06-06-2016 09:40 |
Desde el lunes 2 de mayo se dejaron de hacer los sorteos de la Tarjeta Solidaria de la cooperadora del hospital Saverio Galvagni, que debió discontinuarse debido a la falta de la renovación del decreto municipal habilitante. A más de un mes la cuestión sigue sin resolverse y esperan ser sorteados 239.000 pesos que quedaron en el pozo acumulado. Hendersonline dialogó con la administradora de la tarjeta en Henderson, Esther Barrios, quien pide que si el municipio decide no habilitarla nuevamente, al menos se haga un decreto que permita un nuevo sorteo y se entregue el dinero a un ganador
Respecto de la demora por parte de la asesoría letrada del municipio, Barrios dijo que “la excusa del municipio es que se perdió una planilla y que no hay un contrato, y siempre se hizo un decreto, hasta cuando se modificó la tarifa”.
“El presidente de la Tarjeta Solidaria pidió una reunión con el intendente para que le dé una explicación para ver por qué, así, de la nada, desde hace un mes que no nos dan la respuesta”, explicó la administradora. Dicha reunión había quedado pactada para el miércoles 8 de junio, pero fue postergada y se realizaría el viernes 10.
“Queremos que hagan un decreto, y que se haga la Tarjeta Solidaria, y que si no sale por quiniela se realice un sorteo especial, pero nosotros tenemos que darle la plata a la gente”, dijo Barrios, quien aseguró que “si el hospital no quiere la Tarjeta hay otras instituciones para llevarla”.
La cooperadora del hospital, cuya Comisión Directiva se renovará el próximo 30 de junio, es la que tiene el dinero del pozo mayor para cuando éste encuentre el feliz ganador. Son 239.000 pesos.
Ante la posibilidad de que el municipio decida dejar sin habilitación dicho juego de azar, la intención de los organizadores es que el acumulado sea puesto en juego aunque sea por última vez.
“Nosotros queremos que la tarjeta siga, pero si no la quieren continuar, que nos den un decreto para que se haga al menos un sorteo más, y en caso de que no salga ningún ganador (por la manera tradicional), que se metan los cupones en una urna y ante escribano se saca un cupón y chau. Pero para eso necesitamos un decreto del municipio. Nosotros queremos que el dinero quede en la gente, porque es de la gente; y creo que a eso no le pueden decir que no”, insistió Esther Barrios.
Por último pidió por el trabajo de los chicos con capacidades diferentes que hasta el último sorteo se dedicaban a la venta de los cupones.