11-08-2016 08:41 |
El 10 de septiembre de 2013, junto al acompañante terapéutico Miguel Avellaneda, Eliseo Martínez, "Australito", volvió a Henderson. Esa vez estuvo de visita, fue una breve estadía; pero ya comenzaba a prepararse el terreno para su regreso definitivo desde la colonia Montes de Oca, a donde había sido derivado 17 años antes. Volvió para quedarse en nuestro pueblo, su pueblo, a fines de febrero de 2014. Un mes después de su primera vuelta, Hendersonline lo visitó en el hospital ubicado en Torres, partido de Luján, en compañía de Ezequiel Sanz. En este día especial queremos recordar ese momento. Para ello compartimos la nota publicada luego de aquel encuentro, que incluye un video de un pasaje de la charla que mantuvimos con él. QEPD, "Australito"
Hendersonline visitó a Australito en la colonia Montes de Oca
El viernes 18 de octubre nos acercamos a la colonia Dr. Manuel Montes de Oca para visitar a Eliseo Rolando Martínez, quien, como ya hemos publicado, está muy cerca de regresar definitivamente al hogar San José de Henderson, desde donde fue derivado diecisiete años atrás a este hospital de oligofrénicos ubicado en Torres, partido de Luján, lugar que -coinciden autoridades y empleados- no es para que esté él. Compartimos un resumen de la jornada vivida allí, que incluye el video de un pasaje de la charla con Australito
El acompañante terapéutico Miguel Angel Avellaneda se había encargado de avisar en la colonia que iban a ir a visitarlo. Olga Villanueva, jefa del Servicio Social, pasó el dato al pabellón 8, donde él vive. Entonces, allí, la operadora Yanina, o Yina -como él le dice-, se encargó de ir a buscarlo afuera y llevarlo a uno de los ambientes que tienen entrada y salida al exterior. Y ahí estaba él, sentado a una mesa y con la inseparable bolsa al lado de la silla.
En ese lugar transcurrió parte de la charla, de la cual compartimos diez minutos de video. A lo largo de toda la conversación se mostró de buen humor, de a ratos pensativo, y reiterativo con el pedido de una campera, hasta que -a pesar de que hacía calor- le dieron el gusto. Habló de varias cosas y contó algunas anécdotas vividas en Henderson, como cuando se subía al tren y viajaba hasta Puente Alsina, para luego emprender el regreso a nuestro pueblo, su pueblo; o cuando un subcomisario le envenenó un perro porque “le molestaba” que pasara todos los días por la comisaría… También hizo referencia, brevemente, a una internación en el neuropsiquiátrico Melchor Romero.
Del diálogo participaron además Ezequiel Sanz -quien registró con su cámara gran parte de la estadía en la colonia-, Yanina y Sonia -trabaja en la parte de limpieza y tuvo la cortesía de cebar mates-. Además cruzaron algunas palabras -al tiempo que solicitaban ser fotografiados- otros internos, que entraban y salían por la puerta a la que hicimos referencia.
De un salón contiguo provenía una pegadiza canción interpretada por Miguel “Conejito” Alejandro. Era el momento del baile. El no quiso ir, acusó dolor de pies.
Después lo acompañamos hasta la planta donde a su lado se acuesta a la hora de la siesta. Y posteriormente al lugar donde sirven la merienda, también al aire libre. Luego conversamos un rato más y nos despedimos, con el deseo de que el próximo encuentro sea en nuestro pueblo, su pueblo.
Previo a la visita al pabellón 8, Hendersonline dialogó con Olga Villanueva, jefa del Servicio Social de la colonia. Compartimos algunos textuales vertidos por ella:
“Eliseo siempre fue tranquilo, siempre fue un hombre buenazo, un hombre agradecido de que acá se le dio una cama y un plato de comida”.
“Nunca tuvo algún tipo de cosa que usted pueda decir `está demente´, nunca se lo vi.. Era bastante coherente en sus decires, hablaba de familiares. Con el paso del tiempo nos decía `hace tanto tiempo que no voy a mi pueblo que no sé si viven o no viven´. Es una cosa lógica”.
“Tratamos de que la comunidad de allá (Henderson) responda si realmente había familiares, y lo que logramos es que vinieran los periodistas de un diario (El pueblo de Henderson). Pero no llegó a las autoridades para que dijeran ´pucha, qué macana nos mandamos´ (con derivarlo a la colonia). Ahora sí, ahora sí llegó a eso”.
La visita reciente a Henderson se dio “porque la curadora Aragón me llama en un momento y me dice `Olga, por qué no va a verlo y saca el tema , a ver qué dice Martínez´. Bueno, voy a verlo y en un momento le pregunto si le gustaría volver a su pueblo, y él me dice `estaría bueno volver a Henderson´. Esas palabras me entraron en el alma, y creo que también impactaron a la curadora, porque dijo `bueno, en calidad de visita, en calidad de lo que sea, pero tiene que volver´.
El regreso definitivo a Henderson de Australito -o “el abuelo”, como llaman en el pabellón 8- se dará seguramente cuando se completen uno o dos estudios que restan realizarle y se envíe a la curadora María Francisca Aragón el estudio del equipo interdisciplinario (se mandaba este lunes 21) en relación con la solicitud de traslado.
Hendersonline agradece a Ezequiel Sanz, a Australito y a otros internos de la colonia Montes de Oca, a Miguel Angel Avellaneda, a Olga Villanueva, a Yanina y a Sonia por permitirnos compartir una jornada en la que el afecto y la inocencia se manifestaron en su más pura esencia.