Al calor de las letras: hoy Preparate para el domingo
28-04-2012 14:25 | Después de haber compartido en este espacio literario muy buenos trabajos de escritores hendersonenses, a quienes agradecemos por haber prestigiado a Hendersonline durante todos estos sábados, nos animamos a publicar en esta oportunidad algo made in casa. Ofrecemos las disculpas pertinentes y lo compartimos a continuación
Preparate para el domingo
Apretujes, empujones, pisotones de juanete,
olor a restos de cohete de alguno que se hizo el vivo,
mal aliento, olor a chivo, escupidas en el suelo,
el susto de algún abuelo, al que tocaron de atrás,
estas cosas y otras más se ven bastante seguido
en los clásicos partidos que juegan nuestros equipos.
Violencia hay de todo tipo, se insulta de mil maneras,
vuelan pilas y maderas, se dictan clases de apoyo,
alguno se liga un bollo, por lo cual queda absorto,
una patada en el traste a otro que se agachaba,
y a un viejito que buscaba su dentadura postiza,
le pegan una paliza que lo dejan hecho un cuajo.
"Oiga, juez, yo acá no atajo" -dice uno de los arqueros-,
"Ya me han tirado un florero, dos radios y una bandeja".
"Y entonces de qué se queja" -le responde el juez, enojado-,
"Ni para su cumpleaños recibe tantos regalos".
El partido va a comenzar y siguen los entreveros,
pantalones con agujeros, cabezas con moretones,
el que no tiene chichones es porque está en otra cancha.
Se desata una avalancha, de pronto, sin previo aviso,
rodando viene un petiso, en el aire una criatura,
y a una mujer, ¡qué locura!, le quiebran hasta la encía.
Interviene la policía, se hace más grande el despiole,
los fanáticos gritan "ole", esquivando los machetazos,
y sacan también, por si acaso, afilados cortaplumas.
El show está en la tribuna, el partido es secundario,
"Total mañana, en los diarios -dice uno-, nos enteramos".
"Te vamo´ a reventar, te vamo´" -exclama otro, enajenado-,
y le aplica al que está al lado un patadón en el pecho;
pero aún está satisfecho, porque le dice enseguida:
"Esperame a la salida, que vas a ver lo que es bueno".
Señores, pongamos freno a esta violencia entre todos,
unamos codo con codo, busquemos la solución,
porque el fútbol ya no es pasión de multitudes, como antes;
y si no, de ahora en adelante, cuando salgamos para la cancha,
no prometamos volver, por si la pelota se mancha.