BolÃvar, Urdampilleta, Henderson, Pirovano, Daireaux, Guaminà y el resto de la región, a punto de movilizarse a la ruta 65
POR LA GRAN CANTIDAD DE ACCIDENTES PROVOCADOS POR EL MAL ESTADO DE LA RUTA 65 Y ANUNCIOS PROVINCIALES INCUMPLIDOS
Bolivar, Urdampilleta, Henderson, Pirovano, Daireaux, Guaminí y el resto de la región, a punto de movilizarse a la ruta
Si el martes no están trabajando las máquinas de Zona VIII – Región Pehuajó, de Vialidad Provincial en Ruta 65 (tramos Bolivar – Guaminí y Bolivar – 9 de Julio), grupo autoconvocados de Urdampilleta, Henderson, Pirovano, Daireaux, Guaminí y otras localidades de afluencia van a movilizarse el día miércoles, ya cansados de tantos anuncios incumplidos y acongojados por las víctimas fatales que se cobra ese corredor vial de una zona postergada en materia de obras. Miguel Salvador González y otros referentes de movilizaciones anteriores tomaron la posta y exhortar públicamente a cumplir con las obras viales, y así evitar más tragedias viales.
La voz de alerta surgió el jueves a la tarde, por repercusiones de la vecina localidad de Urdampilleta que daban cuenta de que un grupo de vecinos con intenciones de reclamar por el estado de la ruta 65 había sido citado a la dependencia policial para mantener una reunión directamente con Ortúzar, jefe de la Policía Distrital, quien viajó desde Bolívar exclusivamente por este tema. La movida, se supo, estuvo organizada, entre otros, por dos ex delegados municipales, el justicialista Miguel González y el radical-coalicionista José Soler.
González le dijo a este medio que “llegamos a un acuerdo con la Policía y no vamos a cortar el viernes a las 5 de la mañana como teníamos previsto. Nos prometieron que el martes vienen a hacer el bacheo, por eso suspendimos el corte de ruta. Si no lo hacen, el miércoles la cortamos por tiempo indefinido”.
El motivo del corte, según explicó González (delegado de Juan Carlos Reina entre 1991 y 1995), fue el mal estado de la Ruta 65 y las promesas incumplidas de repavimentación, bacheo continuo, etc. “Nos reunimos en casas de familia; pero para el martes vamos a preparar una asamblea para supervisar el bacheo y decidir qué hacer”. González reconoció que habló no sólo con Ortúzar, sino también con el delegado actual, Andrés Elizondo, y hasta con el intendente José Gabriel Erreca el jueves por este tema.
José Soler (delegado de Carretero y Julio Ruiz entre 1983 y 1991), fue más gráfico con la situación: “Hace muchos años dinamitamos la Ruta Nacional 226 por las inundaciones cuando no se había matado nadie todavía (lo de Bellomo fue posterior), y acá que se ha matado mucha gente nadie se anima a cortar, pues nosotros no soportamos más esta situación”. Por teléfono, la voz de ambos sonaba agitada, después de una ardua discusión con policías y políticos que trataron de torcerles el brazo y la decisión de no cortar. Por ahora cedieron; pero si el bacheo no se realiza para el martes como les prometieron, ya no habrá quién los pare. El pueblo de Urdampilleta se puso los pantalones largos en reclamo de la repavimentación de la ruta 65, y al parecer va muy en serio hacia lograr una respuesta. Así también lo hicieron el grupo de autoconvocados de Guaminí, la asociación transportista de Daireaux y grupo de vecinos de Henderson que vienen bregando por la aplicación del discurso oficial, el cual año a año anuncia que se va a incluir en el presupuesto, con licitación inmediata, pero luego, se prorroga sin justificación alguna.
El último episodio, después de una seguidilla de accidentes por las intensas lluvias del presente mes, fue la noticia de que las tareas en ruta 65 no se iban a hacer este año, tal como lo confirmaron en octubre de 2010. Recién se anunció la inclusión presupuestaria, y de ahí, más la licitación, y si todo marcha como corresponde, se tendría en 2013 y 2014 un principio de repavimentación y mejora íntegra de la ruta.
También vale añadir que tanto en Febrero como en Octubre de 2010, tres protestas se hicieron en Ruta 65. Una de ellas, la primera, organizada por el joven Jorge Lapena (hermano de un joven fallecido, víctima en accidente de tránsito) y vecinos autoconvocados de la región, en harás de una mejora íntegra de la ruta, que incluía desde repavimentación, mejoras de banquinas y reposición de carteles, hasta arreglos en accesos, y en el caso específicos de Henderson, pavimentación del acceso a Transener (como tarde, se debió iniciar la licitación en 2009/2010, y primer etapa de obra en 2010/2011). Agregó en aquel corolario la presencia policial en rutas, para regular el tránsito y evitar así algunos excesos, solicitándose en concordancia, más personal a las dependencias y el no quite de efectivos durante cada verano, donde el Gobierno Provincial prioriza la Costa Atlántica.
No obstante, la movilización organizada por este joven hendersonense logró que en el período marzo/agosto de 2010 se efectivizaran los recapados de algunos tramos, la reposición de carteles en ciertas curvas o cruces neurálgicos y el inmediato inicio de obra de repavimentación –que venía anunciándose desde 2006- entre rotondas con Rutas Nacionales 205 y 226 (12 kilómetros), instaurando una agenda que movilizó a que los funcionarios provinciales también accedieran a aportar recursos para la iniciativa del municipio de Daireaux (costeó gran parte de la obra, pese a ser competencia del Estado Bonaerense), en cuanto a la iluminación plena y mejoramiento de rotonda entre rutas 65 y 86.
Ayer, en horas de la mañana, en conjunto con vecinos de Bonifacio y Guaminí, el concejal de Henderson, Carlos Borniego, se reunió con autoconvocados y mañana, hacía lo propio con los grupos congregados en Daireaux, Pirovano y Urdampilleta. La idea, según informó el edil que ya ha venido teniendo presencia en las movilizaciones, es tratar de poner sobre la mesa de discusiones y concreciones, cuánto recauda la Provincia en esta zona, y por qué no cree prioridad el mejoramiento de una de las pocas rutas –en algunos casos, la única- que comunican a la región con Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Olavarría y un sin fin de ciudades, incluyendo traslados de producción, ambulancias, etc.
Por parte de Urdampilleta, indignados por la desidia de las autoridades viales, y acongojados por el fallecimiento de vecinos de su localidad en ocasión de despistar en Ruta 65 a la altura de Ibarra, en Octubre de 2010 se movilizaron como nunca en su historia lo hicieron. Encabezados por Miguel Allende, padre de una de las víctimas, se instalaron en el empalme a la localidad y reclamaron juntando adhesiones, cuyas respuestas oficiales fueron contundentemente positivas, pero irreales en la práctica. Hasta un recuento de los fondos que la comuna de Bolivar ha hecho al fisco provincial se llegó a hacer, exhibiendo una deuda de la Provincia equivalente al valor de una ruta nueva, con dársenas y banquinas asfaltadas. De hecho, tras no cumplimentarse ni siquiera la construcción de una dársena de ingreso a la localidad, el Delegado A. Elizondo debió encomendar la tarea a una cuadrilla municipal, que concretó en apenas una semana lo que Vialidad Provincial nunca hizo en años. Previa acción local, los vecinos, organizados formalmente, intentaron que el mismo Gobernador Daniel Scioli concurriera a verificar el mal estado de la Ruta 65, durante su visita al Maratón “Dino Tinelli” en Bolivar. No solamente no accedió, sino que también en esa fugaz visita, el mandatario no se dispuso a atender a la prensa de la zona, expectante de una conferencia, donde estaba incluida la petición de Miguel Allende y otros familiares de víctimas de accidentes.
Miguel S. González, recalcó que de no verse máquinas reparando pavimento y nivelando banquinas este martes, el día miércoles está prevista la primera jornada de protesta en la Ruta 65. Ejemplificó la gravedad de la situación dando cuenta que en el día de lluvia torrencial, hace 10 días, se suscitaron varios accidentes por la acumulación de agua en ondulaciones de la ruta, y el viernes, mientras se apersonaban personal de Fiscalía y Departamental Policial 25 de Mayo, a la altura de Bolivar, por falta de señalamiento, un automóvil que circulaba hacia Río Colorado (provincia de Río Negro), despistó hacia la banquina en una zona de curva peligrosa.
Desde Pirovano y Daireaux, ayer se reunían vecinos, sobre todo transportistas, movilizados por el fin común, y también en adhesión a los accidentes sufridos por dos camioneros en días recientes en el tramo Bolivar – 9 de Julio (zona con profundas ondulaciones en ambas manos de la ruta), y hace menos de un año, por una víctima fatal que volcó al rozar la banquina descalzada.
Los registros hasta el 2010, citan una media anual de 134 accidentes y 21 muertes fatales en la ruta, ahora llamada “de la mentira”. A diferencia de otras rutas donde la negligencia de conductores juega un papel crucial, como por ejemplo las maniobras imprudentes o el exceso de velocidad, en esa vía, el causal de mayor preponderancia es el mal estado de la ruta, pese a que su corredor involucra más allá de la región, porque comunica el litoral argentino-brasileño con toda la Patagonia argentino-chilena norte, con un tránsito diario de entre 4.000 y 5.000 vehículos, de los cuales la mitad corresponden a camiones de carga nacional e internacional. Por ello, también es designada como “Ruta alternativa del MERCOSUR”.
En este contexto, si bien el Jefe de Zonal Vial VIII (con asiento en Pehuajó), Ingeniero Marcelo Pagella, aseguró que irá a plantear el problema ante la Dirección de Vialidad Provincial en La Plata, los vecinos de las distintas localidades del corredor vial proponen dar hasta principios de esta semana, y de no ver ninguna obra en marcha, y como corresponde, saldrán a la ruta a protestar, poniendo en evidencia la secuencia de incumplimientos y consecuencias materializadas en víctimas y también, en roturas mecánicas y de cubiertas de vehículos, que tampoco a veces se tiene en cuenta, pero que realmente impacta en la economía de muchas familias.
Otro reclamo que adiciona el grado de postergación regional, tiene relación con la gran ausencia de carteles de señalamiento, cuya reposición no se cumple, mientras que entre Enero y Octubre del corriente año, en gastos de gigantografía y pintadas de campaña política del gobernante electo, se ha gastado el valor equivalente a 35 señales viales.
Recuerdan vecinos de Urdampilleta, que en Noviembre de 2010, después de asumir el compromiso la propia Ministra de Infraestructura Arquitecta Cristina Álvarez Rodríguez, las máquinas trabajaron tres días limpiando y emparejando algunos tramos de la banquina, y colocaron 12 recapados, pero de ahí en más, la falta de pago de viáticos al personal y de provisión de materiales conllevó al abandono de las tareas. A diferencia de algunas Provincias, según señalaron los mismos responsables técnicos de vialidad, el Estado Bonaerense no ha invertido en comprar máquinas para repavimentar o hacer rutas, pese al superávit fiscal y la alta recaudación que se obtiene de la zona de Bolivar, 9 de Julio, Henderson, Daireaux y Guaminí, dependiendo siempre de licitaciones que derivan en tardanzas superiores al año, y hasta valores que duplican o más el costo de obra respecto a lo que gasta San Luís, por ejemplo.
Así, con la paciencia superada y el dolor legado por varios vecinos que terminaron siendo víctimas del mal estado de la ruta, pero también la desidia del gobierno provincial, esta próxima semana se definirá si la región va o no a movilizarse una vez más a la Ruta 65, reclamando que también se mantengan o asfalten los accesos, cuya competencia es íntegramente del Estado Bonaerense y no de los Municipios locales.