Miércoles 19 de agosto de 2026 | Año XVII Nro. 5894
COOP. AGUA POTABLE 2023

DIPU JG25

EDEN

la bancaria

 
 

La anécdota: leche fresquita y barata que viene con yapa

12-06-2011 12:38 | Reza un refrán que de los cuernos nadie se salva. Quizá no sea tan terminante, pero, como enuncia otro dicho popular, que los hay, los hay. Y en los pueblos pareciera que este tema se notara más

Antes era muy común comprar la leche en casas de gente de campo, que ordeñaba sus vacas y luego vendía el producto. No importaba que no fuera entera, descremada ni pasteurizada. Uno iba con una botella, un bidón u otro recipiente y ahí nomás, embudo mediante, la persona le vendía la leche recién traída del campo.


Eso era lo que hacía diariamente este señor. Pero, en determinado momento, la relación con la vendedora dejó de ser meramente comercial. Empezó a surgir cierta simpatía entre ambos y con el correr de los meses se convirtió en una relación íntima. Así, el hombre iba a comprar la leche y, de paso, cañazo.


El marido de la mujer trabajaba todo el día en su campo y regresaba de noche. A veces muy tarde. Sobre todo en época de cosecha. Entonces, para no despertar sospechas de día, los engañeros decidieron dar rienda suelta a su pasión en horas nocturnas.


Como pasa en estos casos, un día el engañado regresó antes de lo previsto a su casa. Grande fue la desesperación que les agarró a los tramposos cuando escucharon el motor de la camioneta del chacarero. Mascardi Patalano –o pata lana- se puso el pantalón a duras penas y salió como un rayo por la ventana del dormitorio.


Cuando el cornudo entraba la camioneta en el garaje escuchó ruidos, por lo que, creyendo que había ladrones, ingresó apurado en su casa y fue derecho al teléfono para llamar a la comisaría.


Enseguida dos móviles policiales con varios efectivos se hicieron presentes en el  lugar. Entraron en la casa, buscaron en el patio, en el garaje, y nada. Entonces decidieron ampliar su búsqueda por el vecindario.


De pronto, en un terreno baldío enfrente de la casa de los lecheros, los hombres de uniforme vieron que unos yuyos altos se movían. Cruzaron ráudamente y apuntaron con sus armas y linternas al centro de atención.


Ahí fue cuando se incorporó de entre el matorral una figura humana de grandes dimensiones y, con los brazos en alto, como rindiéndose, exclamó: “No disparen, soy Mascardi”.


Mascardi Patalano tuvo que confesar a los policías el motivo por el que se encontraba en esa insólita situación. Y los efectivos tuvieron que inventarle otra historia al dueño de casa, para que siguiera siendo cornudo pero no consciente.

 

+ A la edad de 69 años falleció Raúl Di Julio. No se realiza velatorio. Sepelio: martes 18 de agosto a las 16.30 horas. Q.E.P.D.

 
ARBA 2026 DIPUTADOS 26 Cooperativa El Progreso SOLER Federico del Ãlamo hcnet PORTAL URBANO

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Morada-IT : Diseño y Desarrollo Web
(C) Copyright 2010 - Todos los derechos reservados - Registro DNDA: RL-2024-48118663-APN-DNDA#MJ 
Domicilio legal: Calle 37 Nro. 479, La Plata, Pcia. de Buenos Aires
Correo electrónico: info@hendersonline.com.ar