"Historias de mi pueblo"
Se han tejido mil historias, y aun más, se tejerán,
susurros de aquel pasado, al presente llegarán,
caminando por tus calles, me gritan hoy al pasar:
-¡Detente, por un momento, en esta esquina y mira!
La casa de la Cultura, más allá está la estación...
en la acera de enfrente, otrora, había un hotel,
"El Tropezón" fue su nombre, lo indicaba un cartel,
y a través de sus ventanas veía pasar el tren.
Historias, miles de historias, viajaron por ese andén.
Ansiosa, sigo el camino, deslumbrada a cada instante.
¡Serpentinas, el rey momo, sonidos de carnavales!
Comercios, algunos de ellos aún conservan la fachada,
y muy alto en sus paredes, el nombre sigue marcado.
Historias, miles de historias, me va contando el pasado.
Como por arte de magia, en la plaza puedo oír,
canciones en festivales, que al pueblo supo reunir;
artistas, peñas, folklore, artesanos y demás...
Los recuerdos son tan bellos, no... no se pueden olvidar.
Voy llegando a la parroquia, al pasar junto al portón
me parece escuchar voces... alegría, chapuzón.
Temerosa... me introduzco, y la niña que hay en mí,
tomándome de la mano, me invita a revivir.
Me dice: -¡Cierra tus ojos, así podrás descubrir!
Y aparece, majestuosa, ¡la gran pileta, está ahí!
¡Interminables mateadas, también juego de ping- pong!
Fueron días memorable, que ¡El Padre Pablo" guió.
El redoblar de campanas, me vuelve a la realidad,
y este sinfín de recuerdos, unidos han de lograr,
que Henderson hoy celebre ¡Cien años, y va por más!
(No nací en Henderson, pero de pequeña, disfrutaba de los mágicos carnavales. El resto de la poesía son vivencias de los tantos chicos/as que disfrutaron de veranos en la parroquia)
Elva Pavón