20-11-2015 13:19 |
De acuerdo a información oficial suministrada desde la Estación de Policía local a Hendersonline, dos hombres y una mujer de nacionalidad peruana y una mujer boliviana fueron aprehendidos en la madrugada del viernes 20 de noviembre en la ciudad de Benito Juárez, luego de un seguimiento que se les venía efectuando a raíz de los ilícitos cometidos en comercios de diferentes localidades; entre ellos el saqueo perpetuado a principios de septiembre en nuestro pueblo en el negocio de venta de ropa (foto) de la vecina Miriam Conde. Según la información habilitada a este medio, están en plena etapa investigativa, pero existen vehículos secuestrados, que serán exhibidos a testigos para reconocimiento. También se realizará reconocimiento de los imputados en rueda de personas. Además, como parte del operativo, en cuya parte investigativa colaboró personal de la comisaría local, se están llevando a cabo otras diligencias y colectando más medidas de prueba. En las próximas horas, cuando se culmine con la investigación, sería emitido un parte policial al respecto, con mayores datos y detalles.
Se transcribe a continuación el parte policial enviado con posterioridad a la precedente publicación
PARTE POLICIAL
El día viernes a la madrugada, en la ciudad de Benito Juárez, y luego de varios meses de intensa búsqueda, se desbarató la banda que saqueaba las tiendas de ropas de reconocidas marcas, procediéndose a la aprehensión de cuatro de sus integrantes. En nuestro medio resultó damnificada por los hechos la vecina Miriam Conde. Se conocen al menos tres locales de la zona que fueron “arrasados” por los malvivientes, que no solo se llevaron la mercadería en algunos casos, sino la fuente de trabajo de las víctimas.
Miriam Conde abrió su local comercial el lunes 7 de septiembre a la mañana, y con sorpresa mayúscula constató que personas desconocidas se lo habían literalmente “vaciado”. Para hacerse del botín, en horas de la madrugada de ese lunes, habían ingresado por la puerta principal de acceso, forzándola con una barreta.
Es así que alertada la policía, se dio inicio a la investigación, donde participaron efectivos de la estación de Policía y de la DDI Henderson.
El trabajo mas arduo fue el relevamiento de las cámaras de seguridad del municipio, porque no solamente se chequearon las imágenes del lunes a la madrugada, sino que se debieron analizar las secuencias cámara por cámara y segundo a segundo a partir del lunes anterior. Es que se sospechaba que los autores del robo habían hecho “inteligencia” los días previos al golpe. La misma denunciante había advertido éste trabajo previo de los marginales.
Del relevamiento logró reconstruirse toda la secuencia de los hechos, estableciéndose que a las 02.02 de la madrugada del día lunes un vehículo pasó por el frente del local, se estaciono en doble fila un par de segundos y continuó camino. Se presume que allí desembarcaron las personas que forzaron la puerta principal de acceso. Una vez dentro del negocio, y con la puerta entornada y las cortinas cerradas, los malvivientes trabajaron con relativa seguridad, y acumularon todas las prendas en bolsas de consorcio. Estuvieron alrededor de dos horas en el interior de la tienda. En tanto dos mujeres, hicieron de “campana” en las dos esquinas del lugar: frente al banco provincia y frente a la relojería de Valuzeck. Utilizaron telefónos celulares en todo momento para mantener contacto. A las 04.00 horas, otro vehículo tipo utilitario estacionó frente al comercio, cargaron en tres minutos todas las bolsas y se ausentaron del lugar, sin –presumían- dejar rastros.
Se comenzó a trabajar con esa información, que si bien era importante, resultaba insuficiente para llegar hasta los autores de los hechos. En el medio se recolectaron huellas dactilares con valor identificatorio del interior del negocio, y se habían requerido informes telefónicos que demoraban en llegar.
Una comisión policial relevó los peajes de las diferentes rutas que conducen a las grandes urbes, estableciendo el tránsito de los vehículos por la Ruta Nacional 5 en dirección a Buenos Aires. Allí se dedujo que los autores del robo eran ajenos a nuestro medio. También se estableció que meses antes habían golpeado con similar modalidad en algunas ciudades importantes atravesadas por esa ruta nacional.
No había transcurrido un mes y la banda irrumpió en una tienda de la ciudad bonaerense de Los Toldos, alzándose con toda la mercadería del lugar. El saqueo era calcado al de aquí. Los investigadores locales se constituyeron en esa ciudad, donde se recolectaron otros elementos de prueba, e intercambiaron información. Pero aún no era suficiente.
Los malvivientes, evidentemente exacerbados, siguieron operando en la zona, y vaciaron un local de ropa de niños en la vecina ciudad de Daireaux. Su dueña denunció que hacía tan solo dos meses había abierto al publico. Allí en Daireaux se recopilaron otros elementos de prueba que se sumaron a las pesquisas y que orientaron la investigación directamente a la ciudad de Buenos Aires, lugar donde se empezó a hacer el seguimiento de los sospechosos. Esta tarea la efectuó personal de la Delegación Departamental de Investigaciones Los Toldos.
La faena paciente y exhaustiva de monitoreo, concluyó el día viernes 20 a la madrugada cuando cuatro individuos extranjeros en una Renault Kangoo salieron de Buenos Aires por Ruta 205, se desplazaron hasta Daireaux y tomaron la Ruta 86 para finalizar su itinerario en Benito Juarez. Allí, siempre con el mismo modus operandi, ingresaron a una tienda de ropa de niños y la vaciaron completamente. Cuando se aprestaban a salir del local, una veintena de agentes policiales procedió a su detención.
En el procedimiento de Benito Juarez se secuestró un vehículo marca Renault Kangoo, la totalidad de la mercadería transportada, los teléfonos celulares que manipulaban los malvivientes y una barreta.
Los aprehendidos –tres de ellos de nacionalidad peruana y una femenina boliviana- fueron identificados como José Soto Colgui de 40 años, Ubedelino Urquiza de 48, Ana Rodas de 33 y Natali Soledad Benel Caragundo de 22 años. Al momento se ignora si tienen antecedentes penales, aunque los informes fueron ya requeridos.
La investigación sigue su curso, en procura del secuestro de la mercadería oportunamente sustraída en los diferentes locales comerciales. Pero los responsables del robo, se concluye, están identificados, detenidos y puesto a disposición de la Justicia.