DarÃo Gallego: el ingeniero hendersonense que le mejora la cancha a Villa San Carlos
26-03-2016 17:46 |
Se fue de Henderson con sus ilusiones a cuestas en 2007, para anotarse en la facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de La Plata. Hace un año se recibió y hace cuatro meses es el responsable de la cancha del Club Villa San Carlos de Berisso, que juega en la Primera B Metropilitana. Darío Gallego tiene 27 años y está feliz con su trabajo, una modalidad poco explorada por ahora por los ingenieros agrónomos, pero que abre un interesante campo laboral. El canchero de la Villa habló con Hendersonline de cómo llegó al club, su trabajo y sus sueños.
-¿Cuándo te recibiste?
-Hace un año, el 30 de marzo de 2015.
-¿En la facultad decidiste que te ibas a dedicar a esto?
-No hay una especialidad sobre césped deportivo en la facultad. Hay una materia que se llama paisajismo, y se ve muy poco, unas cuatro horas, césped deportivo. Pero yo ahí me enganché, no paré, y me dediqué exclusivamente a esto, e hice algunos cursos.
-Lo estudiaste por tu cuenta…
-Claro, hice un curso en la universidad de Morón
-Bueno, ¿y ya estás trabajando?
-Sí. Estoy asesorando en algunos predios que hacen fútbol amateurs; y estoy prácticamente de canchero en Villa San Carlos.
-¿Cómo llegaste a Villa San Carlos?
-Fui y dejé el currículum en la sede, donde tenía de referencia a un amigo mío que es el intendente de Gimnasia y Esgrima La Plata, Ariel Almeira, que también se dedica a eso. Lo llamaron a él, preguntaron por mí, él me recomendó y terminé en la Villa.
-¿Cuánto hace que estás en el club de Berisso?
-Cuatro meses.
-¿Y ya se han visto los resultados del trabajo en el estado de la cancha o se debe esperar un tiempo más?
-Sí Era una cancha que tenía mucho trébol blanco, y de a poco la fuimos mejorando. Hay que meterle mucho laburo, es un trabajo de todos los días. Pero sí, se ven los resultados; por lo menos la gente me felicita, le gusta la cancha. Yo lo veo con ojo crítico, y a mí por ahora no me gusta, porque quiero que esté mejor.
-Por ahí te tendrían que haber llamado para el estadio de Córdoba, donde juega la selección el martes y se ha visto un campo de juego en muy mal estado.
-(Risas) Sí, es un laburo muy difícil. Yo escucho que critican mucho la cancha de Córdoba, pero la verdad es que siempre se le echa la culpa a los pobres cancheros.
-¿Estás contento con este rumbo que tomó tu carrera de ingeniero agrónomo?
-Sí, sí. Re contento. Es un mercado que está para llenarse, porque pocos agrónomos se dedican a esto. Uno fue ese el motivo, y el otro es que siempre me gustó el deporte. Jugué al fútbol desde chico y no llegué, entonces quería dedicarme a esto.
-¿Y cuál es tu sueño?
-Mi sueño, que es lo que me empuja a seguir en esto, es estar en River o en AFA.
-¿Vas habitualmente a Henderson?
-Sí, voy bastante.