Isabel Esteban, la hermana Isabel, es una religiosa de la compañía Santa Teresa de Jesús. Nació en Salamanca, en el pueblo Bermellar de Camaces (llamado así por el río Camaces). En Bermellar también nació el vecino Isidoro Marcos. De allí que Isabel haya forjado una fuerte amistad con él y su familia, especialmente con su esposa, Nela Vázquez, a quien recordó con mucho afecto en la charla con Hendersonline.
Las monjas teresianas estuvieron en el colegio Santa Teresita de Henderson durante parte de la década del ’80. Si bien la hermana Isabel estuvo solamente cinco años radicada en nuestro pueblo, da la sensación de que fueron muchos más. Quizá sea en parte porque -como ella dice- los vivió intensamente. Quizá, también, porque luego siguió viniendo con bastante frecuencia; hasta llegó a hacerlo dos veces en un año, en vacaciones de invierno y de verano. Lo cierto es que la hermana Isabel dejó un recuerdo imborrable en las personas que la conocieron de cerca, quienes hoy, un cuarto de siglo después, la siguen teniendo presente con mucho cariño.
Por ello, aunque -como expresamos la semana pasada, cuando anunciamos esta nueva entrega de No te olvidés del pago…- la hermana Isabel no haya nacido ni haya vivido muchos años en Henderson, bien amerita que la incluyamos en esta sección. Además ella se siente una hendersonense más. “Quiero mucho a Henderson, lo disfruté mucho y nunca me olvidaré; recuerdo a todos con cariño, los quiero mucho”, afirma.
Estando aún en Henderson, Isabel tuvo que viajar a España por un problema de salud que afrontaba su madre. Lo que en principio parecía que iba a durar unos meses se prolongó por varios años. Luego la monja fue enviada a Neuquén, y posteriormente a Resistencia, Chaco, donde está radicada desde hace doce años.
Junto a otras monjas está en la residencia universitaria Santa Teresa de Jesús. Allí viven 24 chicas, que estudian diversas carreras en la Universidad Nacional del Nordeste. La hermana se encarga de que a las estudiantes no les falte nada; también lleva la contabilidad del lugar y realiza tareas varias.
“Yo ando bien. Dentro ya de mis años, sigo trabajando. Todavía estoy con adolescentes. Tengo terceros y cuartos años”, cuenta. Da clases de catequesis y teología en dos colegios: San Roque y San Agustín.
Además de la docencia, la hermana desarrolla tareas sociales y tiende una mano al prójimo, al igual que cuando estaba en nuestro pueblo. No es ella quien hace referencia a estas actividades, sino su sobrina, la hija de su hermano menor. “Los fines de semana Isabel va a un barrio humilde, en las afueras de Resistencia, a llevar alimentos para el desayuno de los chicos. La acompañan otras religiosas o las chicas de la residencia. Una confitería colabora con mercadería”, expresa a Hendersonline Susana Esteban, quien hace nueve meses vive en la residencia. Ella estudió sociología y da clases en la universidad.
En Henderson, con la hermana Isabel se le dio empuje al Movimiento Teresiano de Apostolado (MTA), que tiene como fin estimular a los propios miembros a conocer y a amar a Cristo y a darlo a conocer y a amar. Son medios esenciales de formación la oración cotidiana, los retiros espirituales y la oración comunitaria.
El MTA se congregaba donde hoy funciona el primer grado del colegio Santa Teresita. Los jóvenes se juntaban para desarrollar distintas tareas, debatir temas y problemáticas de interés social, reflexionar y organizar trabajos comunitarios, entre otras actividades. También estaban quienes concurrían sólo a divertirse, y rezaban alguna oración de vez en cuando. Eran los menos. Además se realizaban viajes a distintas ciudades, con el fin de intercambiar experiencias con otros jóvenes.
La hermana Isabel fue el verdadero motor de ese movimiento.
Otro grupo de nuestro pueblo que tuvo la marca registrada de Isabel Esteban fue el de los misioneros. Una de las personas que lo integraban recuerda esos momentos, y brinda, al igual que otros hendersonenses, su testimonio acerca de la hermana.
CLAUDIA SANCHEZ BIAIÑ (ex alumna del colegio Santa Teresita)
“Ibamos a la escuela número 3 a pasar películas, a tomar la merienda, a charlar con la gente del barrio, a escuchar vivencias, a hablar de Jesús. También realizábamos el pesebre viviente, visitábamos el hogar de ancianos y Los Aromos, cantábamos en misa. Además venían chicas misioneras de Buenos Aires y hacíamos encuentros con ellas. Se hospedaban en la habitación de las pupilas”.
“La hermana Isabel se dedicaba a los jóvenes por completo. Habíamos logrado formar un grupo muy unido”.
“Para mí, Isabel es la mejor hermana que hubo; la más cercana, la más accesible; podías hablar de igual a igual. Era muy buena y de corazón noble”.
CRISTINA GIAMBRONE (ex docente del colegio Santa Teresita)
“Es realmente de las que pueden dar testimonio de vida. Es decir, no borra con el codo lo que escribe con la mano, es coherente entre lo que dice y lo que hace. No todas las monjas son iguales. Esta mujer siempre ha tenido mi respeto y mi cariño”.
MARISA ZARA (ex alumna del colegio Santa Teresita)
“Toda mi promoción la conoció. Catequesis era su materia con nosotras. Los momentos de meditación eran sublimes, realmente. Lograba que un grupo de adolescentes transitaran por momentos de paz, tan errantes y distantes en esa edad. Ni hablar de los rosarios y cantatas de la MTA. Siempre estaba alegre, dispuesta a escuchar. Más allá de su vocación de religiosa es una gran persona, realmente”.
NEDDA "NEGRA" MUDEH (ex docente del colegio Santa Teresita)
“Tenía muy buen trato, era muy agradable; siempre sonriente, alegre. Siempre que ha vuelto a Henderson la he visto y la he saludado. Cuando venía a ver a Nela, por ejemplo. La última vez que la vi fue en misa, que andaba con Nela”.
ISIDORO MARCOS (esposo de Nela Vázquez)
Isidoro cuenta que a la hermana Isabel le encanta Henderson, y mucho más ir a su casa y conversar acerca de Salamanca y la ciudad en la cual ambos nacieron; donde tienen gente en común. “A veces me decía: ¿Te acordás de tal? Bueno, ése falleció”.
Como dijimos anteriormente, Isidoro nació en el mismo pueblo que la hermana Isabel. Vino a Argentina a los 14 años. Junto a Nela tuvieron la posibilidad de viajar en 1991 y en 2004, oportunidades en las que se alojaron en la casa de la familia de Isabel.
“La hermana Isabel estuvo en Henderson en el verano. Como mi señora estaba enferma, ella se quedó siempre en casa. Comíamos juntos y después iba a ver a Nela al geriátrico. Siempre que venía paraba en casa. Con Nela salían a visitar gente. Es muy divertida. En casa hay un videocasete donde Isabel está bailando la jota, allá en España; le gusta embromar”.
“Después de que estuvo en nuestro pueblo partió hacia Neuquén. Ahí fuimos a visitarla. Luego se trasladó a Chaco, donde está actualmente, y también ahí fuimos a visitarla. Por ahí venía ella y después le devolvíamos la visita. De todos modos, ya no creo que vuelva más por nuestro pueblo”.
A Isidoro y a todas las personas que guardan un gran recuerdo de la hermana Isabel y quieren verla nuevamente les decimos que ella tiene muchas ganas de volver a nuestro pueblo. Y pronto. Así lo expresó hace veinte días Hendersonline, antes de viajar a España a visitar a sus hermanos: “Espero, si Dios quiere, este verano, poder ir”.
Fotos: gentileza de Isidoro Marcos
Colaboración en la cobertura de la nota: María José Cuadrado