|
La historia del ex matadero contada por un abogado hendersonense 19-04-2011 02:35 | "Que 20 años no es nada, que febril la mirada, errante en las sombras te busca y te nombra. Vivir, con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez". Han pasado más de dieciocho años desde que el matadero municipal fue concesionado, con su posterior venta. En ese lapso muchas cosas se han dicho y ha habido mucho fuego cruzado sobre el tema. Hoy, el abogado Jacinto González realiza para Hendersonline un racconto de los hechos
FRIGORIFICO MUNICIPAL
El cuento comienza a fines del año 1992, cuando el ejecutivo otorga la explotación en concesión del matadero a la firma Hendersur S.R.L., por un plazo de 25 años, prorrogable por 5 años más. Como contraprestación, Hendersur se OBLIGA en un plazo no mayor a dos años a adecuar las instalaciones con el objeto de habilitarlo como “MATADERO FRIGORIFICO DE 2DA. CATEGORIA” y a realizar una inversión mínima de Pesos dólares (recordemos que regía la ley de convertibilidad) ochenta y seis mil ($86.000). El contrato resultaba claro y preciso al indicar que todas las mejoras que se obliga a realizar Hendersur SRL pasan automáticamente a integrar el patrimonio del municipio de Hipólito Yrigoyen. También Hendersur se obligaba a pagar un canon locativo equivalente al valor promedio de Liniers de 1 kilogramo por animal vacuno y 500 gramos por cada animal porcino que se faenaba. El municipio tenía la obligación de designar un funcionario para fiscalizar la cantidad de animales faenados. Misteriosamente nunca se cubrió este cargo. El contrato de concesión estipulaba que ante cualquier incumplimiento por parte de Hendersur AUTOMATICAMENTE se rescindía el contrato. Esto resulta de suma importancia para lo que viene después.- En el año 1996 comienzan los intentos de adquirir por parte de los accionistas de Hendersur el frigorífico, argumentando la envergadura de las inversiones que debían realizar. Resulta incomprensible este argumento. Las inversiones que se obligaron contractualmente son Ley para las partes y se debieron haber cumplido antes del año 2004. En caso que tales inversiones no se hubieran realizado, el ejecutivo debió haber rescindido el contrato. Ante tal torpeza no se vende el frigorífico. Ya en el año 1997 Hendersur vuelve a la carga con la compra, ahora argumentando la necesidad de expansión y progreso, y se llama a licitación para la venta, la que no se concreta por serias irregularidades en el proceso. El 14 de julio de 1999 se presenta en el expediente 4057-614/99 una tasación que en solo media carilla, con escueto detalle y que omite valorar las mejoras realizadas a las que obligó Hendersur en el contrato del año 92, dictamina que se trata de un matadero y que vale $ 250.000. Es de público conocimiento que en el inmueble se encontraban cámaras frigoríficas y otras herramientas. Aquí, lo que se hizo fue tasar un frigorífico a valor de un matadero. Con un frigorífico valuado como matadero se llama a licitación, pero queda desierta por el simple detalle de que si la adquiría persona distinta de Hendersur, debía esperar 25 años para tomar posesión. Resulta extraño, porque el ejecutivo municipal no rescindió el contrato y luego llamó a licitación, siendo que causales había de sobra y se encuentran acreditadas. Bueno, también resulta raro que el ejecutivo o el bloque oficialista de concejales no dijeran nada de la tasación. Luego de varias idas y vueltas Hendersur S.A. compra en forma directa, sin licitación, “el matadero” por debajo del valor de tasación. Nunca quedó claro cuál era el apuro de vender, y mucho menos por debajo del valor de tasación. Pero como esto resulta poco, la escritura se hace a nombre de Minguillon S.A., lo cual con posterioridad trae unos pequeños problemas judiciales que llegan hasta nuestros días. Recordemos que cuando se trató el punto de cambio de nombre del adquirente la oposición se retiró del recinto del H.C.D., no sin antes denunciar estas irregularidades y las consecuencias que luego, efectivamente, estamos padeciendo todos los vecinos de Henderson.- Años más tarde quiebra la empresa Minguillon S.A., trayendo aparejado para el pueblo importantes perjuicios, en razón que se deja a todos los empleados sin su fuente de trabajo y no se los indemniza; el pueblo se queda sin frigorífico, teniendo que pagar un mayor costo en los cortes vacunos y porcinos; el municipio debe pagar importantes gastos a causa del los juicios; y lo peor de todo es haber vendido un frigorífico y luego de años de juicios y gastos el pueblo recibe como pago un inmueble en ruinas.- Por Jacinto Alberto González
"Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida.
El texto entrecomillado es parte de la letra del tango Volver, cuya autoría es de Alfredo Le Pera |
Lluvia: 10 milÃmetros registró Marcelo Posada Pulverizaciones con el agua caÃda en la madrugada del domingo 16 de agosto. Asà informaron a Hendersonline desde el hangar.
|
|