Norma de Lio: 'Me ha apuntado con el dedo gente que hoy deberÃa estar metida bajo cuatro capas de tierra, escondida'
Una vez que en la mañana del jueves 7 de diciembre habían quedado conformadas las presidencias del Honorable Concejo Deliberante (HCD) y de los bloques para el nuevo parlamento, además de la composición de las distintas comisiones, la reelecta presidenta, Linda López, agradeció por el respaldo recibido para continuar en ese cargo, se refirió a la actividad legislativa que se realizó durante el presente año y a la forma en que se trabajó, y pidió la colaboración de todos para lo que viene.
Finalizados los aplausos tras la alocución de López, el entrante edil Luis Pérez, presidente de la nueva bancada de Frente Cambiemos, consultó a la presidenta del cuerpo, "a modo de aclaración, nada más: La concejal De Lio, ¿queda formando parte del bloque justicialista Frente para la Victoria?".
La pregunta de Pérez estaba sustentada en lo que él ya había mencionado al momento de nombrar a los integrantes del bloque opositor y no contar a De Lio. El desplazamiento que le habían hecho a la edil era por su voto positivo en favor de López para la presidencia del HCD, decidiendo de esa manera que el oficialismo siga teniendo el poder de desempardar a su favor alguna votación que quede igualada en voluntades por bando.
El malestar en sus compañeros de bancada también lo había producido la aceptación por parte de De Lio de la moción como vicepresidenta primera del Concejo que había hecho el peronismo. Aceptó y recibió los votos suficientes para pasar a ocupar ese puesto.
La presidente López cedió la palabra a la concejala, para que respondiera por sí misma la consulta de Pérez.
Entonces, De Lio señaló: “Más allá de lo que digan, murmuren o demás, se puede estar o no de acuerdo con una gestión, se puede estar o no de acuerdo con lo que hasta uno mismo ha elegido; porque muchas veces votamos pero después, en el camino nos encontramos que no todo es como nosotros esperábamos. Y nos pasa; y si hacemos un análisis de conciencia, nos sentamos a analizar lo que pasa todos los días, no todo, en ningún lugar, ni en la Municipalidad, ni en la Provincia, ni en la Nación, es como uno espera. Originalmente, y desde siempre, tengo…”.
La alocución fue interrumpida algunos por insultos, entre los que se escucharon “panqueque”, “traidora”, “vendida” y “cara de bigornia”. También la expresión “paguen el aguinaldo”.
Aquí fue cuando tomó la palabra la presidente del cuerpo para pedir que “el recinto sea desalojado, porque así, en estas condiciones, no se puede sesionar. Así que, por favor, voy a pedir que tranquilamente se desaloje el recinto”.
Allí se escuchó a la concejala suplente de Cambiemos Liliana Muñoz, ubicada entre el público presente, que le dijo a López: "Qué democrática es usted".
Retrucó la presidente del cuerpo: "Sí, es democracia. Y usted (a Muñoz) no puede hablar porque está fuera del recinto. Cuando usted ocupó la banca se la respetó totalmente, y acá no se está respetando a una concejal. Así que, por favor, antes de que llame a la fuerza pública, se levantan y desalojan el recinto".
Siguieron murmullos por la amenaza de desalojo y añadió quien retuvo la presidencia: "Por favor, con respeto se desaloja el recinto. Le voy a aclarar que se hace en las condiciones que esta presidencia marca".
Nuevamente murmullos, y no tanto, gritos, expresiones como "paguen el aguinaldo", "mal ejemplo", "cara de bigornia", "vendida", "panqueque", y, finalmente, el desalojo, no solo de quienes habían proferido los insultos y las demás palabras sino de todas las personas ubicadas detrás de las bancas. Esta decisión recibió posteriormente cuestionamientos y fue catalogada como abuso de autoridad y poder.
Siguió con la palabra la presidente: “Estas son las cosas que no tienen que pasar en el recinto, porque acá trabajamos democráticamente”. En tanto que, dirigiéndose al edil Luis Pérez, continuó: “Luis, vos sos parte de decir cómo se te atendió cuando viniste, te ofrecimos todo, y es tu gente la que está haciendo esto”. Añadió López que “es una vergüenza que gente con educación, con un proyecto, que estuvo en estas bancas, se esté comportando de esta manera. Yo nunca esperaba esto, tener que acudir a esta situación”. Insistió además con que hasta que no se desalojara todo el recinto no se iba a continuar sesionando.
Cuando ello ocurrió siguió el desarrollo del último tramo de la sesión preparatoria, y retomó la palabra Norma de Lio, para explayarse largamente en su respuesta, que se transcribe a continuación de este punto.
“Señora presidente, la verdad, no salgo de mi asombro. Creí que estas cuestiones se habían dejado de lado hace tantísimos años, donde presencié una sesión tumultuosa; el recinto estaba dispuesto de otra manera, y fui testigo de una sesión lamentable. Creí que la República Argentina había decidido que había cuestiones que no se iban a volver a repetir. Creí que en algún momento, aun dentro de un mismo grupo político, se podían respetar las disidencias. Creí que se había acabado el tiempo de agachar las orejas y decir todo que sí. Creí que habíamos entendido que, más allá de lo que el pueblo decide al votar, nosotros somos funcionarios públicos, pero desde el momento que se termina la elección, se conocen los resultados, pasamos a ser concejales representantes de todos los habitantes del distrito. Imagínese si yo ahora salgo a la calle y empiezo a denunciar todas las voces que me insultaron. Imagínense si yo salgo a la calle y empiezo a denunciar, por ejemplo, a gente que ahora es funcionaria pública, y de la Nación. Entonces, siempre he actuado según mi conciencia, y me hago cargo de lo que digo y lo que hago.
Lástima que la gente que estaba detrás nuestro, y digo gente porque me molesta decir gentuza, porque pensé que ese título lo tenía solamente un grupo de gente, porque escuché, hasta sigo escuchando me parece, ’nos tuvimos que aguantar los bombos’. Está bien, se tuvieron que aguantar los bombos, yo también estaba en esa sesión. Pero es vergonzoso que gente adulta, profesional, representante de distintas instituciones, padres de familia, dueños de negocios, tantas cosas que pasan en una ciudad tan chica como la nuestra, salgan a vituperar y a decir cualquier barbaridad. Que sepan, señora presidente, que no me hace mella lo que vayan a decir, no me hace mella. Lo único que les voy a pedir es que, más allá que me van a seguir faltando el respeto, porque cuando uno tienen veneno, lo tiene adentro, y si el veneno no sale en el momento que tienen que salir, después se vuelve un arma más que letal. Entonces, creo que alguna gente gritó desde el veneno, no desde otro lugar.
Además… Tal vez me voy a extender un poco, pero me tomo la licencia. Todos aquellos que hoy me insultaron, me faltaron el respeto, aparentemente forman parte de un grupo de gente que no quería más eso. Entonces, señora presidente, ¿sabe qué?, hay gente en este lugar, que hoy, como dicen habitualmente, mostró la hilacha. ¿Sabe qué? Terminan siendo, ya que se consideran otra clase de gente, terminan siendo igual, o peor, que los que baten el parche. Me duele tanto que habiendo recorrido treinta años de política en este distrito me tenga que bancar que cuatro desorejados, por no decirles otra cosa, salgan a gritar…
A ver, muchachos, votamos a Cambiemos, voté a Cambiemos y, mal que les pese a muchos, lo volvería a votar. ¿Cuál es el problema? ¿Alguno se enteró que el dirigente peronista más importante de la provincia de Buenos Aires fue elegido ayer otra vez presidente de la Cámara de Diputados de la Nación? ¿Alguien se enteró de eso? ¿Y cuál es el problema? ¿Cuál es el problema que en algunas cuestiones esté de acuerdo con el Frente Justicialista y en otras cuestiones no? ¿Cuál es el problema? Si estamos siendo funcionarios de diez mil habitantes, no de una mayoría o de una minoría. Muchachos, estamos en democracia, eh. Estamos en democracia. Y mientras nuestra conciencia este limpia y seamos capaces de mirar a nuestros hijos a los ojos, sin tener que agachar la cabeza, sin tener que esconderse en ningún lado, sin tener que tapar, ni andar escondiendo, que todo lo que uno logra lo logra con esfuerzo, no digo sacrificio porque sacrificio es otra cosa; entonces, ¿por qué no se puede en algún punto coincidir o no? ¿Está prohibido eso? ¿Está prohibido? ¿Quién lo decidió? Porque si alguien lo decidió, yo, todavía no me enteré.
¿Y sabe qué? No me voy a pasar a ningún bloque, no me voy a pasar a ningún bloque. ¿Quiere que haga el unibloque, y que en vez de ser Cambiemos sea Cambiemos Hipólito Yrigoyen? Pues así será. No me interesa a mí eso. Me importa muy poco el nombre de un bloque. Me importa muy poco el cargo: si sos presidente, vicepresidente, secretario, tesorero o vocal último; lo que importa, señora presidente, y señores concejales, es que nosotros, de una vez por todas, dejemos tanta mezquindad, tanta porquería de lado, y seamos capaces de salir a la calle a responderle a cualquiera.
Porque con el criterio que ha usado esta gente hoy para insultarme y faltarme el respeto, y a mí me importa, sabe qué, me digan panqueque, me digan lo que quieran, pero que se hagan cargo, muchachos. ¿Puedo usar un exabrupto? ¿Me permiten, señores concejales, usar un exabrupto? Díganme, ¿quién de todos nosotros no tiene un cadáver en el placar? ¿Quién de todos nosotros orina agua bendita? ¡Muchachos! ¡Por favor! ¡Por favor! Si no somos capaces de entender eso, no entendimos la política; si no somos capaces de entender que la gente lo que quiere es respuesta, no pan y circo, no entendimos la política, señora presidente. Me hago cargo de todo, absolutamente todo, lo que he dicho; todo.
Voy a pedir perdón porque, bueno, habitualmente no hago esto. Los que me conocen saben que yo no hago esto. Pero cuando a uno lo apuntan con el dedo gente que tiene tanto que rendirle a otra gente… Me ha apuntado con el dedo gente que hoy debería estar metida bajo un escritorio, señora presidente, metida bajo cuatro capas de tierra, escondida. Quien tenga la autoridad moral suficiente para decirme de frente…, porque encima hablaron de espaldas, hablaron de espaldas. ¿Yo soy traidora? Eso, ¿qué es? ¿Qué es gritarle de espalda a una persona? ¿Qué es eso? Pónganle cobardía, pónganle el título que quieran. Todavía estoy esperando que un par de energúmenos que han dicho barbaridades de mí, vayan a mi casa, que saben dónde vivo, diagonal 25 de Mayo 75, entre Rivadavia y Sarmiento, por si alguno no conoce las calles, estoy esperando, decía, a que alguno vaya hasta mi casa y me diga ‘Mirá, Norma, ¿sabés qué? Sos una reverenda ahijuna gran siete. Pero que me lo digan así, cara a cara, mirándome a los ojos. ¡Mirándome a los ojos! Y si alguno de todos esos que tienen tanto para decirme es capaz de a hacerlo, es capaz de hacerlo sin que se le enrojezcan los cachetes, señora presidente, porque hay más de uno que debería sonrojarse antes de faltarme el respeto, lo voy a aceptar. Y además, le voy a dar los argumentos, y además, va a tener una respuesta como corresponde. Así, no me interesa en lo más mínimo lo que sean capaces de decir; sí me preocupa lo que pueden ser capaces de hacer. Porque, imagínese, si en un lugar que es el templo de la democracia, como es el Concejo Deliberante, son capaces de ponerse a gritar como si estuviéramos en la tribuna, en la bandeja superior, de la Bombonera, imagínese lo que son capaces de hacer. Entonces, pido disculpas nuevamente.
No me voy para ningún bloque. De última, ¿quieren que corra el cartel de lugar? Corro el cartel de lugar, no hay ningún problema. Pero sepan que si una cosa aprendí, si una cosa me enseñaron en mi casa, es que los demás somos todos iguales, somos todos iguales; tengamos o no tengamos; tenemos apellido ilustre o no tenemos apellido ilustre; seamos rubios de ojos celestes, morochos de ojos marrones; no importa; pesemos 100 kilos o 45; no importa; somos todos iguales, y llegado el momento, todos rendimos cuentas de lo que hacemos. Si hacemos las cosas bien, nos irá bien; si hacemos las cosas mal, nos irá mal; y si hacemos las cosas más o menos, en consecuencia. Aprendí eso, aprendí el respeto, y aprendí que no doy un paso atrás ni pa' tomar carrera, señora presidente. Yo sigo en mi postura. Y cuando crea que la gestión se está equivocando, lo marcaré, y cuando crea que en la gestión se estén haciendo las cosas como corresponde, también lo voy a decir. Muchas gracias, señora presidente”.
En las expresiones de la edil puede leerse claramente que no tenía intenciones hasta ese momento de dejar la bancada del Frente Cambiemos, aunque dejaba la puerta abierta a hacerlo, y formar un unibloque, en caso de que se decidiera eso.
Eso ya estaba decidido, teniendo en cuenta los dichos del edil Luis Pérez, como señalamos al comienzo de esta nota. Como para que no quedaran dudas, luego y pese a la respuesta de De Lio, el presidente de la oposición parlamentaria ratificó la conformación con cuatro integrantes.
"Simplemente expresar, como presidente de bloque, el repudio a lo sucedido. No comparto lo expresado por Norma, sí lo respeto, y sí vuelvo a rectificar, a ratificar, perdón, que el bloque Cambiemos está conformado por: Juan Augusto Mateos, Myrian Garciari, Christian Larraburu y yo".