Actividad de los chicos de la Escuela Especial en el taller a cargo del profesor Diego Varenna
Diego Varenna realizó prácticamente toda su carrera de arquitecto residiendo en el Centro de Estudiantes Universitario de Henderson. Se recibió en 1996 y en el 2000 empezó a trabajar en el ámbito educativo, en el Taller de Armado de la Escuela Especial Nº 501 Pinceles de Ternura. Allí desarrolla la tarea de profesor, de lunes a viernes, de 12 a 16 horas.
El arquitecto cursó una formación docente en los años 2004-2005, en San Miguel del Monte. “Fui todos los sábados durante dos años. Con esa formación uno pasa a ser docente, porque si no es un profesional que da clases”, explica, y agrega que, además, realiza en La Plata la capacitación de la rama, “donde las autoridades superiores citan a los maestros de talleres y los capacitan para el año escolar”.
Varenna tiene a cargo los chicos que egresan de la escuela y siguen la etapa laboral dentro de la institución. La edad de los alumnos comprende de los 18 a los 21 años, aunque en algunos casos son más grandes.
A la mañana al establecimiento educativo asisten chicos de 6 a 18 años, en lo que sería una escuela primaria y una escuela secundaria en sus dos niveles: básica y superior. A la tarde son los mismos chicos y se suman los del taller laboral, que van de los 18 a los 21 años.
La diferencia entre pre laboral y laboral la marca la edad de los alumnos. Así lo explica el docente: “Un alumno en etapa pre laboral, por ejemplo, debe conocer herramientas simples y de mediana complejidad y saberlas usar. En la parte laboral se suman las herramientas complejas. Además, ya están en contacto con los clientes que van a hacer un pedido. A ese pedido luego tienen que darle forma para realizarlo y cumplir con el cliente. La gente se acerca al taller y habla con los chicos directamente. El taller es abierto”.
-¿Qué herramientas son de simple y mediana complejidad y cuáles complejas?
-De mediana complejidad, por ejemplo, son herramientas de mano, y las complejas ya son máquinas de soldar, de amolar, angular. En la etapa laboral no sólo se trabaja con lo que es la herramienta en sí sino en todo lo que es seguridad e higiene, hacia su persona y hacia sus pares. Los chicos tienen que conocer los cuidados que necesitan de esa herramienta.
-¿Qué trabajos se realizan en la etapa pre laboral?
El área pre laboral está organizada en dos talleres: Economía Doméstica, generalmente integrado por alumnas, y Mantenimiento 2. En este último realizan actividades de mantenimiento del espacio verde de la institución y artesanías en madera, que sería carpintería; los chicos arman cajones, estanterías; resuelven en diferentes objetos: lámparas, veladores; como ejercicio para aprender a usar la herramienta y a conocer el trabajo. Cuando pasan al taller, eso que era un ejercicio se transforma en un pedido concreto. Va a haber un cliente que le va a hacer un encargo y van a tener que responder a eso.
-¿Cómo debe hacer una persona que quiera adquirir algo de lo que fabrican los chicos?
-La gente se acerca. La institución está abierta desde las ocho y media de la mañana hasta las cuatro de la tarde. En ese horario se evacuan las consultas que la gente tenga y se busca la manera de poder cumplir con esas solicitudes. Así ha sucedido, por ejemplo, con gente que se acercó para consultar sobre trofeos, alimentadores de colmenas, bolsas de residuos especiales.
-Todos esos trabajos se cobran, por supuesto.
-Sí, sí. En la parte laboral, todos los trabajos que los alumnos realizan se facturan por intermedio de la cooperadora. La institución está inscripta en el régimen tributario, y si bien está exenta del pago de impuestos, factura todos los trabajos que hace.
-¿Tienen diferencia de precios con otros lugares que elaboran los mismos productos? Es decir, la gente que va a comprar a la escuela, más allá de hacerlo para colaborar con los chicos, ¿puede beneficiarse en cuanto al costo?
-Tenemos empresas, clientes, como el caso de Transener, que nos pidió la confección de una bolsa especial, resistente a hidrocarburos; y, evidentemente, ahí nosotros estamos compitiendo con precios, porque la empresa, más allá de colaborar con los chicos, como son pedidos interesantes, también evalúa costos.
Nosotros, en su momento, pudimos mejorar muchísimo el costo que ellos tenían, porque traemos todo el material, la materia prima, de Buenos Aires, directo de fábrica, con lo cual los costos se nos hacen más bajos y podemos competir mucho mejor.
-¿Y a los chicos se les paga?
-Los chicos están bajo el régimen de la ley denominada del 33 por ciento. Esa ley marca que un 33 por ciento de la facturación, de los trabajos que se hacen, es para compra de materia prima, otro 33 por ciento va asignado a lo que es la asociación cooperadora, y el 34 por ciento restante se reparte entre los chicos.
Varenna dice que todos los alumnos que están en la escuela pueden participar de los proyectos. Cuenta que a principio de año se realiza una evaluación para determinar cuáles son sus mejores condiciones, para ver en qué proyecto ubicarlos.
El profesor expresa que el taller apunta a que el alumno “tenga la posibilidad de desarrollar su potencial en lo laboral y formarlo para una futura inserción concreta de trabajo”. Lo que busca la institución –agrega- es que el alumno salga preparado, con una certificación que va a poder acceder a un puesto concreto de trabajo”.
-¿Y esa inserción laboral se logra después?
-Sí, hoy muchos chicos que han pasado por la institución están en distintos lugares de trabajo, muchos.
-¿Por ejemplo, en qué lugares?
-Bueno, hay muchos chicos trabajando en la parte de construcción, como empleados o ya autónomos. Tenemos también algún bicicletero.
-¿Cómo se logra esa inserción de los chicos en el mundo laboral: son ellos los que buscan trabajo, la gente se acerca a la escuela a buscarlos, un poco de ambas cosas?
-En general se da de forma individual, el alumno busca su manera de integrarse laboralmente. La escuela acompaña hasta donde puede. Se está trabajando para que este año los alumnos puedan integrarse a los cursos de formación profesional. Es importante que ellos participen de estos cursos para acceder a la certificación que les permita insertarse laboralmente. En este momento no contamos con un maestro de integración laboral, pero este año tengo conocimiento de que se va a pedir. El maestro integrador laboral, lo que hace es acompañar al alumno y orientar tanto a éste como al instructor, con el acompañamiento en ese proceso del equipo interdisciplinario de la escuela.
Distintos trabajos que hacen los alumnos
En cuanto la realización de trofeos, Diego Varenna explica que los chicos hacen el diseño y el armado. “El trofeo se diseña, de acuerdo al presupuesto que haya, y después se hace el armado; se lleva a cabo todo en el taller”, cuenta, y agrega que “también se han hecho medallas a pedido, con los logos de las empresas. Los chicos en ese caso hacen todo lo que es el armado de la medalla”.
Los alumnos, además, confeccionan cestos y bolsas de residuos. Respecto de éstas, el arquitecto dice que pueden ser comunes o especiales, y que pueden ser hechas para algún pedido en particular, como el caso del hospital, las cuales “tienen cierto requerimiento de construcción”, y para algunas empresas, como la mencionada Transener.
Por último, Varena también hace referencia a un proyecto que comenzó el año pasado, conjuntamente con el Municipio. Se trata del “mantenimiento del área de la terminal, todo lo que es bordeado de césped, el mantenimiento de las plantas, control de plagas”. Este proyecto se hizo a través del Concejo Deliberante y “se presentó la propuesta de que el Municipio contratara a los alumnos para realizar ese mantenimiento. Además provee todo lo que es herramienta y elementos de seguridad”.
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