El edificio donde funcionó el Centro de la Juventud Agraria Nicasio Oroño hace muchos años que está cerrado. Ahora, en en una especie de "año de reconstrucciones", como está ocurriendo con la Sociedad Española, el club San Martín e incluso la nueva sala del Taller Actoral, esta institución, que el próximo 1º de septiembre cumple 75 años, ha puesto manos a la obra para reacondicionar el lugar. Y tiene la idea de realizar antes de fin de año una gran reinauguracion.
Siempre se ha llamado "club" al Nicasio Oroño, pero en realidad fue fundado como centro de la juventud agraria por un grupo de productores, formando parte así de la juventud de la entidad madre. Los comienzos del movimiento juvenil de Federación Agraria Argentina se remontan al año 1930. Don Esteban Piacenza (presidente de aquel entonces de FAA) fue quien promovió la organización de los hijos de agricultores, apuntando principalmente a fomentar su instrucción. Piacenza hacía especial hincapié en la necesidad de que los jóvenes agrarios pasaran a contar con un espacio propio para poder educarse y sociabilizarse.
El Nicasio Oroño cobijó en su momento un sinnúmero de actividades, como gimnasia artística, cumpleaños de 15, casamientos, cierres de los torneos intercolegiales o distintos eventos musicales, como, por ejemplo, la actuación de Los auténticos decadentes.
Hendersonline dialogó en exclusiva con Carlos Borniego, uno de los integrantes de la comisión.
Consultado sobre los proyectos para los que están trabajando, nos dijo: "El objetivo a corto plazo es habilitar el salón de fiestas, para lo cual se ha necesitado una suma importante de dinero y tiempo; somos optimistas que en breve estará habilitado para funcionar nuevamente".
Respecto de los antiguos socios y qué pasaría de aquí en adelante, Borniego comentó: "Este espacio supo tener muchos socios. La comisión directiva está realizando actualmente un reempadronamiento para actualizar los datos y, por supuesto, generar nuevos socios. La idea es que los socios anteriores no pierdan su antigüedad, sino computárselas como válida en el nuevo padrón, por supuesto restando los años que el centro estuvo cerrado".
Por último, acerca de los fondos para llevar a cabo la obra de esta emblemática institución, Borniego argumentó que fueron por campañas de donación que se generaron entre los productores agropecuarios; también la organización de rifas; y un apoyo importante de Cooperativa El Progreso, con la cual se realizó un convenio que permite que la misma pueda utilizar el salón de fiestas sin limitaciones para sus actividades habituales, como reuniones, conferencias, lanzamientos, entre otras.