Reúnen firmas para peticionar pronto inicio de obra de pavimentación desde Transener
El 1º del corriente mes, con el fin de monitorear los trabajos previstos por parte de las dos empresas en torno a la repavimentación de Ruta Provincial 65, grupos de vecinos autoconvocados de la región montaron campamentos y puntos de reunión temporales.
Reorganizados en noviembre del año próximo pasado, bajo la iniciativa de los ex Delegados municipales de Urdampilleta José Soler y Miguel Salvador González, más familiares de amigos de víctimas de accidentes del corredor de la Ruta 65 (Miguel Allende de Urdampilleta; familia Bracamonte y Jorge Lapena de Henderson; Pablo Pacho de Pirovano; Diego Llamazares de zona rural de Bonifacio; Gabriel Zárate de Guaminí; entre otros), los autoconvocados reinstalaron la agenda política tras reiterados incumplimientos de obras anunciadas, cuya concreción es de vital importancia.
Si bien en los meses que llovió poco o nada los accidentes no fueron tantos como en años recientes, los autoconvocados ejemplificaron cómo esa cifra incrementó a razón de casi un accidente por día en las jornadas con precipitaciones. Las causas de los accidentes, en su mayoría obedecen al estado deplorable del pavimento (hundido o poceado), el estado de las banquinas y la carencia de señales, siendo la negligencia de algunos conductores un factor que potencia o magnifica las consecuencias de lo primero.
En este sentido, para controlar que la obra se haga bien y no como se ha venido haciendo por partes y mal, los autoconvocados realizarán seguimientos fotográficos y técnicos, con técnicos veedores y un formulario de encuesta, en el cual también adjuntarán opiniones y opciones para que quienes transitan apoyen o no la propuesta de mejora de accesos (no incluido en la obra licitada, tramo Bolivar – Guaminí). En esta última, se solicita el pronto inicio de obra de pavimentación Transener – Ruta 65 –previa licitación definitiva, ya anunciada políticamente en 2009-, y mejora íntegra de ruta que comunica con Henderson, cuyo estado de abandono es más que evidente.
Por experiencias de años recientes, donde se exhibían en la prensa anuncios de obras viales y después el tiempo corroía la puesta en práctica del discurso, los autoconvocados requieren visualizar las acciones y verificar que no se trata de simples capas de asfalto caliente cuya deformación por peso y calor genera hondonadas, con más estancamiento de agua. También monitoriarán la reposición de carteles y el trabajo en banquinas, el cual en principio no queda explícito quien lo va a efectuar, ya que Zona Vial VIII se excusó en diciembre de no contar con máquinas para tal actividad. Esto último, según lo remarcaron los propios agentes técnicos de Vialidad, de no nivelarse y cortar pastizales y arboledas silvestres, el agua va a continuar centrándose en la ruta y más riesgos de accidentes se van a registrar en los 150 kilómetros en cuestión.
En Henderson, además del grupo de vecinos autoconvocados, el Intendente Enrique Tkacik y en repetidas oportunidades el Honorable Concejo Deliberante ha solicitado pedidos de informes sobre la obra de pavimentación de acceso a Ruta 65, pero a pesar de alguna respuesta positiva, en la práctica ni siquiera se efectuaron tareas preliminares, tales como estudio de impacto ambiental, ensanchamiento de camino, entubamiento en zonas lacustres, compactación de tramos de textura arenosa, redeacuación de límites catastrales, entre otros.
Por analogía, el grupo de vecinos autoconvocados reseña lo acontecido en el caso de la Ruta del Cereal –entre Salazar y Mones Cazón-, trazada en 2004, inaugurada simbólicamente en 2008 (se cortaron las cintas para inicio de obra proyectada) y aún hoy en 2012, no se visualiza ningún kilómetro de ruta.
Según el registro recopilado, a diferencia de la década del 90´ en lo que respecta a la jurisdicción de Zona Vial VIII, (se pavimentó Daireaux – Arboledas de Ruta 86; de Carlos Casares hasta El Triunfo –Lincoln- en Ruta 50; se finalizó último tramo de acceso a Mones Cazón y además la Ruta Nacional 205, hasta Bolivar; se repavimentó Ruta Nacional 5; entre otras), en la última y pese al superávit fiscal ponderado en una zona agrícola como el Centro-Oeste Bonaerense, no hubo obras de tal envergadura, aún tratándose de rutas no concesionadas. Por esta relación y postergación regional, los autoconvocados explican parte de la raíz del incremento de los accidentes viales, de los cuales varios podrían haberse evitado, mientras al mismo tiempo, el crecimiento de la circulación automotor y del transporte pesado en particular (ante el cierre de varios ramales ferroviarios y la conectividad que ofreció Ruta Nacional 205 con Ruta 65 desde 1990) van confirmando que el problema podría ser mayor aun. De 800 vehículos diarios en 1988 (medición oficial), hoy la media es de 4.000, y la mitad de estos son camiones de carga. En accidentes, de 24 anuales, en 2009 había 134 y ya en 2010 esa cifra trepó a 138, siendo apenas más leve en 2011, con 123, pero ya en un mes de este año, se registraron 18 (proyecta así otro incremento sobre el promedio).
En esta oportunidad, adhieren a la campaña vial, Asociación de víctimas de accidentes de la Provincia de Buenos Aires, Sindicato de Choferes de Camiones, ACA, CARBAP y filiales locales de Federación Agraria Argentina.