Se trata de una herramienta acordada entre los ministros de Salud y Educación.
En concreto, los directivos de cada escuela solicitarán a los padres que envíen las libretas sanitarias de sus hijos al aula, para que puedan controlar si sus alumnos cuentan o no con las dosis de vacuna.
De acuerdo al calendario nacional de vacunación vigente, todos los chicos de entre 13 meses y 14 años deben tener, como mínimo, dos dosis de la vacuna contra el sarampión aplicadas.