22-07-2012 12:31 |
Desde Trelew, este abogado hendersonense y fana de San Lorenzo comparte con nosotros y con ustedes un poco de su historia lejos del pago chico
En la foto Ariel es el de saco y corbata que está al lado de la cámara.
Ariel Sánchez vive en Trelew, provincia de Chubut. La ciudad está situada a unos 15 kilómetros de Rawson -capital de la provincia-, a unos 60 de Puerto Madryn y, aproximadamente, a 1.100 de Henderson.
Cuenta Ariel que “detrás de Comodoro Rivadavia, Trelew es la ciudad más importante en cuanto a cantidad de habitantes, con alrededor de 90.000”.
“Posee una sede de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, y su mayor atractivo es el Museo Paleontológico Egidio Feruglio”, agrega. Y amplía: “Trelew no es una ciudad turística en sí, sino que se ve beneficiada por su cercanía con puntos turísticos muy importantes.
En la década del ‘70 tuvo un parque industrial muy pujante, que trajo aparejado un fuerte crecimiento poblacional; el mismo fue una de las víctimas de la década del ‘90, viéndose reducida su actividad en un 90 por ciento, según cuentan antiguos pobladores”.
Secundaria, UNLP y el recuerdo del CEUH
Ariel Sánchez cursó la secundaria en el ex colegio Nacional, hoy Escuela de Educación Media Nº 2. Una vez finalizado quinto año continuó sus estudios en La Plata.
“Me fui del pueblo a estudiar abogacía en la UNLP. Residí durante toda mi estadía en La Plata en el querido CEUH, que merece un párrafo aparte, ya que sin él difícilmente hubiese podido estudiar y, menos aún, conocer a tantas personas entrañables, con las cuales compartí tantos momentos inolvidables”.
Presente familiar y laboral en Trelew y futuro como jubilado en Henderson
-¿Por qué fuiste a vivir a Trelew?
-Cuando me recibí, mi pareja, nativa de los pagos de Tinelli, ya estaba viviendo en Trelew, ante lo cual no me resultó muy difícil migrar a la ciudad de Luis.
La compañera de ruta de Ariel, oriunda de Bolívar, es licenciada en Comunicación Social y trabaja en el Ministerio de Educación provincial. Su nombre es Cecilia y es la mamá del hijo de Ariel.
“Con Cecilia fuimos papás, en febrero de 2010, de Felipe Manuel; así se llama el pequeño chubutense. Entendimos que ese nombre pegaba con el apellido…”, dice, y sonríe, este hendersonense que en nuestro pueblo -para quienes no lo ubican- vivía en el barrio Alborada, sobre la avenida San Martín.
-¿En qué estás trabajando?
-Comencé a trabajar, en febrero de 2007, como asesor legal en la Dirección de Proyectos Especiales y Capacitación del Ministerio de Educación provincial. En octubre de 2008 ingresé contratado al Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito, dependiente del Ministerio Público Fiscal; concursé con posterioridad y ahora estoy en planta permanente.
Dicho servicio está compuesto por un equipo interdisciplinario, integrado por abogados, psicólogos y trabajadores sociales, cuya misión es brindar asistencia victimológica.
-Contanos brevemente un día tuyo.
-La oficina queda cerca de casa, pero, al tener dedicación exclusiva, puede ocurrir que me llamen cualquier día y a cualquier hora, por lo que es difícil describir un día; pero intento estar con “Felipecho” toda la tarde, evitando que meta los dedos en el enchufe, etcétera, lo que hace cualquier padre…
-¿Sabés si hay más personas de Henderson radicadas en Trelew? ¿Tenés contacto con ellas?
-En Trelew viven muchos bonaerenses, pero ninguno, al menos que yo sepa, del pueblo; aprovecho a invitarlos a venir para el sur (ríe).
-¿Estás a gusto allí? ¿Extrañás algunas cosas de Henderson?
-Costó pero, finalmente, me adapté. Nunca fui de extrañar lugares o cosas, sí, y mucho, a las personas que quiero; extraño a mi familia, a los amigos, que si bien están desperdigados por toda la Argentina, Henderson es un punto de encuentro.
-¿Estás al tanto del acontecer en el pago chico?
-Sin duda, las redes sociales facilitan mantenerse en contacto, y páginas informativas, como Hendersonline, me permiten estar al tanto de lo que ocurre en el pueblo. Sigo lo deportivo y alguna que otra sección del diario que me hacen añorar un poquito más que de costumbre; los hechos policiales, a lo que me dedico, gracias a quien sea, todavía por el pago se dan en formas muy poco violentas.
-¿Con qué frecuencia visitás Henderson? ¿Sabés cuándo vas a viajar nuevamente?
-Intento ir todos los años; en el verano seguramente andaré por allá.
-¿Tenés pensado regresar definitivamente algún día?
-El volver al pueblo, por ahora, es difícil. Sin duda sería el lugar que elegiría para descansar cuando me jubile, pero me faltan como treinta años; es mucho, ¿no?
El Cuervo es un sentimiento
-Sabemos que sos hincha de San Lorenzo. ¿Seguís la campaña? ¿Mirás los partidos por televisión? ¿Solés ir a verlos a algún bar? ¿Te has encontrado con otros hinchas del Ciclón?
-Cuervo por siempre. La pucha que pasó un año difícil. La amargura amainaba cuando iba a ver los partidos a un barcito cercano, atendido por una Canalla acérrima, y cuando me empecé a sentir menos solo, ya que, sin exagerar, después de River y Boca, en el sur viene el Santo.
-En general, ¿Trelew es una ciudad futbolera, o se les da más importancia a otros deportes?
-Acá el césped es una rareza, salvo clubes que militan en el campeonato Argentino o en el Nacional B; las ligas zonales se desarrollan en un polvaredal.
Sí se destaca el hockey sobre pista, del cual han surgido algunas convocatorias para la selección argentina, y se practica el rugby con mucha popularidad; pero, sin duda, el boxeo es el deporte con más logros, con Omar “El Huracán” Narváez y Lucas Matthysse.