26-01-2016 12:28 |
Los vecinos que concurren por diferentes diligencias a los bancos Provincia y Nación tienen que armarse de mucha paciencia hasta ser atendidos. Las demoras comprenden tanto a las cajas como a otros sectores de las entidades financieras, y obedecen, sobre todo, a la falta de empleados. Una persona que realiza trámites en nuestro pueblo refleja ante Hendersonline el panorama que presencia a diario en la esquina de Rivadavia y Florida y en la intersección de esta última calle y Almafuerte. El testimonio es coincidente con comentarios escuchados en ambos lugares
"La atención al público es un desastre", indicó a este medio, de forma tajante, la persona que realiza trabajos de gestoría y otros trámites en los dos bancos de nuestro pueblo.
Si bien prefirió mantener en reserva su identidad, la mujer sacó a la luz su descontento, que parece ser el mismo que tienen muchos vecinos cada vez que concurren al Provincia y al Nación.
Afirmó que en los últimos días, de cinco cajas con las que cuenta el banco de la puerta de entrada verde, sólo funcionan dos. Y añadió: "A las 3 menos cuarto queda un solo cajero, y a la hora de comer también queda uno solo". Resaltó que esa falta de personal es lo que ocasiona las largas colas y la extensa espera que deben soportar los clientes para ser atendidos.
Pero parece que no sólo la lentitud en la atención deben padecer los usuarios, sino también, en algunos casos, hasta exabruptos por parte de empleados.
"Si voy sola y me quejo, empiezan a forrear", señaló, sin eufemismos, la persona con la que habló Hendersonline. Y aseguró, también sin rodeos, haber escuchado decir a un cajero de la entidad de Rivadavia y Florida, en referencia a una señora mayor que se había quejado, 'dejala para lo último a esta vieja c.......'.
Como escribimos más arriba, el descontento también tiene como destinataria a la entidad financiera ubicada en Rivadavia y Almafuerte.
"En el banco Nación boludean, hacen lo que se les canta las pelotas", enfatizó la mujer, que había ido levantando temperatura a medida que daba su testimonio y a esta altura menos aún le importaba cuidar el léxico.
La encargada de hacer trámites para terceros contó una anécdota de la que fue testigo y que es una gota más que colabora para hacer rebasar la cisterna donde la gente almacena la paciencia.
"Un día que llovía estaba en una de las tres cajas del Nación, y la caja de al lado estaba vacía, pero había una fila de personas esperando para ser atendidas. Entonces le pregunté al cajero que me atendía a mí dónde estaba su compañero. ¿Sabés qué me contestó? 'Se fue a la casa, dijo que iba a entrar la ropa que había dejado tendida'... Dejó la caja sola y a la gente esperando como 40 minutos; de terror".
Para finalizar, la mujer sostuvo que la mala atención en los bancos locales "viene de tiempo atrás, pero cada vez es peor". Y remató: " Todos los días salgo después de las 3, y a veces me quedo hasta las 5".
Según pudimos saber, este año se jubilarán varios empleados bancarios en nuestro pueblo, por lo que, en caso de no haber incorporación de personal, las demoras en la atención en los bancos de Henderson irán acrecentándose.