05-06-2018 00:08 |
Pasaron dos años y medio desde que se inauguró la casa velatoria en la intersección de las calles 9 de Julio y Falucho para que la última oración de la liturgia de difuntos comenzara a realizarse también en la capilla ubicada a metros de esa esquina, que fue uno de los motivos por los que se eligió ese lugar para edificar la funeraria. Los responsos empezaron a llevarse a cabo en la capilla Nuestra Señora de Luján (foto) con la llegada a nuestro pueblo del padre Francisco Pérez Cadierno, a quien Hendersonline consultó al respecto
Dos de las cuestiones evaluadas por la Cooperativa de Agua Potable y Otros Servicios Públicos de Henderson al momento de construir la casa velatoria en la intersección de las calles 9 de Julio y Falucho fueron el camino recto que desde allí hay al cementerio y la cercanía con la capilla Nuestra Señora del Luján, lo que iba a posibilitar realizar en esta los responsos, evitando así que el cortejo fúnebre tuviera que atravesar buena parte del pueblo para llegar a la parroquia Santa Teresita y, luego, continuar su recorrido a la necrópolis.
Sin embargo, mientras el padre Tomasz Wargocki estuvo a cargo del templo religioso ubicado frente a plaza Estrada, esa posibilidad no se concretó. El sacerdote explicó oportunamente los motivos de su negativa en una nota con Hendersonline (http://hendersonline.com.ar/nota.php?noticiaid=10147). Una vez que el párroco Francisco Pérez Cadierno reemplazó al anterior presbítero, la situación cambió, y ahora, la última oración de la liturgia de difuntos se realiza también en la mencionada capilla.
Pérez Cadierno, quien llegó proveniente de Pehuajó para relevar en la parroquia Santa Teresita a Wargocki, señaló a Hendersonline que la iniciativa fue de la Cooperativa, desde donde lo convocaron para plantearle la inquietud.
El padre Francisco agregó que accedió a la petición “viendo que la posibilidad de la capilla de Luján podía ser práctica”. Amplió al respecto indicando que “les ofrecí que podía ser en la capilla o en la parroquia”. Y aclaró que “la decisión del lugar la tienen los familiares de la persona fallecida, no la tiene la Cooperativa ni la tengo yo; lo deciden los deudos”.