31-08-2018 04:49 |
El 31 de agosto se celebra en Argentina el Día de la obstetricia y el de quienes la ejercen. También el de las embarazadas. Hendersonline saluda al conjunto de la comunidad obstétrica a través de una nota realizada con Telma Sánchez, una de sus integrantes
Antes que nada consultamos a Telma cuál era la expresión correcta: obstetra o partera. Al respecto respondió: "La expresión correcta es obstétrica, porque obstetra es el médico que hace obstetricia. Nosotros somos obstétricas o licenciadas en obstetricia. O parteras, vulgarmente. No está mal dicho, igualmente. Pero el título es obstétrica, o licenciada en obstetricia, quien hizo la licenciatura. Licenciada o licenciado, porque ahora también hay varones".
-¿Por qué sos obstétrica?
-Siempre, de chica, me atrajeron las embarazadas. Sentía una atracción por las panzas, me encantaban las embarazdas. Y cuando estaba en quinto año de la secundaria no tenía muy en claro lo que quería estudiar y, buscando un listado de carreras, encontré la carrera de obstetricia y ahí terminé de tomar la decisión.
-¿La carrera es Licenciatura en obstetricia?
-Claro, actualmente es Licenciatura en obstetricia; cuando yo estudié, en La Plata, era solamente Obstétrica. Unos años después se abrió la Licenciatura, y ahora, directamente, salís siendo licenciado. Yo hice la Licenciatura posterior, a distancia, ya estaba viviendo en Henderson.
En noviembre de 1995 dio la última materia de la carrera de Obstétrica. Ese año trabajó en el Hospital Materno Infantil de Francisco Solano. "Ahí hacíamos prácticas ad honorem. Nosotros no teníamos residencia, así que teníamos que buscar por cuenta nuestra una guardia para hacer toda la parte práctica, porque no la teníamos en la carrera. Todo el año '95 estuve haciendo la guardia de los domingos en Solano, y en enero del '96 me instalé en Henderson y empecé a trabajar".
En el hospital Saverio Galvagni fue el debut rentado. Empezó y siguió con algunos reemplazos, hasta que, en febrero de 1997, ingresó en forma efectiva. Desde entonces trabaja de ininterrumpidamente en el nosocomio local.
Además de hacerlo en el centro de salud ubicado en Urquiza y Rivadavia, Telma Sánchez realizó su labor en Coronel Pringles, donde durante tres años y medio cubrió siete días de guardias pasivas de corrido. Trabajaba allí en el hospital y en un sanatorio privado. Y en la actualidad tiene una guardia activa los sábados en el hospital provincial de Nueve de Julio.
-¿Quiénes trabajan junto a la obstétrica en un parto?
-Junto a nosotros trabajan las enfermeras, el médico; el ginecólogo de guardia o, si es particular, el médico ginecólogo de cabecera que tenga la paciente; y el pediatra, para recibir al recién nacido.
-¿En qué consiste el trabajo de ustedes?
-El trabajo nuestro es la asistencia del embarazo, parto y puerperio normal. Nosotros hacemos todo lo que es normalidad. Siempre trabajamos con el médico a la par, porque cuando se complica continúa el médico. La complicación del embarazo, del parto o del puerperio, la tiene que ver el médico. En Henderson trabajamos con el médico todo el tiempo, pero, por ejemplo, en Nueve de Julio, al parto lo atiendo sola; si algo se complica, lo llamo y el médico viene. Si no hay ninguna complicación, lo atiendo sola, igual que al embarazo. Y en el puerperio, que es el período posterior al parto, durante 45 días, también hacemos el seguimiento de la mujer.
-¿Y en el embarazo cuándo comienza el trabajo? ¿Desde el primer día?
-En realidad, desde que la mujer queda embarazada, desde que tiene un test de embarazo positivo, hasta los 45 días posteriores al parto, la podemos ver; ya te digo, siempre dentro de la normalidad. Hay hospitales, por ejemplo, que tienen como concepto, los que hacen guardias pasivas, que tienen que venir de la casa, que si son embarazos de menos de 25 semanas lo ve solamente el ginecólogo; pero, en realidad, nosotras vemos todo. En Henderson vemos todo. Las primeras en ver a una embarazada, tenga lo que tenga, somos nosotras. Embarzadas con dolor de panza, con dolor de cabeza, con un problema de presión, siempre nos llaman a nosotras a la guardia. Después se hace consultorio de control normal de embarazo y demás. En Henderson, eso lo hacemos en paralelo con el médico, pero nosotras hacemos todo el control.
-¿El trabajo de una obstétrica al momento de un nacimiento se hace de la misma manera siempre o, como reza el dicho, “cada maestrito con su librito”?
-Está bastante protocolizado porque, en realidad, no es algo que cambie demasiado de un paciente a otro o de un médico a otro. Lo que es el parto, el seguimiento del parto, es bastante rutinario. Pero, sí, hay médicos o parteros que tienen diferentes maneras de trabajar. Nosotros tenemos que medicar lo menos posible, que todo sea natural. Pero hay circunstancias en que tenés que dar medicamentos. Por ejemplo: si entra entra una bolsa rota, antes de empezar el trabajo de parto, sí o sí tenés que dar antibióticos, de forma preventiva. Hay diferentes criterios para trabajar, es verdad, pero, más o menos, todos trabajamos de la misma manera.
Después, una de las características principales que tenemos los parteros es que acompañamos a la embarazada en el momento del trabajo de parto. Desde que inicia el proceso de dilatación hasta que nace el bebé pueden pasar horas, y los que hacemos el acompañamiento continuo de la paciente somos nosotros. Entonces, no solamente se hace un acompañamiento obstétrico propiamente dicho en el trabajo de parto, sino que también se hace mucho un acompañamiento psicológico, de lo que es ayudar a la paciente con la respiración; estar permanentemente al lado, la contención. Eso es específico de los parteros.
La protagonista de la nota con Hendersonline no recuerda la numerosa cantidad de personas que nacieron en nuestro pueblo con su asistencia, pero sí se acuerda claramente de quién fue la primera. "Guadalupe, hija de Patricia Burgos y Alcides Chiabrando", afirma; y agrega: "Que ya son abuelos. Así que ya soy abuela..." (Risas).
Consultada acerca de momentos alegres, gratos relacionados con su trabajo, responde: "Alegres, la mayoría. El nacimiento es, siempre, sinónimo de alegría; siempre. Todos los nacimientos tienen emociones diferentes". Como contrapartida, situaciones tristes, amargas: "Hay nacimientos que se complican, se puede complicar la mamá, se puede complicar el bebé. Casos prematuros extremos, fallecimiento de bebés recién nacidos, o en intrapartos, o recibir una embarazada con el bebé en la panza sin vida; son los menos, pero pasa".
Sobre el final de la nota, ante la posibilidad de agregar lo que desee, la licenciada pone de relieve que "los obstétricos tenemos como un algo que sin conocernos, con vernos una vez, con charlar un ratito parece que nos conociéramos de toda la vida. Es como que tenemos códigos implícitos de que nos entendemos con la mirada. Hablamos con la mirada con respecto a las panzas, a determinados casos. Siempre tenemos temas para charlar. Bueno, a lo mejor a todos los profesionales les pasa con sus colegas, no sé; pero a nosotros nos pasa como mucho".
A todos esos profesionales con los que se entiende con sólo una mirada, la obstétrica hendersonense saluda en su día. Especialmente a la coterránea Teresita Manes, a quien considera una referente, y a la bolivarense Daniela Leiva, quien la ha estado cubriendo en el hospital Saverio Galvagni durante algunos de sus sábados de guardia en Nueve de Julio.
Además de celebrar su día, Telma Sánchez tiene por estas horas un festejo familiar muy importante: la fiesta de cumpleaños de 15 de su sobrina Florencia -hija de su hermano Hernán y Silvina-, de quien, además, es madrina de confirmación.