FUTBOL CLUB VS JUVENTUD UNIDA.
90 minutos que unen dos realidades y una misma ilusión
Nace junio y en la ciudad de las diagonales se paralizan todos los amantes del futbol, y también aquellos que lejos de sus gustos primordiales está el deporte más popular del planeta. El domingo se jugará una nueva edición del clásico que esperan todos los futboleros cuando se inicia la liga regional. Desde Pehuajó se difunde el fixture y todos en Henderson consultan en qué fecha hay que enfrentar al rival de la otra mitad de la ciudad.
Por las actualidades, en especial más en uno que otro, el próximo domingo se escribirá un nuevo capítulo al cual se aventura una diferencia que nada se asemeja a los últimos enfrentamientos, en los cuales la ilusión y el nivel de los dos iban de la mano. Para este encuentro nadie dice que la ilusión sea menor, pero por las presentaciones recientes parece haber un claro candidato con la enorme responsabilidad de ratificar en el césped lo que se habla en los tablones.
También vale resaltar que en el fútbol no existe la lógica, por eso es la pasión más genuina y sorprendente que existe. Todos sabemos que cuando se pite el inicio ambos tendrán el mismo carácter y las ganas de vencer, tanto para seguir en la pelea por un sector o para olvidar el pasado y festejar el partido más importante para el resto de los hendersonenses.
Un año de transición en busca de la identidad perdida, una temporada con un claro objetivo llamado “petit”, así se pueden resumir dos momentos que se verán las caras para no defraudar sus colores y sumergir bien en el olvido la carátula de devaluado para convertirlo en un clásico inolvidable. Muchos desde detrás del alambre celebramos la gran participación de actores de nuestra tierra que defenderán la camiseta con el corazón y el alma y no por una simple obligación llamada remuneración.
A usted lector, hincha de cualquiera de los dos, a usted que mira de reojo este partido especial por el solo hecho de percibir tanta adrenalina masiva, son 90 minutos para alentar y desear el triunfo sin agredir, sin incitar, sólo alentar y cantar por sus colores para que la fiesta de nuestro pueblo sea en paz, sin generar motivos para no hablar del partido en los días posteriores. Sólo recordar que es sólo un partido de fútbol, tratemos de ser diferentes y no alimentar el argumento de los violentos al expresar nuestras miserias por la sola razón de tener en el pecho colores distintos.
Vayamos a vivir una fiesta por la que se espera mucho tiempo y finalicemos un domingo con victoria o derrota, pero con la tranquilidad de que alenté a mis jugadores y disfruté sin problemas del deporte más hermoso del planeta.
Exitos para ambos y que gane el mejor!!!