Miguel y Rosana cuentan a Hendersonline que desde hace siete años vienen a nuestro pueblo, “para mostrar y vender artesanías en macramé”, a lo cual se dedican.
“Cuatro tornados tenemos”, agrega Miguel, sonriente, e indica que Henderson es un lugar al que siempre quieren volver. Aquí ya tienen amigos, como “Sandro, El Pichi y Ricardo”. El artesano dice que una vez que finalice el Henderson Canta van a armar el puesto en la ciudad vecina de Daireaux, en La Fortinera, pero aclara que luego vuelven a vacacionar una semana a nuestro pueblo. “Estamos muy a gusto acá, nos va bien en la feria y nos sentimos muy cómodos”, apunta Rosana.
Hendersonline dialogó también con Jorge Contreras en relación con el tema de los artesanos. El hombre que ocupa un puesto en la Dirección de Cultura local indicó que a partir de este viernes, 6 de enero, ya están disponibles los estands para que los puesteros armen. “Son un total de 60 puestos, 12 son locales; no se va a permitir gacebos ni mantas, únicamente los estands que provee el Municipio. El valor del estand es de 30 pesos por día, y para los puestos de reventa, que estarán ubicados en otro lugar de la plaza, el costo es de 150 pesos por día”, explicó Contreras.
En cuanto al tema alojamiento, el funcionario contó que el Municipio provee el camping gratis, con baños y agua caliente y fría; esto es en el complejo municipal.
Al ser consultado acerca de una eventual fuerte tormenta, como ha sucedido en otras ediciones del festival, Contreras, indicó que en ese caso “se abre el Polideportivo para albergar a los artesanos”.
Por otra parte, expresó que en las instalaciones de Casa de Cultura se hospedará gente que viene a realizar las travesías que este año se suman al Henderson Canta.
Además de los artesanos que año tras año vienen a Henderson a exhibir sus creaciones en el festival, Contreras dijo que en esta edición, por primera vez, habrá un artesano de Gualeguaychú, que fabrica mates con cuero de mondongo; también hará su debut otro de la ciudad de La Plata, que realiza caricaturas.
En la foto, Miguel Salvatore y Rosana Klai, con sus artesanías; de fondo, “la chancha gorda”, su motorhome.
Nota y foto: María José Cuadrado