Ricardo Mora menciona a los integrantes de su núcleo familiar más cercano: “Soy hijo de ‘Tito’ Mora e Inés Bruschi, que falleció este año. Mis hermanos son Alvaro y Franco. Mi señora se llama Julia Martínez y también es de Henderson. Y tengo tres hijas: Catalina, de 5 años; Juana, de 3 años; y Renata, de 4 meses”.
Agrega al respecto: “Mi familia es un gran sostén para que yo pueda desarrollar mi actividad con total normalidad. Sin el apoyo de ellos no podría dedicarme ciento por ciento, ya que por momentos me toca viajar mucho”.
En Henderson, el protagonista de esta entrega de “No te olvidés del pago” vivió en dos domicilios. El primero fue la casa 44 del barrio de avenida San Martín, donde pasó gran parte de su infancia y “con los mejores vecinos: la familia García”. A los 13 años, aproximadamente,“fuimos a vivir a la calle Belgrano 647, donde viví hasta que me fui a estudiar. Esta fue la casa de mis abuelos maternos, y donde conocí vecinos nuevos, con familias que hacía muchos años vivían en el barrio”.
Una pincelada del barrio, amigos, juegos, anécdotas
‘Ricky’ cuenta que “en el barrio Alborada fue donde tuve los amigos de la infancia”. Entre ellos nombra a: “‘Pali’ Mateos, Pascual Ledesma, ‘Torta’ Hernández, Roberto Rodríguez, Andrés Otero, Fernando Unzué, Juanjo Mateos, Gisella Rodríguez, Martín Castaño, Juani y Fede Flores, Mari y Sol García, Martín Alvarez (que era amigo de mis hermanos más grandes pero compartíamos mucho) y seguramente algún otro que no me estoy acordando ahora”.
Entre los juegos de los que disfrutaba junto a la barra de amigos por aquellos años, expresa: “Jugábamos mucho al fútbol en el barrio, al famoso 25. Luego habíamos armado una pista y nos pasábamos todas las tardes andando en bici. Más de una vez nuestros padres llevaban a alguno al médico por algún golpe”.
En cuanto a anécdotas vividas en esa época dice tener “un montón”. Y trae a su memoria una “que siempre me remarca Jorge García: yo era muy chiquito y andaba en bici; había un escalón en la vereda y él siempre me decía ‘cuidado con el escalón’, y yo siempre terminaba en el piso...”.
Recuerdos de sus abuelos
“A mis abuelos maternos Ricardo y Victoria Bruschi, casi que no los pude disfrutar mucho porque fallecieron cuando yo era muy chiquito. En su lugar adopté a los abuelos García, Ofelia y Marcelino. Jugábamos mucho en su quinta junto a mis hermanos y Mari; luego con Sol. Son como parte de mi familia. Con mis abuelos paternos, Roberto y Delfina, compartía cada vez que íbamos a Mones Cazón. Jugábamos también en el campo donde ellos trabajaban. Actualmente me queda mi abuela Delfina, a la que voy a visitar para las Fiestas, ya que el 24 de diciembre es su cumpleaños”.
Primaria, secundaria y profesorado; compañeros y docentes
“Hasta 5º grado fui a la Escuela Nº 2, donde también fueron mis hermanos, y 6º y 7º los terminé en la Escuela Nº 1, después de insistir mucho a mis padres porque estaban muchos amigos del barrio en esta escuela. Compañeros de ambas escuelas, un montón, y grandes amigos”, dice Ricardo Mora, y nombra a cuatro de ellos: “‘Pali’ Mateos, Pascual Ledesma, Enrique Viñales, Sergio Campitelli”.
En cuanto a maestras, “de la que más me acuerdo de la escuela primaria, porque era muy buena, es de Mabel Montovio. Y otra maestra que recuerdo mucho, pero del jardín, es a Beatriz Cuadrado; también la recuerdo porque nos daba mucho cariño”.
El hendersonense radicado en Cinco Saltos cursó la etapa secundaria en el ahora ex Colegio Nacional, en el turno tarde. “Mi promoción fue la del año ’99, y éramos muy poquitos egresados los del curso de la tarde. Fue una experiencia muy linda, de la que recuerdo mucho y les tengo mucho afecto a mis compañeros. Sofía Darrigrand, con quien compartí todos los años de la secundaria y pasábamos mucho tiempo en su casa junto a varios de mis compañeros: Nicolás Delacre, Gastón Fuentes, Alvaro González, Enrique Viñales, Alvaro Pose, Romina Barraza, Juan Martín Piergüidi, Luis Arenas, Fabio Duche.
Nos íbamos en bicicleta al campo de Nico Delacre los fines de semana y compartíamos muchos momentos muy lindos”.
Entre los profesores que recuerda mucho se encuentran: “Mari Lastra, con quien compartí muchos momentos fuera del colegio; es el día de hoy que cuando puedo paso a saludarla; ‘Ñato’ Pizarro, que fue mi profe de Educación Física durante los cinco años; también Gabriela Galassi. Otros profes que compartí poco dentro de la secundaria pero que compartí mucho tiempo con ellos y su familia son “Flaco” Pérez y “Flaca” Macías; todas las tardes de la secundaria me la pasaba con ellos y escuchando a la Chichipio”.
Durante estos años asegura Ricky que formó su grupo de amigos que poco tenían que ver con la secundaria y que son sus amigos de toda la vida: “Los Miserables”. Cuenta que “son amigos con los que compartimos mucho tiempo y los extraño un montón: Ezequiel Criado (padrino de una de mis hijas), ‘Zorrito’ González, Andrés Otero, Hernán Acuña, ‘Chiche’ Ferreira, Juan Martín Piergüidi, Félix Martín, Charrita, Martín Fidalgo, ‘Pitoto’ Giménez, ‘Pali’ Mateos, Gustavo Rojas (recientemente papá), Juan Pablo Novillo, Fernando Madrid, Fernando Viñales, ‘Pili’ Calles, Fernando Lombardo, Fernando Unzué, Miguel González, Gastón Fuentes, ‘Pino’ Manso, Arébalo (que no es de nuestra camada pero compartimos mucho). ¡Espero no olvidarme de ninguno!
Después de la secundaria en la actual EES Nº 2, el menor de los tres hermanos Mora estudió en Pehuajó la carrera de Profesor de Educación Física. “Gracias al incentivo de Juan Alberto Martín, Ricardo Tolosa y ‘Ñato’ Pizarro”, señala, y agrega: “Me recibí en el 2004. También recuerdo muchos compañeros y profesores, como Carlos Amoroso y ‘Nacho’ Barrena (un gran amigo)”.
“Voy y vengo”, dijo Mora… y se quedó a vivir en el sur
Ya con el título debajo del brazo, el hijo de ‘Tito’ e Inés rumbeó en 2005 para la ciudad de Cipolletti, en Río Negro; “a visitar a un compañero de 9 de Julio, Gerardo Alvarez, que se había recibido conmigo. Llevé mi currículum vitae por las dudas, pero nunca con la intención de quedarme. Resulta que a los pocos días tenía trabajo en un jardín. Al año me fui como Director de Deportes a San Patricio del Chañar, provincia de Neuquén, donde también di mis primeros pasos como entrenador de jockey”.
Actualmente, y desde hace tres años, vive nuevamente en Río Negro, esta vez en Cinco Saltos. Eligió esta localidad porque “es dentro de todo tranquila, que tiene varias cosas para nuestras hijas y está a unos 15 kilómetros de Neuquén, capital que es donde actualmente trabajo”.
También destaca de esta ciudad que “me hace acordar mucho a Henderson, la gente es muy solidaria, es un lugar cómodo y para el verano cuenta con un lago muy lindo: el lago Pellegrini”.
Respecto de alguna fiesta típica que se celebre en Cinco Saltos, el profesor de Educación Física indica: “En noviembre se festeja el aniversario de la localidad con un festival como el Henderson Canta; y en el mes de febrero, en General Roca se hace la Fiesta de la Manzana. Es muy linda, con los mejores artistas del país; la visitan 100 mil personas por noche (les recomiendo que vengan a verla)”.
En Cinco Saltos “debe haber 40 mil, más o menos”, expresa sobre la cantidad de habitantes; y en cuanto al trato cotidiano entre los vecinos dice: “Vivimos en un edificio donde los vecinos son bárbaros; la verdad que tanto nosotros como nuestras hijas compartimos mucho con ellos”.
También refiere que “es una ciudad tranquila, limpia; como en la zona hay bastante turismo se respeta mucho al peatón y el paso de las rotondas”.
Con relación a la fuente laboral más importante, Ricardo Mora asegura que la ofrece el petróleo, lo cual “hace que todo lo demás se desarrolle con normalidad”.
¿Similitudes con Henderson? Claro. “De todas las localidades que me tocó vivir es la que más comparo con Henderson: la gente es muy amable, hay calles y veredas anchas, la gente se sienta a tomar mate en la vereda”, describe las semejanzas con su pueblo natal.
Consultado acerca de si tiene conocimiento de que en Cinco Saltos vivan otros hendersonenses, el esposo de Julia, quien también es oriunda de nuestro pueblo, responde: “Creo que no hay nadie de Henderson, pero por la zona sí hay una montón. Tengo poco trato, ya que por mi trabajo no me queda mucho tiempo libre. Con el que más trato tengo es con Cristian Parejas, que puso un restaurante muy lindo en la calle Juan B. Justo al 600, en Neuquén capital. Se los recomiendo para cuando pasen por Neuquén”.
-¿Cuál es tu actividad laboral hoy por hoy y de qué cosas disfrutás en el tiempo libre?
-Tengo dos trabajos, ambos relacionados con el jockey. Uno es en la Subsecretaría de Deportes de la provincia de Neuquén como coordinador del hockey de la provincia, donde desarrollamos el hockey neuquino ya sea comunitario como federados, juegos Neuquinos y Evita, seleccionados de la Federación Neuquina. Y mi otro trabajo es de entrenador de hockey de la línea A del Club Alta Barda de Neuquén, donde contamos con 400 jugadoras, aproximadamente. Allí trabajo con grandes compañeros y profesionales, como lo son Gustavo González, Gastón Shell, Alejandra Rondot, Martín Riera, Micaela Landeiro y Juli Torena, que son parte del staff técnico de las divisiones competitivas (séptima a primera división). El poco tiempo libre que tengo lo destino para mi familia, viajando o compartiendo momentos con amigos de la zona.
Con respecto a otras ciudades que le gustan de la provincia patagónica, ‘Ricky’ afirma: “Mi trabajo me dio la posibilidad de conocer casi todo el país, pero las más lindas son las localidades de Neuquén: San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Villa Pehuenia, Caviahue; y todo el norte de la provincia: Chos Malal, Andacollo”.
-¿Con qué frecuencia visitás Henderson?
-Dos o tres veces al año visitamos Henderson. No hay mejores vacaciones de verano que ir a Henderson, no lo cambio por nada; tomar mates y comer asados con amigos, que mis hijas jueguen en la vereda… Siempre paramos en lo de mis cuñados José y Analía, que los queremos mucho. Ellos siempre nos visitan por el sur.
-¿Tenés un lugar que sea una parada obligada, que tengas que pasar sí o sí antes de regresar al sur?
-Sí, un montón. No puedo irme de Henderson sin pasar a saludar a la familia García; siempre paso por lo de mi amigo Eze Criado o a saludar a sus padres, Rulo y Mirta; y por lo de la familia Darrigrand, que últimamente los tengo medio abandonados (el próximo viaje voy a pasar sí o sí).
-¿Cómo viste al pueblo la última vez que estuviste?
-Siempre lo veo igual: prolijo, tranquilo y lindo.
-¿En qué cosas notás que ha cambiado desde que te fuiste hace diez años?
-No veo muchos cambios; siempre se ve ese pueblo tranquilo, con casi la misma cantidad de habitantes de siempre, y con gente buena que te saluda constantemente por la calle.
-¿Está en tus planes volver a radicarte algún día en Henderson?
-Si fuera por mí me volvería mañana, pero se hace muy difícil porque uno ya tiene sus trabajos y nos da un poco de miedo volver a empezar en lo laboral. Pero se extrañan mucho los afectos de Henderson; para mí es una localidad ¡muy especial!
Bonus track: logros deportivos
Como se desprende de sus palabras, no es un tema menor a tener en cuenta en la vida de ‘Ricky’ Mora el aspecto laboral. Hace tiempo Hendersonline publicó en más de una oportunidad información referida a los logros que el hendersonense obtuvo como entrenador de jockey. Y 2015 también le ha traído muchas satisfacciones en el desempeño de su profesión. A continuación lo cuenta:
“Este año fue muy positivo en lo deportivo, ya que logramos con el club subir al podio del torneo 4 Provincias, donde participaban 13 clubes de Chubut, La Pampa, Río Negro y Neuquén, siendo Alta Barda el único club de Neuquén que accedió a las semifinales de este torneo de clubes de la Patagonia. Este semestre tuvimos la posibilidad de salir campeones en seis de las siete divisiones de los torneos organizados por la Federación Neuquina de Hockey ‘Torneo Neuquino’: campeones en Séptima B y Séptima A, en Sexta B, Quinta B y Quinta A, y campeones con la Primera Caballeros. También tuvimos muy buenas posiciones en el torneo Integración que se juega con Río Negro: primer puesto en Séptima, cuarto en Sexta, segundo en Quinta, tercero en Primera Caballeros y cuarto en Primera Damas.
Lo que viene es en dirección ascendente
Si el año que se está yendo fue muy exitoso para él en lo laboral, lo que promete el que está llegando no tiene nada que envidiarle. ¿De qué se trata? Ricardo Mora lo explica:
“En el 2016 realizaremos con el club una gira por Europa, donde jugaremos en Madrid, Barcelona; visitaremos París, Brujas. Jugaremos también en Amsterdam dos test mach y realizaremos una clínica y finalizaremos la gira en Bruselas. Es un sueño que planificamos luego de la gira que realizamos el pasado año en Chile, y por suerte estamos muy cerca de poder llevarlo a cabo. Viajaremos con una delegación de, aproximadamente, setenta personas”.
Esperamos que, al igual que nosotros, hayan disfrutado de esta entrega de “No te olvidés del pago”. Hasta la próxima.