecerle a toda la gente del pueblo por el apoyo; me hace sentir contento. Eso quiero destacar como anécdota. También que me dio muchas amistades, me relacioné con mucha gente, con todos los choferes de la empresa Chevallier.
-¿Había buena onda con los demás repartidores?
-Sí, totalmente; yo me quedé con todo el reparto de Rolo.
Por último, el Chori Cena, que el 3 de octubre cumplió treinta años como repartidor de diarios y revistas, vuelve a agradecer: a su hermana Julia, que siempre estuvo al lado acompañando y trabajando a la par; a su familia y a los amigos. "Yo no necesité psicólogo, los psicólogos fueron mi señora y mis amistades", dice.
Nota y foto: María José Cuadrado