05-08-2012 10:30 |
Hace más de 20 años, pero los fierreros no se olvidan de las competencias del rally nacional que pasaron por las calles del distrito, con los pilotos que hacían base en Henderson durante el fin de semana que duraran las dos o tres etapas que se corrían. Un piloto de la ciudad se animó, pero la suerte la fue esquiva y debió abandonar
Consagrados del automovilismo, como Gastón Perkins, y reconocidas figuras amantes de la velocidad, como el humorista Luis Landriscina (acompañante de uno de sus hijos), pasaron por Henderson en aquellas memorables jornadas dominadas por bólidos, en su mayoría Peugeot 505 y Renault 18.
Y uno de esos autos se preparó con tiempo en los talleres de Henderson para que el “Culata” García transportara por las calles de Hipólito Yrigoyen y los distritos vecinos la pasión hendersonense por los autos de carrera.
Linda venía la cosa hasta el día en que se largó la carrera. El copiloto estudió con minucia la hoja de ruta, que tanto para él como para el piloto encerraba pocos secretos. Aquellos caminos eran muy conocidos por los dos.
Pero el destino jugó una mala pasada al conocimiento y a la lectura del itinerario de carrera. “Curva a la derecha”, cantó el navegante, y el piloto obedeció. Pero el claro aquel con forma de bocacalle no era el del camino que debían tomar, sino la entrada a un campo. Hacía escasos minutos que había comenzado la prueba cuando el auto de García se estampó contra un tranquerón, quedó maltrecho y poco después debió abandonar.