A modo de impresiones, como flores en el hormigón...
Quinotos en la planta de Chola
¡¡Florecieron los quinotos!!, dijimos.
“Salgan de la planta”, contestó Chola.
“Los quinotos no se juntan”.
“Los quinotos no se roban”.
“Son para hacer mermelada,
Postre, torta, pasta frola.
Cuando mucho convido a sus mamis.
Fuera de aquí, a otra cosa”.
Y desde el tapial de Meme la veíamos
llenar los fuentones, los baldes.
“La abuela se va a empachar”, decía Pepe.
“Que por mí reviente”, Juanpi.
Y a su puerta golpeaba Caritas.
El cura, madres solteras solas.
A todos daba mermelada.
A todos la pasta frola.
La semana se nos pasaba espiando
cómo la planta desaparecía.
Y ella desde su patio, gritándonos:
“Fuera o llamo a la policía, eh”.
Y así pasaba el verano,
sin probar un solo quinoto.
A todos les daba la abuela.
A todos menos a nosotros.
Ezequiel Sanz