A modo de impresiones, como flores en el hormigón...
26/08/2010
Destino de una calandria
Como en todo tambo –cuenta-
se hacían quesos caseros.
Los preparaba una prima.
El fue con su hermano Pedro,
y la encontraron furiosa –recuerda-,
allí, secando los quesos.
Una calandria mañosa
picoteaba y volaba luego.
Y a su hermano, la escopeta,
la prima le trajo al voleo.
Con los cartuchos, Perico,
le erró pa´ asustarle el vuelo.
El amaba los pájaros,
Perico no hacía eso.
Ella propuso cazarla,
al monte llevarla luego.
Al tiempo a la mesa volvió,
a picotear y arruinar los quesos.
Mátala, Perico, mátala.
En jaulón fue encerrada y vio, luego,
que la prima no fue tan dura.
Cuando entristeció por encierro,
soltó esa calandria un día,
y puso en el jaulón los quesos.
Ezequiel Sanz